
Periodista
Las redes sociales se han convertido a gran velocidad en la malla social más voraz en capturar personas de todas las edades, especialmente menores de edad y jóvenes, que son llamados a convivir en esta “Aldea Global” popularizada por el sociólogo canadiense Marshall McLuhan y que la Real Academia de la Lengua describe como el planeta tierra entendido como un mundo interconectado y globalizado.
Esta idea visionaria de McLuhan es anterior a la popularización de internet y de las redes sociales. Los rumores en las redes, la proliferación de programas de telerrealidad, el querer ver qué hace el otro son algunos de los aspectos y consecuencias de estos nuevos comportamientos. Las radios, las televisiones y, después, los ordenadores, las tabletas y los móviles se convierten en las nuevas ventanas de nuestras casas a la calle, señala Daniela Musicco Nombela en Comunicación y Hombre. Número 18 año 2022, y que hoy que se torna tan relevante por el poder que manejan los dueños de estas redes y la peligrosa manipulación de los algoritmos de estas para provocar cambios conductuales y de necesidades tanto en lo material, emocional y en decisiones políticas en las personas en esta aldea en su conjunto.
Con preocupación observamos como todas las redes sociales o los denominados medios de comunicación de masa se alinean ante el poder imperante para efectuar y desatar el control social que el psicólogo y filósofo francés Michel Foucault describe que no solo no provienen de un poder centralizado sino que se ejerce a través de la sociedad disciplinaria, basado en el panóptico (vigilancia invisible) para que el individuo adecue su comportamiento y lo internalice autodisciplinándose.
En este orden, Elon Musk, el 2022 adquirido la red social Twitter hoy X, y dueño de Tesla, SpaceX, Neuralink y The Boring Company, juramento que bajo su dominio esta plataforma no tendría ideología política, pero en noviembre de 2024, según experto del área de programación, habría intervenido lo que en jerga del rubro es haber “tuneado” el algoritmo de esta red para manipular a los usuarios o sea a 600 millones personas y sigue con esta escala a nivel global, ningún país del mundo puede negar que ha sido afectado.
Toda esta manipulación la efectúa aduciendo «libertad de expresión» absoluta, y convertir activos, contenidos o actividades en fuentes de ingreso directa a creadores y la integración de IA con Grok, provocando una alerta mundial, aquí está el punto más complejo de este abuso de poder de Musk, toda vez que esta integración permite que el usuario de X, sin límite de edad, pueda intervenir una fotografía pidiendo a Grok IA (inteligencia artificial) que sexualice o se desnude, sin ningún consentimiento, a mujeres y hombre y menores de edad.
Sus contenidos pueden implicar una vulneración al honor y la imagen. En el caso de que las víctimas sean menores, pueden perseguirse penalmente como pornografía infantil. Grok y X en países que tengan normas claras de velar y cuidar a los menores de edad en plenitud ante la manipulación de estas plataformas digitales, sino que va más allá es que “prepararan” a futuros adultos adoctrinándolos con pensamientos ideológicos extremos ligados a las ultraderechas, situación que se observa empíricamente en el mapa nacional e internacional que ha quebrado el llamado orden mundial con Trump a la cabeza de la mano con Elon Musk.
Esto encendió las alarmas mundiales y dio pie a la discusión en diversos países del orbe para controlar legalmente el acceso a menores a estas redes, tanto es así que Australia se convirtió en el primer y único país a la fecha en prohibir el acceso a las plataformas TikTok, Instagram, X o Facebook, entre otras a los menores de 16 años.
Portugal, Francia, Dinamarca, Nueva Zelanda, Malasia, Dinamarca están considerando aplicar medidas similares por el abuso de estos medios digitales. En esta línea el presidente del gobierno español Pedro Sánchez comunicó en la Cumbre Mundial de Gobiernos celebrada en Dubái, recientemente, su decisión de enfrentar lo que catalogo “protegeremos del salvaje oeste digital” anunciando que llevará al parlamento un proyecto de ley que contiene cinco medidas de seguridad que pretende combatir los abusos de las grandes aplicaciones digitales, son las siguientes: Responsabilidad penal de los directores de las plataformas; Penalización de la manipulación algorítmica y la amplificación de contendidos ilegales; Creación de la “Huella de Odio y Polarización”; Prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años y Tolerancia cero frente a infracciones vinculadas a contenido sexualizado de menores. Chile debe asumir e incorporar en su ordenamiento jurídico, especialmente, en los derechos de los niños, niñas y adolescentes por su salud mental y por una latente adicción y atomización frente a las redes sociales, es una responsabilidad urgente como Estado.
Por lo cual, el objetivo es reafirmar el control democrático sobre las redes sociales, dijo Sánchez, y frenar las grandes plataformas digitales “donde se ignoran las leyes y se toleran los delitos”.
Ante esto Elon Musk monto en cólera y como un anti democrático nacido de las entrañas de una globalización desenfrenada, interviene a través de su red social X en la democracia española descalificando al presidente Pedro Sánchez llamándolo “traidor al pueblo español” y “fascista”. También se refiero al político español como el “sucio Sánchez”.
Es fundamental entender que la tecnología no solo está introduciendo a la IA en nuestras vidas, sino que está transformando cómo nos vinculamos con otros humanos. Al comparar las interacciones mediadas por la tecnología frente a las presenciales, los datos desafían la jerarquía tradicional que dictaba que “lo presencial es siempre mejor”.
Los algoritmos de estas plataformas tiene la capacidad de distorsionar nuestra percepción de la realidad según criterios opacos, controlados por unas pocas empresas que acumulan demasiado poder. Están diseñados para atraparnos y explotan especialmente nuestros miedos y vulnerabilidades con contenido altamente emocional.
Cualquier media legal de protección ante estas estas plataformas digitales descontroladas no es un ataque a la manoseada libertad de expresión como los grandes inversionistas de estas empresas tecnológicas pretende hacemos creer. Al respecto señalo el presidente del gobierno español “considerar estas medidas y ese esfuerzo, debido a que las redes sociales se han convertido en “un estado fallido”, un lugar donde se ignoran las leyes, donde se toleran los delitos y donde la desinformación vale más que la verdad y la mitad de los usuarios sufren ataques de odio”
Ante esta embestida digital sin límites que nos está llevando a pasos agigantados al despeñadero humano-social, es de vital importancia fortalecer el pensamiento crítico, proteger los valores y principios que dictan las democracias formales y no los oscuros digitadores de odio y violencia en estas redes peligrosas.





