
Periodista y editora internacional.
Este sábado, Irán llevó a cabo un ataque con misiles contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Catar, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y Kuwait, según informó la agencia iraní Mehr. Como parte de la ofensiva, se reportó el sobrevuelo de misiles en zonas como Abu Dabi, Dubái y Kuwait. En Dubái, las explosiones registradas en las cercanías motivaron la evacuación preventiva del rascacielos Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, como medida de precaución.
Fuentes oficiales indican que el alcance de los ataques superó el de ofensivas anteriores. Los misiles impactaron desde la región noroeste de Irán (fronteriza con Irak y Azerbaiyán) hasta el sur, incluyendo puntos clave como los puertos de Bandar Abbas, en el estrecho de Ormuz, y posiciones al sureste del país. Medios iraníes destacaron que la operación tuvo como objetivo específico las bases estadounidenses en los países del Golfo que albergan tropas de la coalición liderada por Estados Unidos.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) anunció que el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos estadounidenses y la represalia contra Israel se produjo en respuesta a los bombardeos perpetrados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní durante la jornada del sábado. Medios iraníes señalaron que los bombardeos previos de la coalición causaron «innumerables daños materiales y decenas de muertos».
Fuentes de inteligencia israelíes citadas por la televisión de Israel indicaron que el primer objetivo de la ofensiva inicial liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán fue intentar alcanzar al mayor número posible de altos dirigentes iraníes. Según estas versiones, los ataques apuntaron específicamente contra el líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, y el presidente Masud Pezeshkian.
El Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, maneja la hipótesis de que los ataques podrían haber logrado acabar con la vida del ayatolá. No obstante, fuentes oficiales en Teherán afirmaron que el líder supremo se encontraba en un lugar seguro, fuera de la capital, y que las comunicaciones con él se mantienen.
El ataque aéreo inicial de Israel y Estados Unidos contra una escuela de niñas en el sur de Irán ha dejado un saldo trágico. Fuentes hospitalarias y de servicios de emergencia iraníes actualizaron la cifra de fallecidos a 60, mientras que el número de heridos asciende a 80. Los equipos de rescate continúan trabajando en la zona afectada.
En el frente diplomático, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, suspendió el viaje que tenía previsto realizar a Israel durante este fin de semana. Fuentes del Departamento de Estado confirmaron que la visita se reprogramó para los días 2 o 3 de marzo, sin que se hayan ofrecido más detalles sobre los motivos de la suspensión, aunque se enmarca en la creciente tensión regional.
(Noticia en desarollo)





