De nuevo el espectáculo se dio en el Congreso. La oposición, mayoría en el Parlamento, perdió la presidencia y vicepresidencia de la Cámara de Diputados, dejando la testera en manos de un joven y desconocido diputado de RN, Diego Paulsen, representante de La Araucanía, partidario de la intervención de las FFAA en la zona, defensor del Comando Jungla a propósito del actuar de Carabineros en el asesinato del dirigente mapuche Camilo Catrillanca, defensor a ultranza del rechazo a una nueva Constitución y, por cierto, contrario al aborto.

No había pasado una semana desde que la oposición en su conjunto ¡al fin! había logrado entregarle al país una propuesta sólida, justa, responsable -según la calificaron algunos parlamentarios- para hacerle frente a los difíciles momentos que están pasando chilenos y chilenas por la pandemia, con despidos masivos, miedos por los contagios del coronavirus que asola al mundo y a Chile, incertidumbres por el futuro, cuando una vez más, la unidad quedó en punto de quiebre, justo cuando sigue muriendo gente por la pandemia.

Justo, además, cuando muchos intentan “vacacionar” en el fin de semana largo, desoyendo las instrucciones de la autoridad sanitaria y dejando al desnudo el egoísmo que caracteriza a muchos de los sectores medios altos de este país. Justo cuando se necesitan voces que orienten a los desconfiados y descreídos que son la mayoría en el país.

No por casualidad que el diario de uno de los grupos de poder del país, La Tercera, editorializó al respecto:La frustrada elección del diputado DC Gabriel Silber como nuevo presidente de la Cámara, debido a las fuertes divisiones que surgieron al interior de la oposición -permitiendo que en su lugar asumiera un representante del oficialismo-, es ilustrativo del fuerte deterioro que experimenta dicho bloque político, sembrando dudas sobre sus posibilidades de brindar genuina gobernabilidad al país. Existía un acuerdo entre las fuerzas opositoras para que la DC mantuviera la presidencia de la Cámara, en tanto que la segunda vicepresidencia quedaría en manos de una diputada del Partido Comunista; sin embargo, el nombre de Silber despertaba fuertes resistencias entre los diputados del Frente Amplio, debido a su rol de “facilitador” con las reformas presentadas por el gobierno. Desde hacía tiempo que los miembros del FA venían anunciando su incomodidad con este “colaboracionismo”, concretando ahora su amenaza. El bochorno de haber perdido la presidencia de la Cámara -un hecho ciertamente inédito- producto de la incapacidad para respetar lo que ya había sido acordado probablemente dejará heridas difíciles de restañar.

En concreto ocurrió que, en una primera vuelta, Gabriel Silber logró solo 47 votos de los 70 parlamentarios de su sector que se encontraban en la sala, mientras que su par Víctor Torres (DC) obtuvo 21 respaldos y el independiente Renato Garín dos. Por su parte, Paulsen superó a Silber por ocho votos, logrando 55 apoyos. En el caso de Cariola, la legisladora se impuso por un voto ante Francisco Undurraga (Evópoli), con 59 respaldos, mientras que Pamela Jiles sacó cuatro votos.

Como ninguno de los candidatos logró el quorum requerido (78 votos), se realizó una segunda vuelta. El PS y la DC realizaron ingentes esfuerzos para revertir el bochornoso resultado. Todo fue en vano. En la segunda vuelta, Paulsen se impuso por 58 votos versus 56 de Silber, mientras que Undurraga venció a Cariola por 61 versus 59. El único opositor que logró asegurar un cargo en la testera fue Rodrigo González (PPD), quien superó a Jorge Alessandri (UDI) por 13 votos, convirtiéndose así en el segundo vicepresidente.

No todos, pero sí muchos

Las responsabilidades por lo ocurrido están compartidas. No fue sólo el Frente Amplio el que negó sus votos al DC Gabriel Silber y a la diputada comunista Karol Cariola. Hubo también votos denegados por parte de parlamentarios de la ex Nueva Mayoría, entre ellos del PPD, del PR y de la propia DC. De esta manera se concretó lo impensado: la derecha estará a cargo de la Cámara de Diputados en este período, gracias a las divisiones internas en los partidos de la oposición. Una vez más, en medio de la gran crisis, se hace patente la imposibilidad de unión entre los opositores.

Las razones no son tantas. Algunos en el Frente Amplio señalaban que tenían “razones justificadas” para no cumplir el pacto administrativo suscrito hace dos años. Otros, no solo en el FA, “se dieron gustitos personales”, de acuerdo a lo señalado por el diputado Vlado Mirosevic (PL) : “Lamentamos que algunos en la oposición hayan tenido la posición de darse gustitos personales porque más allá de Gabriel Silber, este no es el momento de estar marcando esos puntos”. Es que tampoco se respetaron los acuerdos en las vicepresidencias. La diputada Karol Cariola obtuvo 59 votos y el candidato de Chile Vamos, Francisco Undurraga (Evópoli) sacó 58 votos. Y hubo, además, 4 preferencias para la diputada Pamela Jiles (PH) y uno para el socialista Jaime Tohá.

Para la diputada Cariola, “entregar el país en bandeja a la derecha, que dirige un gobierno que ha violado los DD.HH. Y ahora preside la mesa de la @Camara.cl, es una irresponsabilidad tremenda de la oposición ante nuestro pueblo, en medio de una crisis. Esto pasa cuando no se cumple la palabra empeñada”.

Para el presidente de la DC, Fuad Chaín, las consecuencias de este incumplimiento, las consecuencias de este actuar, es que hoy día tenemos al presidente y vicepresidente de la Cámara en manos de Chile Vamos. Los que no cumplieron su palabra son los que tienen que dar explicaciones y asumir las consecuencias de sus actos”.

¿Hubo o no hubo un acuerdo DC-Chile Vamos?

Para el dirigente DC Víctor Maldonado “solo hay una cosa peor que una derrota humillante y es la programación continua y en escalada de derrotas humillantes. Exactamente la ruta que estamos escogiendo. No se trata de una fatalidad, sino de una opción escogida al persistir en un comportamiento mediocre, con resultado conocido. El problema no está en recuperar la presidencia, consiste en recuperar un nivel básico de unidad que permita recuperar la presidencia y, de paso, el respeto público. Difícil camino, porque intrigas y trascendidos parece ser la fórmula usada por no pocos políticos, para justificarse o para explicarse.

Alguien hizo trascender, por ejemplo, que días antes de concretarse la votación en la Cámara,  y ante la incertidumbre que habría existido en la falange respecto al apoyo a Silber y a los resquemores anticomunistas de un sector de la DC que se resistía a votar por Karol Cariola, hubo negociaciones entre Desbordes, presidente de RN y Fuad Chaín, presidente de la DC entre otros. El oficialismo habría ofrecido sus votos para Silber a cambio de un respaldo al Evopoli Undurraga.

Aunque Mario Desbordes aseguró que “lo real es que hubo un acuerdo”, agregando que “la DC lo desechó después de la primera vuelta, porque calcularon mal los votos, por lo tanto, se equivocaron. Y el resultado es el que todos conocemos”, la versión DC de la historia es distinta. “A la DC le ofrecen votos de derecha para asegurar a Silber, pero lo rechazamos porque preferimos perder dignamente que ganar de rodillas”, sostuvo Fuad Chahín. Tuvimos la posibilidad de poder llegar a un acuerdo con una parte de Chile Vamos para poder asegurar a Gabriel Silber en la presidencia de la Cámara de Diputados y nosotros lo desechamos”, dijo el líder DC en radio Cooperativa.

Chaín insistió en canal 13 que “nunca hubo acuerdo. Nunca, nunca. Ellos propusieron algo y ellos dijeron que íbamos a esperar a ver cómo sucedían las cosas. Y luego les di una respuesta formal de que no había acuerdo”, sostuvo. “Nos pidieron las comisiones, sobre todo las que quedaban en manos del Frente Amplio. Yo dije que teníamos que conversarlo con los diputados, con la jefa de bancada y con Silber y tomamos la decisión que no, preferíamos perder dignamente”. “Preferiría no hablar de los detalles del acuerdo, -dijo- pero obviamente significaba que Gabriel Silber pudiera ser presidente de la Cámara”, señaló al respecto Desbordes.

Más aún. El Presidente de la DC insistió en que “aquí no hubo ninguna negociación, hubo una oferta que nosotros rechazamos. Y tampoco hubo ningún secreto. El martes en la noche yo le informé de la oferta de Chile Vamos al consejo del partido y luego a todos los presidentes de partido de la oposición, vía zoom. Les informé que nosotros habíamos rechazado, sabiendo lo que iba a ocurrir, que diputados del Frente Amplio no iban a cumplir su compromiso”.

Pero, también respondió al presidente e RN: “Respecto a lo que dice Mario Desbordes, él está muy mal informado o bien pretende de manera astuta seguir profundizando las divergencias en la oposición para debilitar cualquier posibilidad de acuerdo. Es la única manera de explicar que haya sostenido cosas que no son verdad, que son falsas”.

Habrá que esperar lo que suceda en los próximos días. Hay quienes insisten en la oposición en acudir al viejo truco de la censura a la mesa recién electa para reparar el daño ya hecho. Hay quienes dicen en la misma oposición que no se prestarán para un juego semejante. Al parecer, todo está por verse y mientras tanto, las comisiones que deberían cambiar a sus timoneles seguirán como están hasta que haya una resolución respecto a la flamante mesa de la derecha en la Cámara Baja.