En cosa de días, nuevamente las oposiciones fueron incapaces de ponerse de acuerdo. Esa es la imagen que quedó en el inconsciente colectivo. Esa es la imagen que defrauda e intranquiliza en grados superlativos a quienes se manifiestan por redes sociales. Faltaron solo 7 votos para que la acusación contra el ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, fuera aprobada. Y esos 7 votos, por acción u omisión, pertenecían a quienes alguna vez fueron parte de la oposición.

Si no fuera porque ello marca la línea de lo que pudiera ocurrir con la acusación constitucional contra el Ministro del Interior, podría pasar como otro de los desaguisados que cada cierto tiempo pasa en la oposición. Pero, mientras la pandemia sigue presente en el país, habrá que esperar los próximos acontecimientos.

Tal como está el escenario político, el gobierno pareciera estar en el peor de los mundos. Enfrenta algo así como la situación que describe el poema de Rubén Darío: “Si me lo Quitan, Me Mata, Si me lo Dejan, me Muero”. Es decir, si prospera la acusación contra Pérez, habrá repercusiones no menores en el oficialismo y particularmente, en la activa ultraderecha, que, a estas alturas, tiene prácticamente copado la internet. Y si no prospera, no sería aventurado esperar niveles de violencia que nadie desea, pero que todos auguran, comenzando por el propio Ejecutivo.

Hay que poner atención en lo que está haciendo la derecha con las redes sociales. Según los resultados del informe semanal que elabora el Observatorio de Política y Redes Sociales de la Universidad Central, desde que comenzó la campaña oficial las menciones relacionadas con el Rechazo en Twitter casi doblan al Apruebo. Entre el 26 de septiembre y el 1 de octubre, se postearon 908.278 mensajes con la palabra Rechazo, de los cuales un 68% fue para apoyar esa opción al momento de votar el 25 de octubre. Mientras que los posteos con la palabra Apruebo sumaron 514.915 y, de ellos, un 73% son para promover el tránsito hacia una nueva Constitución y el resto contienen la palabra “plebiscito” o son mensajes contra el Rechazo. En otras palabras, Si el resultado del plebiscito solo dependiera de la cantidad de mensajes en Twitter, el Rechazo sería el más probable ganador.

Así las cosas, son pocos los que mantienen la esperanza de lograr acuerdos en las oposiciones que signifique primero, lograr que la derecha no obtenga el tercio que necesita para echar por la borda la lucha que dieron en las calles de todo el país esos millones de chilenos que se cansaron de abusos e inequidades. Y segundo, que la mayoría de las regiones del país sean gobernadas por la derecha. Esta vez legitimados en votaciones populares. Y así sucesivamente.

Clima enrarecido

Se habla de 40 mil efectivos policiales para resguardar el orden público ese 18 de octubre. Pero hay más. Se anunció que en Defensa definieron cerca de 300 puntos que serán resguardados por efectivos militares. Las Fuerzas Armadas conformarán “unidades de reacción inmediata”, con patrullas que se desplazarán de acuerdo a la solicitud que haga la policía. Estas unidades no llevarán armamento de guerra, sino dispositivos de disuasión, como bastones retráctiles y escopetas con la nueva munición de tres balines de goma, que tiene una menor capacidad de penetración y, por lo mismo, presenta un menor riesgo de provocar lesiones severas. El Metro será resguardado sólo por carabineros.

Este es el clima que se está instalando en el país. El propio presidente del Servicio Electoral, Patricio Santamaría, no descartó de que exista “un brote de violencia mayor” el próximo fin de semana y llamó a “crear un clima de paz” de cara al plebiscito. “Evidentemente hay grupos, hay sectores, que va a aprovechar la violencia. Millones en el país estamos por tener esa oportunidad que es histórica” y destacó que es “la primera vez en Chile y en el mundo que se pregunta a un pueblo si quiere o no una nueva Constitución”, expresó.

Lo que ha ocurrido prácticamente todos estos últimos días en la Plaza de la Dignidad, de alguna manera ayudan a este clima enrarecido conque se espera la histórica consulta a los chilenos. Dichas manifestaciones mostraron dos situaciones: una, con mucha gente alrededor de la explanada bailando, con batucadas, disfraces y gritos. Otra muy distinta y convenientemente publicitada por los canales de televisión, muestran los desmanes que ya se han hecho cotidianos y que asustan e irritan a la gente y es usado por la derecha para asustar y así evitar que chilenos y chilenas acudan masivamente a las urnas. En una de esas, logran su intención de deslegitimar la consulta, por no ser representativa.

De hecho, Carabineros calificó las manifestaciones ocurridas el viernes pasado como “unas de las más violentas desde que empezó la pandemia”.

La oposición ha señalado que consideran contraproducente que el gobierno busque instalar en la opinión pública el temor a un recrudecimiento de la violencia. “Hasta ahora no se han registrado movilizaciones masivas, ni actos como los registrados el año pasado. Posicionar el tema ahora puede terminar incentivando a los grupos radicales”, señalaron. Sin embargo, la posibilidad de un recrudecimiento de la violencia la tienen presente y de ahí que desde la DC al PRO han llamado a “cuidar el ambiente” en que se ha desarrollado hasta ahora la campaña por el Apruebo en el plebiscito. De lo que se trata -dicen- es de evitar que hechos de violencia puedan dar argumentos a sectores del Rechazo que reclaman por la legitimidad de este proceso constituyente.

“Todos sabemos que habrá movilizaciones por la cercanía del 18/O, pero la idea es darle contenido y ese espíritu movilizador esté con miras a ganar el Apruebo en el plebiscito”, explicó el presidente del PRO, Camilo Lagos. Por lo mismo, en las reuniones de coordinación de los comandos por el Apruebo han planteado la posibilidad de convocar a un cacerolazo nacional para el 18 de octubre o en los días previos, como parte del cierre de la campaña electoral.

A la conquista de los votos

La beligerancia creciente en el escenario político, los ires y venires de actores y partidos de todo el espectro, no solo da cuenta que se entró ya de lleno en el tren electoral que culminará solo con la próxima elección presidencial, sino, además, que este gobierno ya terminó. Se acabó. Tal vez por eso el Presidente Piñera – cuya aprobación está casi en el piso de las encuestas- quiere dar una especie de cuenta al país en los días previos al 18 de octubre.

Esto, mientras tres diputados de oposición, uno de Chile Vamos y un independiente (Jenny Álvarez (PS); Alejandro Bernales (PL); Loreto Carvajal (PPD); Joaquín Lavín (UDI) y Fernando Meza (IND) se preparan para analizar la procedencia de la acusación constitucional contra el ministro del Interior, Víctor Pérez, una acusación que reflotó tras el episodio del puente Pío Nono que terminó con un joven de 16 años lanzado al río Mapocho. En principio la acusación fue impulsada por la oposición en el marco del paro de camioneros a finales de agosto

Ellos deberán escuchar a la defensa del titular del Interior, así como a los diputados acusadores y a una serie de expertos en la materia. Luego, deberán emitir un informe a la Sala de la Cámara Baja -el cual no tiene carácter vinculante-, recomendando cómo se debiera resolver el libelo.

Los parlamentarios probablemente tendrán a la vista también el recrudecimiento de la delincuencia, del narcotráfico y hasta lo que ocurrió con la fiscal jefa de Alta Complejidad Centro Norte, Ximena Chong, quien ha sido amenazada desde que formalizó al carabinero Sebastián Zamora, de 22 años, por el delito de homicidio frustrado del joven de 16 años. En esa audiencia, la fiscal reveló, además, que habría indicios de encubrimiento, obstrucción a la investigación y falsificación de documento público.

Pero, hubo también declaraciones polémicas. Esta vez corrieron por parte del presiente del partido Comunista, Guillermo Tellier, quien en una entrevista señaló entre otras cosas:: “Si digo que no debe haber violencia, quiere decir que digo que no salgan a manifestarse y eso no lo diré”

“Decir que alguien se propone siniestramente ir violentamente a la calle, creo que eso no existe. Se producen las confrontaciones entre el deseo de manifestarse y la represión. ¿Cree que me gusta que se produzcan incendios en supermercados, en estaciones de Metro? No, pero esas cosas se dan”, dijo Teillier.  Consultado si condena la violencia que se ha registrado en las manifestaciones de Plaza Italia, dijo: “Es bien rara esa violencia. Aquí se quiere connotar un estado de violencia que no creo que exista. Entonces, cómo voy a condenar una cosa que fue tan menor. Me dicen ‘mire los destrozos que hicieron algunos’, pero digo: fíjese, Ponce Lerou le rebajaron como 60 millones de dólares la multa. Esos sí que son destrozos. Antes de ponerse a condenar, así como así digamos todas las causas de las cosas”.

Por supuesto que la derecha y el gobierno salieron en masa a criticar sus dichos. El ministro vocero de Gobierno, Jaime Bellolio calificó los dichos de Tellier como un “ataque directo a nuestra democracia” . Se sumó el titular de Interior quien, a través de la red social, cuestionó que se “atentara” contra la democracia al estar “incitando la violencia”. “El PC parece no entender la democracia donde las reglas del juego son el diálogo y acuerdos, no piedrazos y destrucción”, escribió Pérez. Y agregó que “a días del plebiscito, se esperaría que aquellos con responsabilidad política y pública respetaran la democracia, no atentar contra ella incitando la violencia”.

Tellier había criticado también al PRO, que dejó su alianza con el PC y se unió a quienes decidieron aliarse para primarias. “No quiero objetivar, pero cualquiera puede decir qué significa eso, cuando no hay ni siquiera la decencia de ir a conversar. Unidad por el Cambio sigue existiendo y vamos a llevar lista de concejales”. Respecto de la Convergencia Progresista, a la cual se sumó el Pro y la DC, conformando la Unidad Constituyente. el presidente del PC señaló: “Se juntaron de nuevo, pero no sé si están en una tendencia de renacimiento. Más bien, van en decadencia y eso lo van a decir las urnas. No era cómodo estar ahí, no quiere decir que no podamos conversar ni llegar a acuerdos, pero los 30 años es algo que pesa”. Y concluyó:  “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”.

Como palabras sacan palabras, José Miguel Insulza, senador del Partido Socialista declaró: “Entiendo que Tellier dice que, como se confunde manifestaciones con la violencia, si él dice no a la violencia estaría llamando a no manifestar. Precisamente, debemos evitar esa confusión, apoyando las manifestaciones pacíficas y condenando a quienes las distorsionan practicando la violencia”.

 En el mismo sentido se manifestó Carlos Maldonado, presidente del Partido Radical: “Se equivoca Teillier al no condenar los hechos de violencia, asimilándolos a la manifestación social. Por el contrario, los hechos de violencia se dan por parte de grupos muy minoritarios y lo que hacen es distorsionar la legítima manifestación social. La argumentación de Teillier respecto a la violencia, recuerda a los argumentos que usa el mismo PC para no reconocer que en Venezuela hay una dictadura y que se violan los DDHH. En el fondo, relativizar y contextualizar es una manera elíptica de apoyar”.

Fuad Chahín, presidente de la Democracia Cristiana: “Me parece inaceptable que, en primer lugar, se confunda manifestación con violencia, y en segundo lugar de que al menos su silencio avale actos de violencia, que no buscan ni siquiera cambiar el país ni la sociedad, sino que destruir. Es de una máxima irresponsabilidad que un líder político no tenga la fuerza de condenar tajantemente la violencia y que pretenda confundirlas con las movilizaciones, que son cosas totalmente distintas”.

Jorge Ramírez, presidente de Comunes del Frente Amplio: “Para nosotros la manifestación y movilización ciudadana es legítima, nos parece sana y necesaria para la democracia, por tanto, la vamos a defender e impulsar siempre. Pero nos parece que todos y todas debemos condenar la violencia sin dobleces para no permitir que la derecha quiera confundir y criminalizar la legítima manifestación para justificar la violencia del Gobierno y carabineros”.

Las conversaciones continúan entre el PC y el Frente Amplio. Se buscan estrategias para alcanzar un pacto unitario de primarias municipales y de gobernadores regionales. Se sabe que han llevado a cabo diferentes reuniones con el objetivo de alcanzar un acuerdo programático o algún entendimiento de cara a los próximos desafíos electorales. Una unidad que no será fácil. Hay sectores dentro del Frente Amplio que ya han cuestionado las últimas gestiones de su dirigencia.