Jeannette Jara y su misión congresal: la lista única

La ciencia política ha entregado pistas respecto de cómo las coaliciones de partidos políticos en regímenes parlamentarios y presidencialistas cristalizan para enfrentar unos u otros comicios electorales. Entre los criterios para concretarlas se encuentran los referidos a los políticos-ideológicos, los concernientes a los efectos de los sistemas electorales y el sentido de oportunidad que entrega el contexto socio-político-económico-cultural, concretamente.

La combinación de los dos primeros, determina una parte del ‘sentido de oportunidad’, evidenciándose otro aspecto que es central en la teoría de coaliciones, como es maximizar las ganancias y minimizar los costos, cuestión enmarcada al interior del sistema político-partidista vigente (multipartidista-atomizado indicaría el clásico Sartori, en su clasificación). Desde esa perspectiva, la teoría indica que deben privilegiarse coaliciones pequeñas, en el afán de lograr los máximos beneficios en el Congreso Nacional y ojalá el ejecutivo (en otras oportunidades los ejecutivos y legislativos subnacionales).

Lo anterior, es muy difícil llevarlo a cabo, pues el sistema político ofrece la legitimidad a 22 entidades partidarias, donde todos se encuentran convocados a los arreglos de las candidaturas congresales, prioritariamente, ad-portas de la primera vuelta presidencial.

En el caso de la candidatura presidencial coalicional de la “centro – izquierda”, que cristaliza tras la ejecución su primaria legal (aspecto meritorio), pareciera natural el logro de una “Lista Única” al Congreso de la nación, sin embargo, no lo es, convirtiéndose en fundamental la candidata Jeannette Jara.

Entonces, como ya se ha comentado recurrentemente, junto con la espectacularidad del resultado y, particularmente en lo que se refiere a los méritos asociados a la candidata JARA, debe agregarse el sentido de responsabilidad política al concurrir al diseño de la Lista Única, convocando al PDC para conformarla con 9 partidos. Espacio donde también debe ser prioritario el programa de gobierno (ello con Junta Nacional de julio, como un hito más institucional de este partido… pueden venir otros).

Sin embargo, estas cuatro variables expuestas más arriba, que pueden prospectar un ‘nutritivo y responsable acuerdo’ entre las agrupaciones con sentido de país, deben re-calibrarse regularmente, porque de forma legítima todos los partidos políticos que se encuentran concurriendo a la cristalización de dicho acuerdo, hasta el final de las conversaciones buscarán maximizar sus beneficios que, ante el requisito que exige la Ley 18603 de partidos políticos (Art.42) que obliga a obtener un 5% de los votos o 4 congresistas para su vigencia legal, pudiese incentivarlos a emprender otro camino, incluso el mismo día de inscripción de listas congresales, si es que sus umbrales mínimos no se cumplen. La historia tiene ejemplos de aquello.

Es en ese ‘escenario posible’, donde el logro de los acuerdos y acompañamientos de confianzas a lograr por Jeannette Jara (también les pasó a las candidaturas pasadas), le exigirá astucia y determinación, ya que cuando formalice su voluntad en el logro de esa Lista Única, el máximo de las ‘candidaturas partidarias’ deberán mantenerse durante la campaña, en orden a consolidar las conquistas sociales, proponiendo nuevas (seguridad pública, salud, educación, otras) en un marco de crecimiento-desarrollo económico sostenible y sustentable, proyectando bienestar a las mayorías, emplazadas sobre un territorio patrio concreto (también el virtual de las RR SS).

Está implícito que el liderazgo de la nueva coalición que nace y cuyo slogan reza “Unidad por Chile”, demanda de toda la nobleza y habilidad para obtener lo necesario y alcanzar la sobrevivencia partidaria, según la Ley antes indicada. Es acá donde Jeannette, se verá probada en su liderazgo, pues se espera que las indicaciones ya entregadas (en el debate político y ciudadano-territorial), sean suficientes para que cada cual exprese su participación en función del peso electoral que tiene. La combinación de principios-valores, formas de comunicar, TOLERANCIA a la pluralidad y empatía, en cuanto fortalezas de la Candidata Jara, según CADEM (atributos denostados por sus competidores y asociados), serán insoslayablemente interpelados, en el logro de los acuerdos de la Lista Única y resto de los desafíos en época de campaña.