
Periodista y Comunicador Social
En medio de la polémica entre la Iglesia Católica y los grandes empresarios, desde el principal gremio pyme del país enfatizan que “el crecimiento y desarrollo del país no pasan por cambiar o eliminar feriados”.
Tras la reunión sostenida con el Ministro del Trabajo, Tomás Grau, representantes del gran empresariado reconocieron su voluntad de eliminar los denominados feriados irrenunciables, en contraposición a los planteado por el arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, quien hizo llamado a no abrir el comercio el Viernes Santo, argumentado que quienes van a trabajar “son los más pobres”.
La propia timonel de la de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) Susana Jiménez, afirmó que estas fechas generan «una merma muy importante no solo para la actividad del comercio, sino también para sus colaboradores, y generan incentivos para que la preferencia de consumo de las personas se canalice a través de la informalidad».
Atentos a este debate, desde el ámbito de las pymes, el presidente de la Confederación Nacional de la Pequeña, Mediana Industria, Artesanado y Cooperativa de Chile, Humberto Solar, expresó que si bien existe históricamente una división de la Iglesia con el Estado, el dinamismo económico y el crecimiento “no depende de la eliminación o modificación de feriados ni el condicionamiento al legítimo derecho a descanso de los trabajadores”.
“Creemos que factores como el fortalecimiento de la inversión, la certeza regulatoria y la generación de oportunidades competitivas en igualdad de condiciones son las acciones correctas para impulsar la economía”, enfatizó.
Respecto a los dichos de la presidenta de la CPC, sobre el incentivo a la informalidad tras la perpetuidad de los feriados irrenunciables, el máximo dirigente de Conupia retrucó dicho argumento señalando que este tipo de fechas “también da la posibilidad a los comercios atendidos por emprendimientos familiares de abrir y lograr aumentar sus ventas en estas ocasiones”.
El representante gremial agregó que el fenómeno de la informalidad responde a factores más complejos. “Hoy la informalidad es promovida en gran medida por el crimen organizado, el que facilita una red de mercados clandestinos de mercancías como ropa, cigarros, licores y medicamentos, cuyas ganancias seducen la comisión de delitos”, afirmó.





