Desde la aparición del primer caso de COVID-19 en Chile, las mujeres trabajadoras sexuales organizadas en Fundación Margen, integrante de la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe REDTRASEX, se han organizado de manera comunitaria para solidarizar con quienes se han visto mayormente afectadas, en especial las mujeres más precarizadas, muchas de ellas jefas de hogar nacionales y migrantes.

La crisis sanitaria y social producto de la pandemia que golpea a toda la población, afecta de manera particular a las mujeres trabajadoras sexuales que carecen de reconocimiento legal, laboral e institucional. “Hemos sido históricamente estigmatizadas y excluidas en la sociedad, siendo uno de los colectivos más sacudidos e invisibilizados, primordialmente en este tiempo de crisis, no integrando planes de apoyo del Estado, ni siendo convocadas a participar e idear urgentes soluciones en el ámbito del trabajo, alimentación y salud sexual”, señalan desde Fundación Margen.

Las ayudas ofrecidas por el gobierno en bonos institucionales no benefician directamente a las trabajadoras sexuales porque su labor no cuenta con regulación formal. Por ello, hoy muchas carecen de recursos para alimentar a sus familias, pagar cuentas básicas del hogar y sostener arriendos. “En algunas ciudades del país, mujeres trabajadoras sexuales que no han podido pagar arrendamientos han sido expulsadas de sus hogares, así como muchas otras han debido buscar diversas formas para llevar alimentos a sus casas. En este contexto, las mujeres trabajadoras sexuales migrantes sufren múltiples vulneraciones por no contar con redes de apoyo familiar y local, unido a la fuerte discriminación social e institucional que viven cotidianamente”, explican.

Fondo de Apoyo

Es por esta razón, que han decidido movilizar esfuerzos “enfrentando la exclusión social y
luchando por nuestros derechos laborales, sociales y culturales”, a través de la recolección de alimentos y útiles de aseo para las mujeres trabajadoras sexuales autónomas e independientes más precarizadas, iniciativa que ya realizaron el año 2000 y que benefició a más de 2.400 trabajadoras sexuales en Santiago, Antofagasta, Coquimbo y Punta Arenas. “Deseando enfrentar nuevamente este periodo de crisis que implica la cuarenta total de la Región Metropolitana y la imposibilidad de desplazarse y trabajar, Fundación Margen ha activado el Fondo de Apoyo a Mujeres Trabajadoras Sexuales, reuniendo aportes económicos para solidarizar con las compañeras más expuestas y precarizadas”, indican.

Se puede colaborar con el Fondo de Solidaridad con Mujeres Trabajadoras Sexuales depositando a nombre de Fundación Margen de Apoyo y Promoción de la Mujer, RUT: 74.288.100-8, Cuenta de Ahorro del BancoEstado número 00169561907 e informando la colaboración al correo [email protected]

Las mujeres trabajadoras sexuales organizadas en Fundación Margen agradecen “el generoso apoyo e infinita solidaridad de diversas personas que han escuchado nuestro urgente llamado, muchas personas solidarias anónimas, diversas amigas, amigos y compañeras trabajadoras sexuales virtuales autónomas que han complicitado con nuestras vidas e historia de lucha en estos graves e inciertos días”.