
Con fuerte presencia en Madrid y Barcelona, la colonia de connacionales en tierras ibéricas se acerca a las 30 mil personas, llegando a su punto más alto desde 2015. Para este grupo de compatriotas, los 30 años parecen la edad perfecta para buscar nuevas experiencias en el extranjero.
El número de chilenos en España está creciendo. Según los datos más recientes brindados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de aquel país, la cantidad de compatriotas empadronados llegó a 28.256 personas en 2022, marcando el peak en el país desde 2015 y siguiendo la línea de un sostenido ascenso de un 12,5% durante la última década.
En los últimos años se ha hecho patente el creciente interés de los chilenos por partir a este país, frente a lo que vale preguntarse, ¿quiénes son los compatriotas que están emprendiendo rumbo a España? En este artículo podrás descubrir un poco más sobre el perfil del viajero que toma esta decisión.
Según demuestra la información del INE de España, el rango etario de los chilenos que actualmente están viviendo en el país es amplio, con gente de todas las edades, pero con una clara tendencia hacia los adultos jóvenes. En ese sentido, mayoritariamente nuestros compatriotas que toman esta decisión de partir hacia allá se encuentran entre los 25 y los 49 años, significando el 57,3% de la colonia total de connacionales.
Dentro de este grupo, particularmente destacan quienes tienen entre 30 y 39 años, con 7.793 personas correspondiendo a este rango etario, casi el 28% del total. Independientemente del género, los treintañeros chilenos en España están repartidos, principalmente, entre Barcelona y Madrid, las dos grandes urbes del país.
Según Paloma Colque, abogada fundadora y directora de Wamad, empresa que asesora legalmente a los chilenos interesados en realizar el proceso de migración a España de manera correcta y segura, la principal motivación de quienes viajan al país cerca de los 30 años, es poder especializar sus carreras profesionales.
“Cerca de un 60% de nuestros clientes tiene entre 27 y 38 años. Se acercan a nosotros buscando orientación, ya que vienen principalmente a España a estudiar magísters o doctorados. Acá se encuentran con aranceles más baratos y con mallas curriculares mucho más variadas que en Chile, lo que les permite a los profesionales ampliar sus conocimientos de mejor manera”, explicó la abogada.
¿Por qué España y no otro país?
A pesar de la importante oferta de magíster y doctorados que existe en nuestro país, es importante saber las razones detrás de la decisión de tantos profesionales por seguir con sus estudios de posgrado en España.
Dahiana Gamboa es socióloga y vio en un viaje a España, la posibilidad de seguir adquiriendo conocimientos y ampliar sus grados profesionales. Por ello, en 2022 decidió emprender un viaje para realizar un doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. “Mi motivación básica para venir fue el plan de estudios, ya que es una universidad que está muy bien ranqueada. Por otro lado, los planes acá no son tan caros. La posibilidad de estudiar por 500 euros al año era bastante positiva. Acá los doctorados son más baratos que en varios lugares del mundo, incluyendo a Chile”, aseguró.
Junto a los precios, hay otro factor importante que motiva a los jóvenes chilenos a seguir sus estudios en tierras españolas, la que guarda relación con la opción de optar a una doble nacionalidad. Así sucedió con Fernanda Marín, Cientista Política que lleva un poco más de dos años en Barcelona, donde cursa un doctorado en el Programa de Estudios de Género de la Universidad Autónoma.
Fernanda relató que, una vez ya establecida en la ciudad, inició los trámites para optar a la nacionalidad española. “Luego de estar acá por un tiempo, saqué la nacionalidad a través de la Ley de Memoria Democrática (enfocada en descendientes de españoles). Si bien migrar ha sido un proceso complejo y con un montón de obstáculos que sortear, considero que ha sido una gran experiencia. Ya tengo mis redes de amigos y amigas acá, y me traje a mi perro desde Chile a vivir conmigo. Estar en situación de migración de por sí es estresante, así que se agradece tener estas herramientas externas que te facilitan la vida”, detalló,
Estudiantes chilenos no viajan solos
De forma periódica, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España publica una actualización respecto a las personas de todo el mundo que piden permisos para estudiar en el país. En ese sentido, los datos disponibles más recientes son del 31 de diciembre del 2023, los cuales dan cuenta que hay 75.857 autorizaciones vigentes de estudiantes extranjeros, de las cuales 2.982 son de origen chileno.
Dentro de este análisis, queda de manifiesto que la colonia de estudiantes chilenos es la novena más grande en la actualidad y la quinta a nivel lationoamericano, creciendo 11% respecto al año anterior y con una edad promedio de 30 años. La lista la encabezan los estudiantes colombianos (7.932), seguidos por los estadounidenses (6.905) y los peruanos (6.410).
Los datos del Gobierno español también arrojan una radiografía interesante sobre el viajero chileno que estudia allá: dentro de todas las nacionalidades, somos los que más viajamos acompañados.
Según la información publicada en el portal del Observatorio Permanente de la Inmigración (OPI), organismo que forma parte del mencionado Ministerio, 409 de las autorizaciones vigentes de estudiantes nacionales corresponden a familiares o relativos, es decir, un 14% del total de los permisos de estudio brindados a personas que provienen de nuestro país.
Viajar junto a su pareja fue la decisión que tomó Dahiana Gamboa. En ese sentido, la socióloga explicó que “mi pareja trabaja de manera remota hacia Chile, lo que nos ayuda mucho económicamente. El primer año de mi doctorado lo realicé desde allá, ya que por la pandemia existía la posibilidad de estudiar a distancia. Desde el segundo año de doctorado estoy acá en Barcelona, una vez me gané la Beca Anid para programas de doctorado que entrega el Estado de Chile”.
La idea de los chilenos que viajan acompañados es corroborada por Paloma Colque de Wamad, quien señaló que “España le gusta a las familias, ya que mientras uno de los miembros está estudiando, el resto puede tener una buena calidad de vida. Por ejemplo, en educación, los menores de edad ingresan directamente al curso que les corresponde por edad, y no hay barrera de idioma (salvo ciudades con otro idioma), por lo que se trata de un país muy amigable y que permite adaptarse fácil a los chilenos. Las mayores preocupaciones que deben enfrentar quienes vienen son el tema de acceso a la salud y la educación, junto con los trámites burocráticos, que deben hacerse, idealmente, de un año para otro. Pero una vez ya llegan, las familias se insertan fácilmente en la cultura española”.





