Mientras los medios hoy oficialistas y siempre empresariales, colocaban su énfasis en los saqueos y no en el malestar general de la población por demandas históricas del descontento popular, muchos y muchas de ellos y ellas, se movilizaron hasta Plaza Italia. Centro de triunfos y celebraciones, como cuando el general Pinochet fue detenido en Londres por crímenes de lesa humanidad. Esta vez. El motivo fue otro y más profundo: la incapacidad de la clase política y del gobierno de turno de leer la que acontecía en la ciudadanía Fue algo patético ver los rostros sonrientes y agradables del Presidente Piñera, del Presidente del Senado Jaime Quintana Leal y del Presidente de la Cámara de Diputados, Iván Flores, también del Presidente del Poder Judicial, que ni siquiera merece ser mencionado porque en el punto de prensa fue cero aporte. Mientras todo lo anterior ocurría y donde no hubo ningún anuncio de las demandas de ciudadanas, en Plaza Italia  las fuerza policiales y militares reprimían cobardemente a centenares de personas.

En un mundo totalmente paralelo, la administración Piñera sigue tan confundido, inerte y sin liderazgo alguno sin saber lo que está pasando no sólo en la Región Metropolitana, sino en todo Chile. Cada vez más, las regiones de todo el país se suman al descontento popular. Y los medios, rigurosos y aplicados, siguen la pauta obediente que le entrega el gobierno. El caso más patético el rostro comercial de la conductora de Chilevisión, Macarena Pizarro, que sus intervenciones son tan básicas como su cerebro. Y nadie entiende qué hace ahí.

A pesar que el gobierno decretó el Estado de queda en 5 regiones del país, en estricto rigor nadie lo respeta. Sobre todo en las nuevas generaciones que ni tienen idea de lo que significa. Así, se mantienen porfiadamente en las calles porque, hay que decirlo, Chile se cansó y ahora dice basta.