Periodista.
Este 24 de julio, al conmemorarse un año de la muerte de “La Incomparable”, se lanzó oficialmente en la cafetería del mítico Teatro Caupolicán en Santiago “Cecilia, el último baile” de Johanna Watson. Un día antes, en Copiapó, el libro fue protagonista de íntimos espacios de conversación y memoria en torno a la figura y obra de la legendaria artista chilena.
El prelanzamiento en la región de Atacama de «Cecilia, el último baile. Vivencias y conversaciones con La Incomparable» de Tucán Ediciones, partió en el Centro Penitenciario Femenino de Copiapó en un encuentro de la autora con mujeres privadas de libertad, para seguir por la tarde en dependencias del Archivo Regional en una reunión con organizaciones de adultas y adultos mayores, sociales, artísticas, de mujeres, feministas y de las disidencias. Todo, en el marco del programa Diálogos en Movimiento.
“Este es un ejercicio de memoria, el Archivo Regional constantemente invita a estas acciones para que podamos poner en valor elementos de la memoria, a través de la conversación y de la reflexión, y que mejor que hacerlo por medio de un libro y para eso, a través del Programa de Fomento Lector de la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, hemos podido concretar el sueño de tener a Johanna Watson acá para conversar de nuestra querida Cecilia”, explicó Marcela Oviedo, conservadora del Archivo Regional de Atacama.
“Hice el libro como una manera de homenajearla, de quererla y de perpetuarla porque los libros eso es lo que hacen”, comentó Johanna Watson. Durante la emotiva conversación con las organizaciones, la escritora compartió detalles del libro que, con prólogo de la reconocida periodista especializada en música popular Marisol García y en más de 200 páginas, recoge crónicas, entrevistas, fotografías y conversaciones inéditas que mantuvo con Cecilia Pantoja Levi entre 2018 y 2023, cuando la icónica cantante oriunda de Tomé falleció a la edad de 79 años.
“Me encantaba como bailaba, su onda, y me sentía super identificada con esta puesta en escena, esta manera rupturista de plantarse sobre el escenario y ser quien era sin importar el qué dirán, eso a mí me cautivó”, relató la publicista de profesión y periodista musical de oficio, quien desde que la entrevistó por primera vez en 2018 mantuvo un cercano vínculo con la cantautora de la que se declara una fan, admiración que transmite en cada una de las anécdotas que cuenta.
Nunca fingió ser quien no era
Para la también gestora musical, Cecilia tenía lo que llaman el Factor X, esos elementos indescriptibles que convierten en especial a algunas personas. “Creo que si bien Cecilia no se hizo popular por canciones compuestas por ella, porque si era compositora, le entregó su personalidad y su identidad a canciones que eran de otros compositores y eso tiene un valor, porque el mismo ‘Baño de mar a medianoche’, que es el clásico de Cecilia, lo cantaban varias en la Nueva Ola, pero fue con Cecilia, por alguna razón, por el Factor X, que se convirtió en un gran éxito y nadie lo podría asociar a otra persona más que a ella”, planteó.
“Es importante decir que yo conocí y hago un perfil de la Cecilia adulta mayor, que vivió una vida muy intensa y llegó a sus años dorados con muchas enfermedades”, mencionó antes de recordar aquella entrevista de 2018 donde la cantante abordó temas de la agenda feminista y cuyo titular “El aborto tiene que ser libre. La mujer tiene derechos y peleamos por esos derechos, ahí está el feminismo” causó un importante revuelo nacional.
Esa entrevista incluida en el libro, llevó a Watson a tomar la decisión de dedicarse al periodismo musical. Así lo remarca: “fue por Cecilia”, a quien define como una persona auténtica “que nunca fingió ser quien no era”, dice antes de agradecer la presencia de personas y organizaciones de la comunidad LGBTIQA+ en el conversatorio. “Me parece muy bonito como se pensó esta actividad, que se invitara a quienes tienen esta sensibilidad, vivencias, estas maneras de sentir y de amar, porque Cecilia fue una más de este clan, y como que siempre se ha cuestionado un poco que ella nunca lo verbalizó, sin embargo, yo creo que Cecilia si lo dijo y de muchas maneras; el lenguaje no es solo lo que una dice con las palabras, sino lo que dice con el vestuario, el maquillaje, con la manera de caminar, de moverse, con el baile. Cecilia lo dijo con todas sus letras, lo gritó”.
El masivo público atacameño congregado en el Archivo Regional comentó los recuerdos de su infancia y adolescencia al ritmo de la música de Cecilia, los karaokes y encuentros familiares donde no pueden faltar sus canciones. “Todos nosotros de alguna u otra manera hemos vivido alguna canción de Cecilia, la tenemos en un recuerdo memorable en nuestras vidas, con nuestras familias, fiestas, y esa llamita no se va a apagar nunca, está en nuestros corazones”, compartió la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Atacama, Carolina Armenakis.
Las y los asistentes agradecieron a la autora por “rescatar la relevancia que tiene para la música chilena, para el rock”, por “darle la importancia que se merece”, por “permitirnos conocer más de ella”, y no pararon de preguntarle detalles de la vida de La Incomparable: ¿Cómo escogía sus looks?, ¿Por qué era tan estilosa?, ¿Qué ocurrió en los años en que estuvo desaparecida? ¿Sabía que era tan querida? Johanna Watson se tomó el tiempo de responder cada pregunta. Repasó el primer acercamiento de Cecilia con la música, los años 80, sus vivencias durante la dictadura, su paso por la cárcel, su trabajo en el circo Timoteo y otros escenarios, su participación activa durante el estallido social; todos temas que profundiza en ´El último baile´.
“Cecilia era una mujer artista y además progresista, entonces yo creo que ella se mantuvo un poco más piola, y luego ocurre que el año 87 se va presa, todo eso está conversado con ella directamente en el libro. Yo le pregunto por qué se fue detenida y me dice, y yo también creo, que fueron razones políticas. Nunca se ha planteado así, pero yo creo que la Cecilia fue una presa y torturada política, los medios lo cubrieron de otra forma, la noticia se abordó como un problema de cheques, que en realidad puede que eso haya sido, no digo que no, pero de los 28 días que estuvo detenida salió con la mandíbula fracturada, con daños en un riñón, eso es una verdad y el libro incluye fotos de cómo la prensa abordó el tema de la cárcel de Cecilia”, señaló.
Sabía que el pueblo la amaba
Casi al fin del encuentro, también preguntan por la deuda de la institucionalidad con una artista de esa magnitud que siempre recibió un cariño incondicional del público. “En los 6 años de cercanía que tuve con ella lo que más vi fue el interés de la gente de premiarla, de homenajearla, pero faltó la institucionalidad, no le dieron un montón de premios, no le dieron el Premio Nacional de Artes Musicales, que es muy importante porque además viene con una platita que a Cecilia le habría venido muy bien, considerando que no estaba pudiendo trabajar porque su cuerpo no la acompañaba. Creo que el año que cumplió 60 años artísticos pudo haber sido invitada al Festival de Viña”, lamentó la comunicadora.
En esa misma línea enfatizó que “Cecilia sabía que el país, que la institucionalidad estaba en deuda, lo tenía super claro, pero también sabía que el pueblo la amaba, la quería, que le era fiel y la acompañaba donde fuera. Ella se fue con esa tranquilidad y eso es muy bonito y muy sanador para quienes la admiramos, saber que ella se fue con eso, que en rigor es lo más importante”.
Antes de finalizar, la cronista musical expresó que este, su segundo libro luego de ‘Lado B: entrevistas, crónicas y reportajes musicales’ es una excusa para hablar no solo de Cecilia, “sino también de la tercera edad, sobre salud, de las drogas y el impacto que esto tiene, de la amistad, del mundo de la música y de la cultura, de la precariedad con la que trabajamos la gente que trabajamos en cultura, para hablar de la comunidad LGBTIQ+, de feminismo, de las mujeres, porque yo misma tengo una lucha por visibilizar a las mujeres que escribimos sobre música; este libro también habla de vida, de amistad y de muerte”.
Aclara que el texto no intenta ser una biografía, “sino que es un relato de lo que yo viví con ella, de lo que yo conocí, y yo creo que al leer y avanzar en las páginas comprenderán por qué la quiero, la quise y la querré también”.
