El Sindicado N°3 de Periodistas y Afines del Grupo Copesa denunció presiones de directivos y editores del diario La Tercera por manipulación informativa, censura al trabajo reporteado y restricción al derecho de no firmar artículos cuando estos son  alterados.

En un comunicado a los socios, el sindicato señala que “la dirigencia de nuestra organización acogió las inquietudes de los asociados que se desempeñan en la sección Nacional de La Tercera, respecto al tratamiento de informaciones emanadas de la dirección y (su línea) editoríal del periódico”. Por esta razón, se citó a una asamblea en la que recibieron antecedentes, “entre otros que afectarían el trabajo de los redactores, respecto a la complicada situación del periodista Sebastián Vedoya como autor de la crónica publicada por el diario La Tercera, el pasado lunes 28 de octubre, en su edición impresa, así como  en las plataformas web del medio,  bajo el título ‘Policía identifica a uno de los autores de incendios en estaciones de Metro!”.

 Según la organización, Vedoya recibió una instrucción directa del director del medio para elaborar la nota en base a un documento que fue entregado por la misma dirección de La Tercera: “La nota encontró amplia repercusión en la opinión pública, pero resultó fuertemente cuestionada por su contenido, críticas que se acrecentaron desde el momento que un Fiscal le dio el carácter de “falsa”. Todo ello provocó que Vedoya fuera víctima en esos días de una virulenta campaña de insultos y odio a través de las redes sociales. En ese contexto nos correspondió entregar nuestro apoyo y solidaridad al citado profesional, más todavía si el propio diario reconoció que la publicación de la mencionada crónica había sido una “falla”, asumiendo la responsabilidad del error en el manejo editorial”.

Nota no investigada

El sindicato informa también que las y los trabajadores expusieron que en algunas secciones de La Tercera existe una práctica sistemática, a través de instrucciones verbales emitidas por editores y responsables del medio, a restringir el derecho que tienen los periodistas a no firmar notas o reportajes que hayan sido alterados más allá de lo que es el trabajo de edición.

“En la asamblea se denunció, además, que en algunas secciones ha existido la práctica habitual de exigir a los periodistas que sustenten y publiquen determinadas tesis instruidas por directivos del medio, incluso si éstas se contradicen con el trabajo de reporteo realizado por los mismos periodistas. A la vez, se dijo que en una de las jornadas de manifestaciones se envió a un grupo de reporteros a recoger la opinión de los ciudadanos y después ese material no fue publicado”, continúa el comunicado.

Ante la situación expuesta por las y los socios, la directiva indica que “para actuar con responsabilidad y equilibrio”, solicitó una reunión con el director de La Tercera que se realizó el lunes 4 de noviembre; junto con ello, se reunieron con Vedoya, quien reconoció haber firmado una nota que no fue investigada por él”.

En la reunión con el responsable del diario, éste “reconoció que hubo una equivocación al no aplicar mayor rigor en los estándares de publicación. No obstante, puntualizó que la información se originó desde una fuente de inteligencia, no política, emanada de un documento elaborado por la Policía de Investigaciones de Chile. Con todo, la dirección consideró que dicho documento debió ser corroborado con otras fuentes y que en eso hubo una falla como equipo editorial. Agregó que asumió el mea culpa y la responsabilidad completa de la línea de mando”.

“Respecto a las otras denuncias de los periodistas de la sección Nacional de La Tercera y que para la dirigencia sindical son gravísimas, en caso de ser efectivas, el director del medio dijo desconocer tales hechos y expresó que lo conversaría con la jefatura del área”, dice la declaración.

Concluye que “Frente a esta preocupante situación, los periodistas de La Tercera plantearon a su organización sindical la permanente voluntad de realizar el trabajo profesional con los mayores estándares de exactitud, equilibrio y veracidad” y por esta razón, el sindicato hace “un llamado a las autoridades del diario y del Grupo Copesa a iniciar un proceso de análisis en conjunto, que involucre tanto a periodistas como editores y plana directiva. Todo ello, con el propósito de enfrentar los desafíos impuestos por el actual escenario social y político que vive el país e iniciar su propio cambio, para recuperar así la confianza pública en el rol que cumplimos en la sociedad”.