Periodista.
Definitivamente ya se entró en la recta final de las campañas que culminarán en noviembre, con la elección de parlamentarios y Presidente de la República. Por eso, ya asoman signos preocupantes de instrumentos de la guerra sucia, que ya están en boca de Republicanos de Kast y Libertarios de Kaiser.
Hay varios botones de muestra. El último –y que dejó en evidencia la real cara de José Antonio Kast-, fue la agresión con falta de respeto incluida al Presidente de la República. Lo trató de mentiroso y a la candidata del progresismo, de cómplice de sus supuestas mentiras. Y todo porque el Mandatario encabezó un encuentro con personas mayores por el aumento del pago de la Pensión Garantizada Universal (PGU) a $250.000 para pensionados de 82 años o más, iniciándose así la primera etapa de la reforma previsional que tardó diez años en lograrse gracias al concurso de todas las fuerzas democráticas, salvo de los Republicanos, que se opusieron tenazmente a su aprobación.
Lo recordó el Presidente: “hubo un grupo pequeño que no quiso sumarse a esta reforma y que hoy amenaza con hacerla retroceder. No estamos disponibles para eso”. En una respuesta a lo menos curiosa, porque incluso metió el caso Monsalve entremedio, el candidato republicano publicó en su cuenta de X: “El Presidente Boric y su heredera, la candidata Jara, mienten una vez más. Al igual como lo hicieron cuando protegieron a Monsalve, acusado de violación”. Añadió que “los chilenos están cansados de las mentiras de este gobierno y por eso quieren un cambio, para terminar con este desastre”.
Justamente en su “no-respuesta” radica la primera caída de Kast, quien durante todo este tiempo ha ocultado hábilmente lo que realmente piensa en temas como el aborto, el divorcio, el matrimonio igualitario, etc. Sobre la reforma a las pensiones, no pudo ocultar sus intenciones. No le gusta. Quiere acabar con ella.
En su cuenta de X, afirmó que derogaría el mecanismo del “préstamo al Estado” del 1,5 % y revertiría el sistema de reparto aprobado. En realidad la propuesta de Kast busca sustituir el préstamo al Estado por la inversión en instrumentos financieros en condiciones de mercado. Esto significará un enorme problema para los pensionados, porque no estará en el presupuesto anual, estarán a merced de las fluctuaciones del mercado y año a año deberán buscar el financiamiento, con la consabida incertidumbre para los adultos mayores.
Otra píldora de la guerra sucia que ya ha comenzado es la protagonizada por una señora imaginativa, que a medida que pasan los días da muestras de un fanatismo extremo y que tiene el título de secretaria general del partido de José Antonio Kast, Ruth Hurtado. Ahora inventó que la izquierda estaría preparando un golpe de Estado. SI no fuera por lo alucinante de tal afirmación, podría mover a risa. Sin embargo, para quienes vivieron la dictadura, da temor escuchar sus afirmaciones.
Luego de sostener que ningún candidato puede asegurar que en su eventual administración habrá paz social, respondiéndole así al economista Jorge Desormeaux, esposo de Evelyn Matthei, quien en una entrevista dominical dijo que Kast no garantiza la paz social en el país, Hurtado señaló: “La gente de la centroderecha no puede afirmar que porque José Antonio Kast va a gobernar va a existir un estallido, porque gobernó un presidente de la centroderecha y hubo un estallido. O sea, quien gobierne, quien esté al frente o quien sea el oficialismo y sea opositor a la izquierda radical, la izquierda va a utilizar las herramientas que sean necesarias para, tal como lo quisieron hacer con el presidente Piñera, para tratar de derrocarlo de alguna manera”.
Y agregó una argumentación tan básica que también mueve a risa: “Tú no sabes hoy día cómo va a reaccionar esta izquierda radical que está en el gobierno cuando queden sin trabajo, cuando queden desocupados. Ellos estaban acostumbrados a que la disputa o los derechos sociales se pedían en la calle y se pedían además a través de la violencia”.
Signos de nerviosismo
Mientras tanto, y en medio de críticas por el silencio de Kast respecto al contenido de su programa, además del nombramiento de su hijo para disputar un cupo en el parlamento, comenzaron a instalarse preocupaciones y nerviosismo en el comando de José Antonio Kast que hacía mucho tiempo no tenían en esas oficinas. El mismo tiempo en que empezaron a sentirse triunfadores y a imaginarse habitar el palacio de gobierno. El mismo tiempo en que, disimulando su regocijo, veían como caía semana tras semana la aprobación en las encuestas de su contendora de primera vuelta, Evelyn Matthei.
Así vivieron en el exitismo hasta que el piñerismo y grandes empresarios, temerosos de lo que podría acarrear para sus intereses un gobierno tan extremo como el de Kast, -como lo anticipó Desormeaux- decidieron dar el último espaldarazo a la alicaída campaña de la ex alcaldesa. Por eso se juntaron en lo que disfrazaron como un ”relanzamiento” de esta verdadera cruzada de Matthei, pero que en realidad fue parte de una estrategia para disminuir el golpe que día a día le daban ex militantes UDI y RN, al cruzar la vereda e instalarse como impensados y fieles voceros ahora de la derecha más extrema.
La competencia no era menor. Porque el desangramiento en la derecha fue cada día más torrentoso. Había que pararlo de alguna manera aparecieron personajes como los ex alcaldes Carter de la Florida o el impensado ex edil de Puente Alto, Germán Codina. Se sumaron a Rodrigo Álvarez (ex subsecretario de Hacienda, ex-UDI), quien fue el primer exministro de Piñera en manifestar públicamente su apoyo a Kast, generando preocupación en Chile Vamos sobre el potencial efecto dominó. Saltaron también Jorge Atton (ex subsecretario de Agricultura y ex intendente en La Araucanía), Álvaro Cruzat, Ricardo Irarrázabal (ex subsecretario de Medio Ambiente), integrándose al equipo programático de los Republicanos. También Macarena Santelices, ex ministra de la Mujer y Equidad de Género en el gobierno de Piñera .
Sumaron además a ex parlamentarios como el ex presidente de RN, Carlos Larraín, el Senador Alejandro Kusanovic (ex RN), el Diputado Miguel Mellado (ex RN, exjefe de bancada.
Es decir, la sangría no era poca y cada uno de ellos anunciaba nuevos descuelgues asumiendo espacios en las vocerías de los republicanos. Miguel Mellado, por ejemplo, conocido no sólo por haber grabado una reunión privada del Presidente con Parlamentarios y haberla compartido con los medios de comunicación, sino además por su anticomunismo enfermizo, ahora apareció como vocero señalando entre otras cosas: “Nosotros queremos que José Antonio Kast tenga la mano dura que todo el mundo dice que tiene. Algunos hemos adherido a la fuerza del cambio con algunos costos personales, pero acá estamos porque sabemos que el futuro de Chile es más importante que uno mismo”.
Una esmirriada respuesta
En Chile Vamos no les quedó más remedio que inventar el encuentro donde mostrarían que ellos también tenían “gente nueva”. Para su desgracia, no era tan nueva esa gente, salvo la fotografía de unos antiguos personeros acostumbrados a estar en el poder, aunque sean de signo contrario tal como ahora. Del Estado sí saben porque fueron privilegiadas autoridades en tiempos de la Concertación y la Nueva Mayoría –donde no tuvieron dificultades en trabajar con los comunistas, como Ximena Rincón; Carlos Maldonado; o el ex chascón DC Andrés Jouannet, entre otros.
Así está el escenario en la derecha, debatiendo ahora al interior de Chile Vamos lo que abrió el presidente de Renovación Nacional (RN), Rodrigo Galilea, al poner en duda la disponibilidad de sus militantes para integrar cargos en el Ejecutivo en caso de que José Antonio Kast se convierta en el ganador de la segunda vuelta presidencial.
“En un eventual Gobierno de Kast, naturalmente, en lo que es el área ejecutiva, va a tener sus cuadros propios, tiene que llamar a sus aliados naturales, José Antonio Kast, y los republicanos lo han dicho muchas veces Nosotros no nos sentimos mucho más cerca de Johannes Kaiser que de Evelyn Matthei, por lo tanto, tendrán que recurrir a los cuadros de Johannes Kaiser y tendrán que recurrir a los cuadros del Partido Social Cristiano. Y nosotros, desde el Congreso, por supuesto que siempre vamos a estar dispuestos a hacer lo mejor para el país”.
La situación está enredada en esta derecha que es el sustento de Matthei. De hecho, el sobrino del republicano, Felipe Kast, sostuvo, en una entrevista con El Mercurio, que esperaba que Evópoli no fuera parte de un eventual Gobierno de Kast. En ese partido cuestionan la capacidad de llegar a acuerdos por parte de José Antonio Kast.
El expresidente de RN Cristián Monckeberg, miembro de la comisión política del partido, dijo que no era una definición baladí y que, de darse ese eventual escenario, la reflexión y definición le competen al Consejo General de la tienda. “Yo soy de los que creo que en segunda vuelta se debe apoyar a quien avance del sector”. Y agrega: “Ahora bien, de integrar un Gobierno, lo primero es que nos inviten y es una decisión del Consejo General de RN. Y no se trata de cargos más o menos. Es una decisión profunda. En lo inmediato hay que concentrarse en la primera vuelta y las parlamentarias, lo demás es inoficioso”.
El abogado de materias electorales de RN, y también miembro de la comisión política, Marcelo Brunet, no solo respalda el planteamiento de Galilea, sino que tiene asimismo una postura más distante del pacto de Kast. El dirigente considera que entre RN y el Partido Republicano hay diferencias difíciles de conciliar y visiones de sociedad divergentes.
“Mi primera impresión es que vamos a tener un Gobierno de Evelyn Matthei. Y si por alguna razón los electores consideraran una cosa distinta y tuviésemos un Gobierno encabezado por José Antonio Kast, veo muy difícil que Renovación Nacional pudiera plegarse completamente a él, porque hay históricamente diferencias importantes y doctrinariamente existen aspectos que hacen difícil pensar en hacer un Gobierno común, desde lo político, lo valórico y desde lo social”.
Hay opiniones para lado y lado en la derecha de Matthei. Por lo pronto, apuestan a dar vuelta la tendencia de las encuestas para la primera vuelta. Después, llegará la hora de enfrentar a Jeannette Jara y claro, de pasar a segunda vuelta, Matthei espera los votos de Kast. Ella, por ahora, no transfiere los suyos. Así lo ha dicho.





