Inicio Nacional Cultura El patrimonio artístico industrial de Rua

El patrimonio artístico industrial de Rua

Redes Sociales Municipalidad de Quinta Normal

Redes Sociales Municipalidad de Quinta Normal

En el proceso constante de rescate patrimonial en que se ha embarcado la comuna, la municipalidad de Quinta Normal presenta el libro “Cerámica Rua: tradición y modernidad en la industria nacional”, del historiador Boris Márquez Ochoa.

Ubicado en Sergio Valdovinos 1410, Rua fue un taller quintanormalino iniciado para la producción de vajilla, principalmente de tazas y platos, pero que derivó en un taller chileno de cerámica vanguardista, de la mano de la familia Castro Oliveira y que revitalizó la industria tradicional del barro nacional.

Rua (Revestimientos Unidos Artesanales) llevó la modelación en arcilla a su máxima expresión tanto a nivel nacional como internacional. Pero no es solo eso. Constituye un archivo importante que hoy, el magister en Historia y director de la Red de Bibliotecas Municipales de Concepción, Boris Márquez Ochoa, coloca frente a los ojos del lector, con la belleza de la cerámica y el atractivo del relato que conjuga lo oral con lo escrito, lo documental con los recuerdos.

Los orígenes de la producción de cerámica de la familia Castro Oliveira se remonta a la década de 1920, y el terreno donde se instaló el primer horno de leña para cerámica fue en una hectárea ubicada en la intersección de la calle Buenos Aires (hoy Sergio Valdovinos) con Tránsito. Si bien el terreno había sido adquirido en 1904 por Juan Manuel de Oliveira, fue en la década de 1920 en que los herederos desarrollan el taller dedicado a la producción de vajilla, sin fileteado (técnica de decorar piezas cerámicas), sin sello, o marca de procedencia.

El taller familiar se modernizó gracias al ingeniero comercial, artista y actor en películas filmadas entre 1941 y 1954, Hernán Castro Oliveira, quien heredó la fábrica de cerámica y se especializó en la fabricación de artículos, tras su formación en arte moderno en lugares como la Universidad de Nueva York.

Rua funcionaría por más de 80 años, hasta apagar sus hornos en 2003. Detrás quedaría la historia una vanguardia artística sin precedentes, de la cual ocasionalmente tenemos noticia no solo en artículos históricos o libros como el que se presenta esta semana, sino en las macetas y jardineras como las que se pueden encontrar en la municipalidad de Quinta Normal; o por murales de locales emblemáticos, como el de Ciro´s Bar en Santiago Centro; o en los azulejos de mesas exportadas en su momento a Países Bajos.

Valorar lo olvidado, dice la contratapa del libro de Boris Márquez. Pero nada muere mientras no se olvida. Esa es la intención patrimonial del trabajo recopilatorio y de rescate que el autor, en conjunto con la municipalidad de Quinta Normal, entrega en esta ocasión.

 

Salir de la versión móvil