El cansancio laboral dejó de ser una experiencia individual para convertirse en un fenómeno social. En Chile, un estudio de Laborum realizado el 2024 indica que el 89 % de las personas trabajadoras experimenta estrés o síntomas asociados al síndrome de burnout, y que más de la mitad reconoce que este estrés afecta directamente su vida cotidiana, generando problemas de sueño, agotamiento persistente y desconexión emocional.
A esto se suma el hallazgo realizado por Ipsos donde indica que más del 73 % de la población declara haber sentido estrés al punto de ver afectada su vida diaria, configurando un escenario donde el malestar laboral ya no es excepcional, sino estructural. Sin embargo, la conversación pública suele abordarlo desde soluciones individuales, discursos de superación o recomendaciones de bienestar que no siempre logran representar la experiencia colectiva real.
En ese contexto y con marzo en el horizonte, plantear la conversación sobre el trabajo de los chilenos cobra especial sentido. Una de la voces que mejor a logrado reflejar el sentir de los miles de trabajadores es la de Cristian Garcés Avendaño, autor del libro “101 formas en que te decepciona tu trabajo (pero sigues volviendo cada lunes)”, un libro que propone una lectura cultural del desgaste emocional cotidiano en el trabajo. A través de situaciones breves y reconocibles, la obra pone en palabras una decepción silenciosa que atraviesa a miles de personas, sin recurrir a la autoayuda ni a la denuncia directa.
“No escribí este libro para motivar a nadie”, señala Cristián. “Muchas veces confundimos cansancio laboral con fracaso personal, y ese error es profundamente injusto”.
Publicado por RIL Editores, el libro se instala como una voz cultural dentro de una conversación más amplia sobre trabajo, salud mental y expectativas laborales. Más que ofrecer respuestas, propone algo previo: un lenguaje común para entender un malestar que las cifras ya confirman, pero que la cultura aún estaba aprendiendo a nombrar.
