El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, que no empleará la fuerza militar para adquirir Groenlandia, aunque insistió en su deseo de controlar el territorio por razones de seguridad nacional e internacional.
«La gente pensó que usaría la fuerza. No tengo por qué usar la fuerza. No quiero usarla. No la usaré», declaró Trump ante una atónita audiencia internacional mientras advertía a los europeos: «Tienen dos opciones. O aceptan, y estaremos agradecidos, o se niegan, y no lo olvidaremos». «Sólo pido un pedazo de hielo», afirmó.
Durante más de una hora, el presidente estadounidense delineó su visión geopolítica, caracterizada por críticas recurrentes hacia Europa, a la que describió como «un continente descarrilado» y «un peso más que un aliado». Su intervención incluyó afirmaciones como que la OTAN «nunca hizo nada por EE UU», a pesar de la activación del artículo 5 tras los ataques del 11-S. Trump también reiteró sus acusaciones de fraude en las elecciones de 2020 y anunció próximas medidas penales al respecto.
El núcleo de su discurso fue Groenlandia, territorio semiautónomo del Reino de Dinamarca, que describió como estratégicamente vital. «No hay ninguna otra nación capaz de proteger Groenlandia como Estados Unidos», argumentó, descartando que su interés estuviera vinculado a recursos mineros. Aunque descartó la opción militar, Trump defendió la compraventa de territorios como algo «normal» y sugirió que Washington se equivocó al «devolver» Groenlandia a Dinamarca después de la Segunda Guerra Mundial.
Reacciones internacionales
El martes, varios líderes habían expresado su rechazo a las aspiraciones estadounidenses. Mark Carney, de Canadá, y Emmanuel Macron, de Francia, se opusieron públicamente a las maniobras de Trump. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también mostró su desacuerdo, aunque con un tono menos contundente.
Trump respondió con críticas a ambos: «Canadá debería estar agradecido. Vive gracias a EEUU», dijo refiriéndose a Carney. Sobre Macron, se burló de las gafas de sol que el presidente francés usó durante su discurso por un problema ocular.
El ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, rechazó que Dinamarca pueda negociar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el territorio autónomo de Groenlandia. “Donald Trump quiere iniciar negociaciones inmediatas sobre Groenlandia, pero no puede ser», dijo Rasmussen al término de una reunión del comité de Asuntos Exteriores del Parlamento danés y en respuesta al discurso minutos antes del presidente estadounidense en el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza).
La crisis por Groenlandia podría afectar otros escenarios internacionales, incluyendo el apoyo estadounidense a Ucrania y los esfuerzos de paz en Gaza. Observadores señalan que las tensiones transatlánticas podrían debilitar aún más el ya precario respaldo de Washington a Kiev. Mientras tanto, en Davos continúan las negociaciones entre líderes europeos y la administración Trump, con la expectativa de encontrar una salida diplomática a una crisis que ha sacudido los cimientos de la alianza occidental.
