El Partido Socialista de Chile (PS) tendrá un solo nombre en la papeleta de postulantes a la Convención Constitucional en el distrito 10, en las elecciones de abril: Catalina Lagos (38), abogada que actualmente se desempeña en la Universidad de Chile y en la Universidad Alberto Hurtado. Su compañero de lista es un escritor independiente, por lo que ella es la única militante del histórico partido de la izquierda chilena.

Proviene de una familia socialista, por lo que fue educada según los valores de igualdad, justicia y democracia. Comenta que Inti- Illimani es la banda sonora de su vida, principalmente por esta razón. Se considera una mujer de izquierda y feminista, por eso espera que la nueva Constitución sea paritaria y escrita con perspectiva de género; pero además considera importante pensar todas las políticas públicas desde un enfoque de derechos humanos, área del derecho en la cual posee una especialización.

No solamente se ha desempeñado como académica a lo largo de su vida, también ha sido parte de organizaciones de la sociedad civil como la Corporación Humanas, en la cual integró el equipo jurídico. En ese rol le tocó ser una de las defensoras de la jueza Karen Atala, a quien quisieron arrebatar la tuición de sus hijas debido a su orientación sexual. Un caso emblemático de discriminación en Chile.

Todas estas labores hoy las debe compatibilizar con la maternidad, ya que tiene dos hijos pequeños. Sin embargo, por las distintas responsabilidades que ha asumido, ha debido dejar su pasatiempo preferido: el boxeo, deporte que practicó durante años.

Catalina Lagos tiene el propósito de poner al servicio del debate constituyente todo lo que ha desarrollado desde 2017, año en que se integró al equipo Constitucional del Instituto Igualdad, cuando Michelle Bachelet impulsó su proyecto de cambio a la Constitución. Hoy ejerce como encargada programática de Género y Derechos Humanos en ese centro de estudios.

Considera que lo más importante de este desafío es escuchar a la ciudadanía y así poder ser la voz de la gente que demanda cambios. No le asusta la movilización social que se pueda dar en paralelo al funcionamiento del equipo redactor de la nueva Carta Fundamental, ya que cree, que si actúan de cara a las personas, con transparencia y honestidad, no habría nada que temer, al contrario, asegura que sería beneficioso para la democracia. Catalina ansía que la fuerza la acompañe en este histórico camino, ya que es una fiel seguidora de la saga de Star Wars.

¿Por qué decide ser candidata a la Convención Constitucional?

Me gustaría aportar mis conocimientos técnicos en materia constitucional, además, tengo experiencia litigando en casos de derechos humanos (DDHH), de discriminación y de violencia de género, y también he trabajado junto a organizaciones de la sociedad civil, como la Corporación Humanas. Creo que es importante incorporar perspectiva de DDHH y de género en las discusiones, para que podamos efectivamente cambiar la calidad de vida de las personas.

¿Cómo ha sido el tránsito desde la vida académica a la política?

 Ha sido un tránsito muy natural. Me he posicionado como una de las expertas constitucionales de mi sector, gracias a un trabajo que he venido haciendo en el Instituto Igualdad desde 2017, cuando pasé a formar parte del programa constitucional de la organización. Ahí venimos reflexionando y discutiendo contenidos desde el proceso constituyente que impulsó Michelle Bachelet. Además, soy Coordinadora del programa de Género y DDHH de Igualdad. Este es un proyecto colectivo. Considero que es fundamental estar en el territorio y escuchar a los vecinos para representarlos de la mejor forma.

 Es candidata del Partido Socialista. ¿Qué le puede ofrecer el PS a Chile en este proceso constituyente histórico?

El socialismo chileno tiene un fuerte compromiso con la justicia social y con asegurar la igualdad para todas las personas. Por eso debemos luchar para que en la nueva Constitución existan mecanismos institucionales que garanticen estos principios, los cuales hoy tienen más relevancia que nunca, porque están íntimamente vinculados a la dignidad, que es lo que se ha demandado en las calles por la ciudadanía.

Usted afirma que es una de las expertas que ha trabajado el tema constitucional en el PS. ¿Cuáles son las principales propuestas que promoverá el partido en la Convención Constitucional?

Dentro de las propuestas programáticas del socialismo está el transitar de un Estado subsidiario a uno social y democrático de derechos. También creemos que se deben eliminar los sesgos autoritarios que tenemos hoy, para reducir el régimen hiperpresidencialista que existe actualmente. Hay que hacer una redistribución de los poderes del Estado. Además, tenemos un compromiso en incorporar mecanismos que le entreguen mayor participación a la ciudadanía en nuestra democracia, ya que desde el socialismo consideramos imprescindible que las personas sean parte de la vida política. Debemos profundizar nuestra democracia y sentar las bases para asegurar la justicia social.

¿Cree que es posible lograr esos objetivos con quórum acordado para el funcionamiento de la Convención Constitucional?

El quórum de 2⁄3 es elevado, lo ideal hubiera sido tener uno más bajo. Cuando tengamos los resultados de la elección podremos analizar la correlación de fuerzas que habrá en la Convención Constitucional, ahí sabremos si estarán los votos para avanzar hacia un modelo de Estado más fuerte.

¿Cuáles son los principales impedimentos de la actual Constitución para avanzar en justicia social e igualdad?

La Constitución de 1980 fue ideada sobre una noción de Estado que es muy débil, un rol subsidiario que entrega de manera prioritaria a los particulares la posibilidad de actuar en áreas esenciales para la gente, como la salud o la educación, y cuando estos no pueden garantizar la cobertura, ahí recién el Estado entra a hacerse cargo. Eso genera problemáticas en la calidad de los servicios, el financiamiento, la cobertura, lo que desencadena una desigualdad social, la cual ha cobrado relevancia y ha motivado la movilización social.

El rol de los partidos políticos fue cuestionado por la movilización social que menciona. ¿Cómo asume esta crítica?

Chile no es el mismo que era ayer, el país ha cambiado. Necesitamos recoger las críticas, aprender de los errores que se han cometido, avanzar en la propuesta de un nuevo Chile y aportar en la construcción de las transformaciones. Para eso debemos hacernos cargo de los errores, de las cosas que no se hicieron y de las que no se realizaron al ritmo que la ciudadanía esperaba, sin embargo, creo que también debemos tomar nota de las cuestiones que se hicieron bien.

Es candidata en el distrito 10, el cual tiene una composición muy heterogénea. ¿Por qué decide competir ahí?

Vivo hace 20 años en el distrito, estudié aquí y actualmente trabajo en Santiago. Entonces es un distrito que para mí es muy cercano, muy familiar, he hecho vida política, es mi hábitat. También creo que es una carrera muy atractiva, porque simbólicamente es muy relevante, creo que tendremos discusiones y debates de campaña muy interesantes, por la calidad de candidatos que se postulan. Tenemos el desafío de elevar el nivel del debate, desarrollando más y mejores propuestas. Respecto a la heterogeneidad del distrito, creo que una tiene que ser capaz de aproximarse a los territorios teniendo en consideración justamente esas diferencias. Yo trabajé un año en la Legua Emergencia, en un consultorio jurídico, por lo que puedo decir que conozco los distintos rincones y problemáticas de la zona que pretendo representar.

En el Congreso Nacional se comenzó a debatir la despenalización del aborto. ¿Está de acuerdo con este proyecto de ley?

Creo firmemente en el aborto libre, tengo el convencimiento que es una cuestión vinculada a la democracia, por lo que se debe reconocer el derecho a decidir de las mujeres. Estoy muy contenta con el proyecto que se está discutiendo en la Cámara, me parece que avanza hacia la línea correcta. Ya tuvimos un primer logro con la despenalización del aborto en tres causales, proceso en el cual me desempeñé como asesora legislativa del Ministerio de la Mujer. Es necesario avanzar hacía el aborto libre y en condiciones de seguridad para las mujeres.

En la Cámara de Diputados/as surgió la bancada feminista “Julieta Kirkwood” ¿Cree que en la Convención Constitucional es necesario que exista una articulación entre las mujeres feministas?

Espero que tengamos una bancada feminista constitucional que nos articule con el movimiento de mujeres y sus demandas, lo considero imprescindible. Debemos actuar con transparencia y promover una agenda de género en conjunto con el movimiento de mujeres feministas.

Tiene amplia experiencia en materia de DDHH. ¿Cómo cree que ha sido el rol del Ejecutivo en esta área?

 Creo que el gobierno está en absoluta deuda en materia de DDHH, su desempeño ha sido deficiente y también contrario a las obligaciones internacionales en la materia. El Estado tiene la responsabilidad de prevenir las violaciones, de perseguirlas una vez que ocurren, investigar y sancionar. Se debiese, a lo menos, establecer un mecanismo de investigación autónomo, una especie de comisión de verdad, para hacer seguimiento a las recomendaciones que los organismos internacionales le han hecho al Estado.

¿Cree que se debería mantener, transformar o eliminar el Tribunal Constitucional (TC)?

Creo que deberíamos pensar en avanzar hacia la creación de una Corte Constitucional, es necesario cambiarle el nombre porque simbólicamente tendrá una relevancia de dejar atrás la institucionalidad. Espero que esta Corte tenga modificaciones en comparación al actual TC, me parece que es clave que eliminemos el control preventivo de las leyes, ya que eso ha permitido que esa institución sea como una tercera Cámara, solamente dejaría un control preventivo para el caso de los tratados internacionales. Además, se necesita un cambio en la integración, tiene que ser impar su composición porque hoy cuando hay empate define el presidente, eso se debe corregir, y debiese ser paritario, en la lógica de la democracia paritaria. En los procesos de designaciones tiene que asegurarse transparencia y apertura hacia la ciudadanía, es decir que la designación de los integrantes del TC estén abiertas al escrutinio público.