
La colectividad emitió una declaración pública en la que cuestiona la participación del presidente electo en la reunión celebrada en Doral, Florida, y exige respuestas sobre eventuales compromisos militares que comprometan a Chile con acciones bélicas contra México u otros países de la región.
Una dura crítica a la reunión denominada «Escudo de las Américas», encabezada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un hotel de su propiedad en Doral, Florida, y que contó con la participación de una decena de mandatarios regionales más el presidente electo de Chile, formuló este fin de semana el Partido Socialista (PS).
Mediante una declaración pública fechada el 8 de marzo, la colectividad repudió lo que califica como una «alianza militar ideológica y excluyente» que, a su juicio, busca reemplazar a las Cumbres de las Américas y marginar a la Organización de Estados Americanos (OEA), dejando fuera a países claves como Brasil, México y Colombia.
«Doctrina Monroe» y amenazas a México
El documento socialista, divulgado a través de redes sociales, advierte que la iniciativa impulsada por la Casa Blanca sigue la línea de la recientemente publicada «Estrategia de Seguridad Nacional» de Trump, la cual —señala el PS— pretende «revivir la Doctrina Monroe del siglo XIX». Dicha doctrina, originalmente orientada a marginar influencias europeas del hemisferio, hoy se traduciría —según el análisis del partido— en una pretensión de «preeminencia de EE.UU. en su zona de influencia», coartando las relaciones autónomas de los países de la región.
El PS puso especial énfasis en las declaraciones de Trump durante el cónclave en Florida, donde identificó a México como el país con los mayores carteles de la droga, amenazó con usar «fuerza letal» contra ellos y afirmó que «esos carteles manejan México». La única manera de derrotarlos, habría expresado Trump según consigna la declaración, es «desatando el poderío militar».
Frente a ello, el Partido Socialista sostiene que «Chile las Fuerzas Armadas no están para combatir el narcotráfico ni los carteles asociados», marcando distancia de cualquier eventual participación en operaciones bélicas.
Demanda al presidente electo y llamado al Congreso
La declaración, titulada «El denominado ‘Escudo de las Américas'», exige respuestas concretas del presidente electo chileno —quien asistió al encuentro a pesar de su calidad de presidente electo y sin la potestad de representar a nuestro país hasta el 11 de marzo— sobre dos puntos cruciales: primero, si Chile suscribirá el compromiso adquirido en Doral una vez que asuma la presidencia; y segundo, si avalará «eventuales acciones bélicas contra el territorio soberano de México —país históricamente aliado de Chile—, en consonancia con la coalición militar que Chile integraría».
El PS califica como «insuficientes» las afirmaciones del mandatario electo, quien hasta ahora se ha limitado a señalar que está a favor de la «coordinación» hemisférica en la lucha contra el crimen organizado, sin ahondar en las implicancias de integrar una coalición de carácter militar.
Finalmente, la colectividad que preside la senadora Paulina Vodanovic hizo un llamado al Congreso Nacional para que se pronuncie al respecto, advirtiendo sobre las «implicancias constitucionales» que un acuerdo de esta naturaleza podría tener para el país.
La iniciativa «Escudo de las Américas» ha generado diversas reacciones en la región, particularmente en los gobiernos excluidos de la cita, y abre un nuevo capítulo en las relaciones hemisféricas marcado por el regreso de Trump a la Casa Blanca y su explícita política de presión contra el narcotráfico y los gobiernos que considera afines a sus intereses.



