Finalmente, dado lo contundente votación final en la Cámara de Diputados y Diputadas, pero por sobre todo, por el desmoronamiento a pasos agigantados de la coalición de gobierno luego de la aprobación de los cambios que el Senado había propuesto por más de dos tercios de los diputados, muchos de ellos provenientes de RN y de la UDI, el Presidente Piñera decidió promulgar la Reforma Constitucional, que permite el retiro del 10 por ciento de los fondos de las AFPs.

Ocurrió que un gran número de diputados del Renovación Nacional (RN) que durante el primer trámite en la Cámara se abstuvieron, esta vez apoyaron la propuesta, incluyendo al presidente de la tienda, Mario Desbordes. Lo sorprendente fue lo que ocurrió con los parlamentarios de la UDI, donde varios históricos respaldaron el proyecto. Así se llegó a un total de 116 votos a favor, provocando el desconcierto, la rabia y las ganas de que terminara pronto el aciago día.

El siguiente paso lo dará ahora el gobierno enviando el decreto promulgatorio a la Contraloría, un paso inicial para la toma de razón  y. posteriormente,  su publicación  en el Diario Oficial.

El comunicado del gobierno -entregado luego de una reunión del Mandatario con su equipo político- explica        que “la decisión del Presidente de promulgar esta Reforma Constitucional obedece a su intención y voluntad -dada la difícil situación económica y social que viven muchas familias y compatriotas- de facilitar y agilizar el retiro de estos fondos de ahorros previsionales por parte de las personas habilitadas”. Y termina señalando que “el Gobierno de Chile reitera que está firmemente comprometido con avanzar en una Profunda Reforma Previsional que permita cambiar el sistema, con el propósito de mejorar las pensiones de todos los ciudadanos”.

La duda respecto a los pasos que seguiría el gobierno, la aclaró poco antes el senador Andrés Allamand. “Los senadores de Chile Vamos hemos resuelto no concurrir al Tribunal Constitucional. Asumimos que el proyecto de reforma ha sido aprobado por una amplia mayoría en ambas Cámaras”, indicó Allamand, quien además, hizo un llamado al gobierno a que colabore en que la implementación de la iniciativa sea de manera expedita.

“Ciertamente corresponde hacer una autocrítica, en términos de no haber sido capaces de explicar cuáles son los efectos negativos, particularmente en el tema de las pensiones, que va a tener este proyecto, pero asumimos que en definitiva será ley y llamamos al gobierno a colaborar, vía reglamentaria, en la implementación más expedita de la reforma que ha sido aprobada”, señaló el parlamentario.

¿Qué ocurrió?

Fueron 35 los diputados de Chile Vamos -19 de Renovación Nacional, 14 de la UDI; y 2 independientes- los que le dieron mayoría absoluta al proyecto de retiro anticipado de un 10 por ciento de fondos de AFP. Fue en los hechos, el anhelado dos tercios que buscaba la derecha más recalcitrante para detener el proceso. No hubo caso. Los dos tercios -en el Senado y en la Cámara- se pronunciaron a favor, lo que jamás imaginaron en ese sector político.

Comenzó entonces a correr el tiempo que tranquilizará a millones de chilenos y chilenas que ya no dan más de angustia por su situación. El proyecto impulsado por la oposición para enfrentar la crisis social y económica desatada por la pandemia quedó listo para ser una reforma constitucional oleada y sacramentada y que es la que el Presidente promulgará.

El histórico paso final en la Cámara fue la tercera derrota consecutiva del gobierno. Pese a todas las presiones, pese a las amenazas, pese a la campaña del terror en la que la derecha es experta, se aprobó una reforma que prácticamente todo Chile esperaba expectante. Significará para millones la posibilidad de salir de sus deudas, respirar un poco y hasta comer como lo hacía hasta antes de la crisis.

Se trata de una derrota que el propio Mandatario la hizo personal, al arriesgar todo su capital político en evitar la aprobación de esta reforma sin conseguirlo. Más aún. Sus propios partidarios no solo se pronunciaron mayoritariamente a favor de esta iniciativa en las encuestas, sino que sus parlamentarios, de la UDI y de RN, no lo escucharon.

Poco antes, se informó de otro intento fallido del gobierno. La Cámara  rechazó por amplia mayoría el veto que había ingresado el gobierno por el corte de suministros básicos (109 en contra y 31 a favor). Y con ello, la iniciativa quedó lista para su promulgación. Se establece una vigencia de 30 días antes y 90 días después de publicada la Ley. En este lapso, las empresas proveedoras de servicios sanitarios, empresas de distribución eléctrica y de gas de red no podrán cortar el suministro por mora en el pago de usuarios residenciales o domiciliarios, hospitales y centros de salud, cárceles y recintos penitenciarios, hogares de menores, bomberos, organizaciones sin fines de lucro, microempresas entre otros beneficiados.

El desorden, las recriminaciones, y la huida de un gobierno que está ad portas de finalizar su gestión real está instalado en Chile Vamos. Las desconfianzas e irritaciones están a flor de piel en su interior. En realidad nadie entiende mucho la renuncia del presidente de Evopoli a su cargo, reveladora de su inexperiencia política y que en el fondo tenía por objeto que el presidente de RN, Mario Desbordes, renunciara a su cargo en Renovación Nacional dejando el paso libre a Allamand,  que hace rato busca ese puesto de poder en su partido.

Ese fue el motivo para el ataque directo contra Desbordes en la intervención de Allamand en el Senado. No le bastó.  Durante una entrevista televisiva hubo un cruce tenso de opiniones con el propio Desbordes. El presidente de RN respondió: “no vale la pena contestarle al senador Allamand, no tiene ningún sentido. Uno tiene que preocuparse del electorado, de la gente que votó por nosotros, la ciudadanía”. Y luego agregó:”… todos los que nos están criticando, los que pontifican desde un altar en los diarios, la verdad es que yo los invitaría a que salgan un poco a la calle, vean la realidad, porque esto no es una cuestión de populismo, no es maldad, no es querer destruir el sistema. Yo tengo mi conciencia muy tranquila, y aquel que nos critica, que pontifica, no vale ni la pena contestarle. Bajar el debate al nivel que lo han bajado algunos, de buenos o malos, de marxistas leninistas y no sé cuántas tonteras más, solo ofende a la ciudadanía que no puede parar la olla en este minuto”.

Mientras en la UDI, su presidenta, Jacqueline van Rysselberghe anunció que, al igual que como ocurrió con los cinco diputados que visaron la iniciativa en la Cámara Baja, los tres senadores que aprobaron pasarán también al Tribunal Supremo. Habrá que esperar qué ocurrirá con el resto de los parlamentarios de su partido que esta vez se sumaron al apruebo.

El Ministro del Interior, aclaró sus prioridades luego del jueves negro que vivió:   “Hoy nuestra prioridad es despachar cuanto antes el proyecto que está acá en la Cámara de Diputados, el Ingreso Familiar de Emergencia y su ampliación, que va a permitir que más de un millón de hogares puedan acceder al beneficio”. Luego añadió: “es muy importante que el gobierno y su coalición recuperen cuanto antes su capacidad de trabajar con unidad, de fijar posiciones comunes, en torno a aquellos principios y convicciones que nos mueven”. Y finalmente reconoció la derrota: “yo creo que efectivamente, desde la perspectiva nuestra, esto ha sido un traspié muy importante, lo hemos dicho desde un comienzo, lo reconocemos así“.