Periodista y editora internacional.
Mientras Petro viajaba a Washington para resetear una relación tóxica, tres potencias regionales unían fuerzas para lanzar una candidatura histórica a la ONU, y hoy Estados Unidos envía una señal de apoyo al futuro gobierno chileno. Al mismo tiempo, los votantes en un país tradicionalmente estable optaron por un giro a la derecha en nombre de la seguridad, y un exmandatario cumple un mes tras las rejas en una cárcel de Nueva York. No estaríamos equivocados al afirmar que la región se está adaptando poco a poco, entre la presión y la oportunidad, buscando de modo más activo, su lugar en un orden mundial fragmentado.
Bachelet va por la ONU con el respaldo de tres gigantes
Chile, Brasil y México presentaron formalmente la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para Secretaria General de las Naciones Unidas en 2027. El presidente Gabriel Boric junto a los embajadores de México y Brasil, hizo el anuncio desde La Moneda en Santiago, destacando el “respaldo regional” como un mensaje al mundo.
“No es solo la candidatura de Chile. Es la candidatura de una América Latina que dice ‘aquí estamos’ para contribuir a un multilateralismo en crisis”, declaró Boric. Bachelet, ex Alta Comisionada de la ONU para los DDHH, compite en un campo donde también suena la costarricense Rebeca Grynspan. La gran incógnita, acentuada por el anuncio de la delegación de Rubio, es si el próximo presidente chileno, José Antonio Kast, mantendrá el apoyo oficial a una figura del rival bloque de centroizquierda.
Petro y Trump: una relación full pragmatismo
El miércoles, el presidente colombiano, Gustavo Petro, se sentó con Donald Trump en la Oficina Oval en un intento de “borrón y cuenta nueva”. La relación, envenenada por acusaciones de “ejecuciones extrajudiciales” y la descertificación antidrogas de Colombia en 2025, necesitaba un rescate. Petro busca recuperar esa certificación, vital para cientos de millones en ayuda estadounidense. Trump tiene una demanda clara: que Colombia reciba más migrantes deportados desde EE.UU.
Es diplomacia basada en 100% pragmatismo y realismo. Petro sabe que sin el sello de Washington, la lucha contra el narcotráfico se le complicaría aún más a él y a su delfín. El encuentro marca un capítulo surrealista en la relación bilateral, donde un exguerrillero y un expresidente que lo ha criticado buscan un interés común en medio de la campaña electoral norteamericana.
Rubio encabezará la delegación para la asunción de Kast
Con más de un mes de anticipación, se conoció un importante gesto político: el secretario de Estado Marco Rubio encabezará personalmente la delegación estadounidense que asistirá a la asunción del presidente electo chileno, José Antonio Kast, el 11 de marzo.
La decisión, inusual, fue interpretada en la Cancillería chilena como una potente señal de la administración Trump para fortalecer los vínculos con las nuevas autoridades y relanzar una relación que se enfrió significativamente durante el gobierno de Gabriel Boric, marcado por sus abiertas críticas a Trump. Generalmente, Estados Unidos envía al subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental a estas ceremonias –como ocurrió con la asunción de Boric en 2022–. La última vez que una figura de tan alto rango asistió a un cambio de mando en Chile fue en 2014, cuando el entonces vicepresidente Joe Biden viajó para la segunda asunción de Michelle Bachelet.
“Es un mensaje claro y temprano”, comentó una fuente diplomática en Santiago. “Rubio no es solo el jefe de la diplomacia; es uno de los asesores más influyentes de Trump en el Consejo de Seguridad. Su presencia equivale a poner a Chile en un nivel de prioridad distinto”. El movimiento también pone en una situación delicada al gobierno saliente de Boric, que impulsa la candidatura de Bachelet a la ONU en un escenario donde su sucesor será recibido con alfombra roja por Washington.
Costa Rica: el miedo al crimen lleva al poder a una «Bukele» tica
Mientras Petro negociaba en Washington, en Costa Rica los resultados electorales confirmaban una tendencia regional imparable: el miedo al crimen como motor político. Laura Fernández, de 39 años y con un discurso de mano dura inspirado en parte en Nayib Bukele, arrasó con el 48.3% de los votos. Su promesa: un “cambio profundo e irreversible” que incluye estados de excepción y desmantelar una megacárcel.
“El país que se vanagloriaba de no tener ejército hoy elige a una presidenta que promete guerra contra el narcotráfico con métodos excepcionales”, señala un analista político en San José. El triunfo de Fernández evidencia cómo el narco, que ha convertido a Costa Rica en centro logístico, está reescribiendo el contrato social en una de las democracias más estables de la región.
Silencio y oscuridad de La Habana
En Cuba, el silencio oficial es ensordecedor. A pesar de los llamados al diálogo del papa León XIV y de los comentarios de Trump sobre “contactos”, el gobierno no se pronuncia. Mientras tanto, los números hablan por sí solos: el sector turístico, el salvavidas económico de la isla, cerró 2025 con las peores cifras en más de veinte años.
La estrategia de presión multidimensional de Washington —que incluye advertencias turísticas coordinadas con Europa— sigue surtiendo efecto, ahondando una crisis humanitaria que ya llevaba años gestándose. La pregunta en La Habana ya no es cuándo llegará el alivio, sino cuánto más puede aguantar la sociedad civil.
Maduro tras las rejas en Brooklyn
Se cumple un mes del hecho que sacudió la geopolítica hemisférica: la captura y traslado a EE.UU. del depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Acusados de narcotráfico, permanecen recluidos en una cárcel de Brooklyn mientras en Caracas el chavismo intenta un reacomodo traumático sin su líder histórico.
“Es un terremoto político del que todavía no vemos todas las réplicas”, opina un diplomático europeo. La detención ha dejado a la oposición venezolana en un limbo, forzándola a redefinir su papel ante un régimen debilitado pero aún en control, y con unas elecciones en el horizonte cargadas de incertidumbre.
Brasil: la democracia vs IA
Brasil se adelanta y decide enfrentar uno de los mayores desafíos del siglo XXI: proteger su proceso democrático. Se inició un debate nacional urgente sobre las reglas para las elecciones del 4 de octubre, con un foco especial en cómo defender la integridad del voto ante la amenaza de la inteligencia artificial y la desinformación generativa.
“Es la primera campaña donde la deepfake y los bots hiperrealistas serán un actor más. Estamos escribiendo el manual sobre la marcha”, admitió un técnico del Tribunal Superior Electoral. El debate brasileño es un adelanto de un reto que pronto será continental.
LATAM en modo multitasking
Esta semana es muestra de aquello que definirá los próximos años: si el pragmatismo de Petro da frutos, si el modelo de seguridad de Bukele se exporta más allá de Fernández, si las instituciones pueden soportar las tormentas perfectas de la geopolítica, el crimen y la tecnología. Todo eso se verá.
Mientras tanto, la decisión del gobierno de EEUU de enviar a Marco Rubio a Santiago es quizás el gesto más elocuente: confirma que, en la visión de la administración Trump, América Latina es un tablero de juego estratégico donde se premia la alineación. Estamos en una delicada danza, intentando proyectar autonomía y unidad en la ONU, mientras cada una de las capitales, de manera individual, negocian su relación bilateral con una superpotencia que no duda en mostrar y premiar sus preferencias.
