
Periodista.
Pareciera ser que la capacidad de asombro en este país ya casi no existe. Algunos ejemplos que dan vergüenza colectiva y hasta provocan náuseas –de acuerdo a lo que se recoge en las redes sociales- se dan particularmente en el ámbito político, en el judicial y en los medios de comunicación.
Entre otras perlas, que poco o nada recogieron los medios de comunicación tradicionales, está el que nada menos que una ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, Verónica Sabaj, llevó otro escándalo a los pasillos de la Corte Suprema luego de que se publicaran los chats de Luis Hermosilla revelando la intervención del abogado y el exministro Andrés Chadwick para su nombramiento en el tribunal de segunda instancia.
Además, dichos chats dejan en evidencia los favores que la jueza habría realizado en favor de Hermosilla para, entre otros, salvar al extinto Presidente Sebastián Piñera. Tras la revelación de los Pandora Papers en 2021, en que era mencionado el entonces Mandatario y la minera Dominga, Hermosilla presentó un recurso de amparo buscando evitar que Piñera fuera imputado. La jueza Sabaj habría colaborado en la redacción de ese escrito, junto a otros abogados cercanos al expresidente. Ello, además de que –dicen- habría informado permanentemente a Hermosilla sobre las composiciones de las salas dándole consejos para sus escritos.
La Corte Suprema decidió suspenderla de inmediato para intentar detener el escándalo de corrupción en el que está envuelta desde que se conocieron los audios de Hermosilla y sus cómplices.
Otra perla inquietante es el que una encuestadora revele que el 50 por ciento de la ciudadanía mira con simpatía al recientemente electo presidente de Estados Unidos, mientras se suceden las deportaciones y una policía especial llega incluso a iglesias y colegios para detener a indocumentados. Eso, sin contar además del peligro para Chile de que Trump niegue la visa especial que favorece a sus ciudadanos para entrar al país del norte o las amenazas de nuevos aranceles para el cobre. Y habría que sumar el que un aspirante a candidato presidencial -Kaiser- niegue el cambio climático minimizando el impacto de los humanos en el calentamiento global y declararse en contra de transitar hacia energías renovables, que es el llamado hecho por la comunidad científica debido a que la generación con combustibles fósiles es la principal fuente de gases de efecto invernadero.
Para qué hablar de las declaraciones del ex alcalde Carter, empecinado en aparecer en los medios, que fue capaz de declarar que a los inmigrantes que entraran ilegales por la frontera habría que dispararles. O la guinda de la torta: dejar a los hijos de esas personas sin escuelas, sin salud, sin nada. Para él es la única forma de detener la inmigración ilegal.
Tal parece que el extravagante presidente de Argentina y el recién llegado Mandatario norteamericano están influyendo tanto en las derechas, que cual más cual menos compite por armar un discurso más agresivo y duro. Si hasta la candidata Matthei entró a esa competencia. Que les dé rédito o n o, se sabrá en noviembre.
Más perlas
Y suman y siguen las perlas demostrativas de que la capacidad de asombro de los chilenos está llegando a nivel cero. Al espectáculo que los políticos dieron con los tiras y aflojas de lo que fue otro intento de reforma previsional y que, finalmente, terminó positivamente creando un Seguro Social, licitando el stock de afiliados de las AFP y aumentando recursos para los actuales jubilados, se agregan otros espectáculos que a pocos les interesan, pero que tienen gran significado para el futuro: las elecciones presidencial y parlamentarias en nueve meses más.
Ambas carreras por distintos sillones están indisolublemente ligadas. Y comenzó con una calma extraña, un poco agresiva, de esas que anteceden a las tormentas. Para el oficialismo, marzo es el mes en que se debería aclarar quiénes competirán en primarias. Porque eso sí estaría decidido. La gran interrogante es quiénes y cuántas primarias. Por ahora, se presiona a Carolina Tohá, para que se sume al liberal Vlado Mirosevic; al regionalista verde Jaime Mulet , ambos proclamados como candidatos por sus partidos, o incluso a la senadora y presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, proclamada hace algunas semanas por su regional. Faltan comunistas y frenteamplistas que hasta ahora, señalan que aún hay tiempo. Posibles aspirantes no les faltan.
En las derechas, donde sus candidatos ya están en el ruedo, aún no saben si habrá o no primarias amplias como lo ha solicitado reiteradas veces la ya proclamada candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei. Ella no tuvo inconveniente en invitar a los ahora llamados Libertarios de Kaiser, que para quienes insisten en ser de ”centro”, como Demócratas o Amarillos, es una posibilidad que se les hace insoportable. Para ella, sin embargo, el tema es que la derecha logre llegar a La Moneda, entonces llama sin enrojecer a quienes en realidad no quieren nada con ella, como lo han declarado expresamente. Le costó explicarlo eso sí. La candidata derechista dijo: “Si la Democracia Cristiana ha podido conversar con el Partido Comunista, uno siente básicamente que, claro, uno no comparte todo, no es necesario obviamente, en ninguna coalición amplia se comparte todo”.
Kaiser, sin embargo se niega a ello y no pierde tiempo en criticar a Matthei: “Hay un tema de inconsecuencia política, Evelyn Matthei ha sido muy contradictoria en materia política en los últimos años, sus posiciones han ido variando de manera relativamente constante”. Y añadió: “Ella probablemente pueda apelar a lo que es una suerte de movilidad en razón de circunstancias que van cambiando. Yo creo que en política es bueno dar certezas y respecto de Evelyn, creo que da menos certezas a nuestro sector”.
Y el punto final a la invitación de Chile Vamos lo puso Kast: “Nosotros vamos a estar en la primera vuelta porque creemos que los chilenos tienen derecho a elegir una alternativa de gobierno que defienda el ahorro individual sin letra chica; que está dispuesto a combatir al crimen organizado con toda la fuerza posible; y que va a impulsar un cambio radical en materia económica para que haya más progreso, empleo y mejore la calidad de vida para todos los chilenos”.
¿Vagón de cola?
Aunque en Demócratas su presidenta está haciendo todo lo posible para darle pruebas de blancura a sus amigos de la derecha tradicional, alineando incluso su discurso con la derecha más extrema a propósito de la aprobación en el Senado de la reforma previsional, ello con el propósito de sumarse -como candidata presidencial de “centro” – a la primaria que quiere Matthei y darle así la amplitud que requiere Chile Vamos para llegar a La Moneda, lo que ha ocurrido hasta ahora parece mostrar un camino muy dificultoso para ella.
Para empezar, la declaración de un Amarillo conocido, de los dirigentes del Mapu que creó el grupo guerrillero Lautaro y que hoy es aplaudido por las derechas, Oscar Garretón, señalando que “no descarto que apoyemos a Matthei”, provocó nerviosismo en los Demócratas. De alguna manera se refrendaba así lo que es un secreto a voces en algunos de los Amarillos: no les gusta Rincón como candidata. El presidente de esa pequeña colectividad, Andrés Jouannet, anunció que las conversaciones por el tema presidencial y parlamentario se darán recién a partir de marzo. “No estamos hoy día en la cuestión presidencial ni en el tema de primarias. No hemos tomado ninguna decisión respecto de nada. Es algo que estamos dejando para marzo. Hoy día estamos terminando de inscribir al partido en la Región Metropolitana y en un par de regiones más que nos quedan, y en la búsqueda de buenos candidatos al Parlamento”.
Una situación que tiene molesta a la futura candidata de Demócratas. No ha podido llevar agua a su molino. De hecho, quien hasta ahora aparecía como su permanente seguidor, Matías Walker, respaldó el acuerdo entre Gobierno y Chile Vamos. Sin embargo Ximena Rincón, casi en línea con republicanos y socialcristianos, habló de “trampas” y un “Transantiago previsional”.
Walker, vicepresidente del Senado criticó a sectores que “nunca van a querer” una reforma al sistema previsional. “Algunos han dicho que es una irresponsabilidad votar este proyecto hoy día, que estamos legislando a la rápida o ‘a matacaballo’, según decía el titular de un vespertino la semana pasada. Yo les quiero decir que llevamos 10 años discutiendo este proyecto, ¿cuánto tiempo más quieren?”, espetó el senador, consciente que la presidenta de su partido, finalmente usó dicho argumento para explicar lo inexplicable. Y él, anunció su voto a favor.
Usando las redes sociales profusamente antes de la votación de la reforma, la presidenta de Demócratas dijo que votaría “con responsabilidad”. Sin embargo, tras un emplazamiento del senador Iván Moreira (UDI) y de un usuario de X que le recordó su paso por la AFP Provida, la representante de la Región del Maule reveló este lunes que no votaría en la Sala del Senado. Es que el usuario de X, @ClaudioVivanc13, le sugirió abstenerse porque “estoy casi seguro que terminando su periodo volverá a las AFP”.
La cuestión es que la senadora Rincón es la interlocutora privilegiada de la derecha. La secretaria general de RN, Andrea Balladares, admitió que ha entablado distintos contactos con Demócratas y también con Amarillos para lograr -según dijo- “acuerdos sobre una posible primaria y un pacto electoral parlamentario”. El senador Francisco Chahuán (RN) admitió que habló hace unos 10 días con Rincón, para ir estructurando un pacto electoral único. “He hecho -dijo- una invitación y he estado conversando con Ximena Rincón para incorporarla a una primaria de Chile Vamos”.
Para la derecha es más bien una cuestión de imagen atraer a su primaria a alguien como Rincón. Así afianzarían su discurso de que el “centro” está con ellos. Pero, saben que desde que ella anunció su intención de levantar una candidatura -en agosto de 2024- no ha logrado remontar en las encuestas. Ni siquiera aparece. Y sus escasos resultados en las recientes elecciones municipales y de gobiernos regionales, no lograron ningún alcalde y ningún gobernador. En las parlamentarias que acompañarán las presidenciales de noviembre se juegan su sobrevivencia, pues deben lograr el 5% de los votos o contar, al menos, con cuatro congresales.





