En junio de 1975, la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet, secuestró a varios dirigentes socialistas que se encotraban en la clandestinidad. Entre todos los detenidos, fueron secuestradas Rosa Solís Poveda, Sara Donoso Palacios, Mireya Rodríguez Diaz, Carolina Wiff Sepúlveda y Michelle Peña Herreros, las que luego fueron asesinadass a fines de 1977 en Colonia Dignidad.
Bajo este contexto y a cumplirse los 50 años de la detención y secuestro de estas militantes socialistas, el “Centro de Formación Memoria y Futuro” ha convocado a un homenaje el próximo jueves 6 de marzo, a las 17:30, en el salón Donoso del Archivo Nacional Histórico.
Celsa Parrau, integrante del Directorio del Centro de Formación Memoria y Futuro y esposa de Arnoldo Camú Veloso, miembro de la Comisión Política del Partido Socialista, quien fue asesinado el 24 de septiembre de 1973, se refirió a esta actividad que realiza la organización a sus compañeras.
En entrevista con Radio Universidad de Chile, Parrau señaló que “es primera vez en realidad que se hace algo separado, teniendo en cuenta que se cumplen cincuenta años de su detención, secuestro y posterior desaparecimiento, además estamos a días de conmemorar el Día Internacional de la Mujer, por lo que creímos importante hacer este este acto de reconocimiento especialmente para ellas en forma totalmente ligada, pero nada más que como mujeres”.
En la nota con la emisora, agregó que “ellas fueron enlaces, que si bien es cierto, no tenían cargos de dirección, corrieron la misma suerte. Fueron detenidas, maltratadas, torturadas y hechas desaparecer. Tenemos casi la certeza de que desaparecieron junto a la dirección clandestina en Colonia Dignidad, y eso nos merece un reconocimiento este año en forma especial”.
Por último, sostuvo que “Nosotros vamos a seguir luchando porque la memoria se rescate y esté presente permanentemente, porque tanto los militares como los civiles que participaron en la dictadura no pueden quedar impunes. Entonces, no puede ser que la gente se esconda o esté burlando la justicia de esa forma”.
“El daño que ellos cometieron fue muy grande, no solamente a las familias, sino que a la sociedad, ya que la privaron no solamente de profesionales, sino de trabajadores serios, pero muy a conciencia. Y dirigentes sindicales que fueron vilmente asesinados”, finalizó.
