En una entrevista concedida hoy tras conocerse este fin de semana la decisión de la ex presidenta, Michelle Bachelet, de poner fin a su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas, el ex canciller y ex embajador de Chile en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés, entregó su lectura de lo ocurrido y respondió a quienes responsabilizan a la expresidenta y a quienes respaldaron su postulación por haberla «expuesto innecesariamente».
«Nosotros queremos, en primer lugar, defender los principios y valores de Naciones Unidas, que consideramos hoy gravemente amenazados», sostiene Valdés. Y agregó que «ella ha sido la candidata extraordinaria en el mundo entero para reflejar aquellos principios que dieron origen a las Naciones Unidas: la paz, la soberanía de los países, la igualdad jurídica entre las naciones, los derechos de las personas, los derechos humanos, los derechos de las mujeres. Ese es un tema fundamental para el mundo».
El retiro del respaldo del gobierno chileno
Para Valdés, el hecho principal no fue la decisión de Bachelet, sino la determinación “algo infantil” del Ejecutivo chileno de retirar la candidatura ya que «si usted va y retira la candidatura de quien fue dos veces presidenta de Chile, naturalmente causa un impacto muy grande» en la comunidad internacional.
«El hecho principal ha sido la decisión inédita, absolutamente vergonzosa, del gobierno de Chile de retirar su candidatura», afirma. «Una vez que ya había sido presentada formalmente por el Presidente de la República en septiembre pasado en la Asamblea General, en pleno uso de sus facultades, antes de cualquier elección y menos aún antes de cualquier elección de un gobierno distinto al suyo».
A su juicio, «la pretensión del gobierno actual constituye francamente una actitud de rechazo encubierto e hipócrita». Y agrega: «Nunca una decisión de esta naturaleza debió quedar entregada a la oposición. Ellos la atacaron de la manera en que la atacaron, sin argumentos de fondo».
Estados Unidos: el factor decisivo
Consultado sobre por qué sostiene que el retiro del respaldo del Gobierno fue determinante, Valdés reconoce que la situación internacional ya era adversa.
«Es evidente que su campaña navegó con vientos en contra. La situación internacional es suficientemente conocida: la crítica a Naciones Unidas por parte de Estados Unidos y de otros países, la indiferencia, el desgaste que está sufriendo la ONU a partir de la actitud contraria de alguna de las potencias que forman parte del Consejo de Seguridad», señala.
Pero añade un elemento específico: «Estados Unidos no solamente no la recibió. Estados Unidos se dio el trabajo de recibir y escuchar a todos los demás candidatos a la Secretaría General y dejó solamente al margen a la Presidenta».
Valdés relata que, siendo embajador, envió una nota al Gobierno de Estados Unidos junto con sus colegas de México y Brasil solicitando una entrevista para Bachelet; sin embargo, «después, los cancilleres de México y Brasil solicitaron a Estados Unidos una reunión con la Presidenta a cualquier nivel. La carta no fue respondida y, en conversaciones privadas, Estados Unidos contestó de manera frontal que no tenía la menor intención de recibir a la Presidenta».
«Naturalmente, eso desanimó el voto de países que también estaban sometidos a la presión norteamericana para impedir que esta candidatura prosperara», agrega.
Respecto de por qué retirarse ahora, cuando ya se acerca el momento en que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad dan a conocer sus nombres, Valdés explicó que «ya estamos muy cerca del momento en que se entra con ‘papeletas de colores’ y se van a dar los nombres precisos que ellos desean. De hecho, aparentemente Estados Unidos está promoviendo a alguien que no tiene ninguna relación con los candidatos actuales».
Sobre el rol de la expresidenta, sostuvo que «ya cumplió la tarea de haber comunicado su mensaje en el mundo entero». Recuerda que Bachelet visitó África, el Reino Unido, Francia y Rusia, y se reunió con miembros del Consejo de Seguridad, salvo Estados Unidos. «La tarea en ese sentido la cumplió más que de manera sobresaliente».
La autocrítica y el momento de mayor viabilidad
Ante la pregunta de si hubo errores de lectura respecto de la viabilidad real de la candidatura, Valdés responde que sería no sólo machista pensar que alguien le obligara o forzara a aceptar una candidatura, sino que además es desconocer quién es Michelle Bachelet.
Asimismo, identificó “entre unos cinco o seis meses antes del cambio de mando” el momento de mayor fortaleza y en que “había la sensación de que la Presidenta tenía una ventaja evidente”.
“Sin embargo -afirma- eso empezó a variar en la medida en que nos dimos cuenta de que había un miembro del P5 que no quería recibirla ni escucharla. Lo empecé a vivir al final de mi período como embajador, cuando hicimos un esfuerzo importante con los colegas de Brasil y México para conseguir esa entrevista y nos llamó sumamente la atención que no había respuesta».
La política exterior chilena y el discurso presidencial
El ex Embajador también cuestionó la gestión internacional del actual Gobierno y puntualizó que desconoce la opinión del actual gobierno de Chile respecto de los problemas internacionales que nos afectan», afirma. Menciona la guerra de Ucrania, la situación de Venezuela -«que se ha transformado en un protectorado de Estados Unidos»- y el conflicto en Gaza e Israel.
«Es difícil poder pensar cómo va a ser el discurso del Presidente en Naciones Unidas, salvo lo que escuché ayer sobre la lucha contra el crimen organizado, que son temas de mucha importancia, pero que no son generalmente el eje de los discursos presidenciales en la ONU» y enfatizó que “la política exterior la conduce el Presidente de la República. Si el Presidente no dice nada sobre los temas esenciales que hoy tienen que ver con el desarrollo de la humanidad en un momento tan crítico, es difícil saber qué puede hacer la Cancillería».
Valdés pide una política de Estado basada en el multilateralismo, la condena a las guerras de agresión y el respeto al derecho internacional. «Espero que el Presidente se refiera a estos temas. Si no lo hace, quiere decir que el Gobierno tiene una visión limitada de los problemas internacionales, que no responde a la tradición de Chile».
El recuerdo de Orlando Letelier
La entrevista también abordó los 50 años del asesinato de Orlando Letelier. Valdés rememora que aquel 21 de septiembre de 1976 estaba en su casa cuidando a sus hijos, a pocas cuadras del lugar del atentado.
«Es un día inolvidable», dice. Recuerda que solicitó la documentación a Estados Unidos y que el presidente Obama entregó a la presidenta Bachelet los archivos de la CIA, el FBI y el Departamento de Estado. «La CIA concluye de manera fehaciente que hay pruebas para declarar que el general Pinochet instruyó a Manuel Contreras para cometer el asesinato en Washington».
«Desde el punto de vista de los archivos de Estados Unidos, eso quedó plenamente demostrado», afirma. Sin embargo, agrega que «Estados Unidos no presentó el caso ante los tribunales y, con el fallecimiento del dictador, el proceso se cerró».
