Periodista y editora internacional.
La madrugada de ayer un operativo conjunto del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea logró lo que parecía imposible durante más de una década: dar alcance a Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los narcotraficantes más buscados en Norteamérica.
La noticia, confirmada esta mañana por el Gabinete de Seguridad en conferencia de prensa y encabezado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, plantea interrogantes cruciales sobre el futuro de la guerra contra el narcotráfico, la posible reconfiguración de las alianzas criminales y, especialmente, el impacto que esta baja tendrá en los países donde el CJNG ha extendido sus tentáculos.
Nemesio Oseguera Cervantes no era cualquier capo. Originario de Michoacán y con un pasado en las fuerzas policiales, «El Mencho» construyó durante años su Imperio. Desde la década de 2010, cuando comenzó a consolidar su poder en Michoacán, se convirtió en una obsesión para las autoridades mexicanas y estadounidenses. La Fiscalía General de la República (FGR) incluso ofreció una recompensa por información que llevara a su captura desde agosto de 2018 y EEUU tenía un alto precio por su cabeza, pero el líder del CJNG parecía moverse siempre un paso más adelante.
El cártel que desafió al Estado
Bajo el liderazgo de «El Mencho», la organización no sólo se convirtió en el principal rival del Cártel de Sinaloa, sino que desarrolló una capacidad de fuego, logística y una llamativa brutalidad que lo situaron en el podium como la principal amenaza a la seguridad en México.
Tráfico de drogas —especialmente metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos—, tráfico de personas, extorsiones, secuestros, homicidios y lavado de dinero. Su capacidad para corromper instituciones y capturar territorios lo convirtió en una de las organizaciones criminales más temidas y poderosas del continente.
Justamente, la semana pasada, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), anunció sanciones contra el resort Kovay Gardens, así como a 5 ciudadanos y 17 empresas mexicanas relacionadas. El comunicado da a conocer que, según el FBI, aproximadamente 6.000 víctimas estadounidenses han reportado pérdidas de casi 300 millones de dólares entre 2019 y 2023 a causa de esquemas de fraude de tiempo compartido en Puerto Vallarta y Nayarit.
El cártel no ha muerto
La reacción del cartel -tan violenta como explosiva- tras la muerte de su líder no se hizo esperar. Durante la jornada de ayer, células del CJNG desataron un estallido de violencia en varios puntos de los Estados Unidos de México: Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Oaxaca, Sinaloa, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas. Se registraron 18 bloqueos en carreteras federales, quema de camiones y autos, secuestro de taxis, ataques a gasolineras, establecimientos de conveniencia y entidades bancarias, así como agresiones a autoridades. Por lo menos, 25 miembros de la Guardia Nacional y un custodio perdieron la vida en los ataques; y 30 personas ligadas a la delincuencia organizada.
Además, según informó el Gabinete de Seguridad, “cuatro elementos de corporaciones resultaron heridos y una mujer perdió la vida trágicamente en medio de la violencia. Setenta personas fueron detenidas en siete estados por su participación en estos actos”.
Agregaron que “en las primeras horas de hoy, la Fiscalía General de la República confirmó exitosamente la identidad del cuerpo de Nemesio Oseguera Cervantes, así como la de los dos lugartenientes que lo acompañaban. La dependencia determinará ahora el destino de los restos, que normalmente son entregados a familiares si así lo solicitan, siguiendo los protocolos establecidos”.
Pero, la pregunta que flota en el aire es qué sucederá ahora con el CJNG. La historia de la lucha contra el narcotráfico en México está llena de episodios donde la caída de un líder no significó el fin de su organización, sino el inicio de disputas internas por el control y, en muchos casos, un recrudecimiento de la violencia. ¿Ocurrirá lo mismo?
La organización que «El Mencho» construyó durante años tiene estructuras, rutas, laboratorios y alianzas que trascienden a su fundador. Sin embargo, su baja representa un golpe simbólico y operativo de enormes proporciones. El CJNG pierde no solo a su líder máximo, sino al hombre que mantenía cohesionadas las complejas redes de lealtades y negocios que sostienen a la organización.
El Gabinete de Seguridad ha anunciado que se mantendrá activo el Centro de Mando Conjunto para monitorear la situación y continuar las operaciones. «Se demostró la fortaleza del Estado mexicano», señalaron las autoridades, llamando a la población a mantener la calma y confiar en las instituciones.
Aunque el foco inmediato está en México, la caída de «El Mencho» tiene implicaciones que trascienden fronteras. Según el analista político-estratégico, ex viceministro de Defensa, FFAA y Guerra de Chile, Gabriel Gaspar, «el descabezamiento del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) es un gran éxito del gobierno mexicano; aunque, no sólo es importante para México, dado que esta organización delictual había extendido sus redes hacia muchos otros países, entre ellos algunos sudamericanos. Por tanto, también se contribuirá a la seguridad internacional y regional.»
Efectivamente, el CJNG, junto al Cártel de Sinaloa, han extendido sus redes por Latinoamérica hasta Chile, en busca de nuevos mercados y rutas, según confirmó en junio de 2022 el entonces subsecretario del Interior, Manuel Monsalve. En plena fase de instalación, estos grupos criminales traen consigo consecuencias como homicidios, secuestros, lesiones y violencia, particularmente en el norte del país, donde «aterrizan».
Específicamente, en el caso de Chile, este país representa para estas organizaciones una ‘gran oportunidad’, debido a su ubicación estratégica, su extensa cantidad de fronteras, su buena imagen país y las debilidades de control y falta de coordinación de policías e instituciones. La amenaza que enfrenta el país frente a este tipo de organizaciones transnacionales es enorme en países pequeños y medianos, por su violencia, potencia y cantidad de recursos. Es por ello que “la muerte de «El Mencho» podría generar, en el corto plazo, una reconfiguración de alianzas y disputas por territorios que impacten en los países donde el CJNG tiene presencia”, afirma Gabriel Gaspar.
Cooperación y coordinación internacional: El rol clave del sistema de inteligencia
El éxito del operativo que terminó con la vida de «El Mencho» se debió precisamente a meses de inteligencia, coordinación interinstitucional y colaboración internacional. Así también lo destacaron esta mañana las autoridades mexicanas: el Estado tiene hoy la capacidad de golpear a las estructuras criminales más poderosas. Pero también lo es que la lucha contra el crimen organizado es de largo aliento, y que cada baja genera nuevas dinámicas que deben ser anticipadas. Y eso aplica a cualquier Estado que se enfrente a estas amenazas incluído Chile.
Sólo un dato para graficar la importancia de la colaboración binacional: la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos anunció que, desde el 20 de enero de 2025 hasta la fecha, se han recuperado 4.359 armas de fuego y 648 mil 975 cartuchos de municiones que tenían como destino México, donde habrían sido utilizadas por cárteles de la droga y pandillas violentas. En total, según dicha agencia, se han requisado 36 mil 277 armas de fuego ilegales utilizadas en delitos y dos millones 317 mil 999 cartuchos de municiones a personas prohibidas, miembros de pandillas y proveedores de organizaciones criminales transnacionales.
Mientras en México se contabilizan los daños de la jornada violenta y se refuerza la presencia en los estados afectados, la pregunta sobre el futuro del CJNG y la violencia en el país sigue abierta. Lo que es seguro es que la sombra de «El Mencho», el hombre que desafió al Estado mexicano durante más de una década, se ha desvanecido; esta guerra transnacional, sin embargo, continuará.
