El dirigente socialista Camilo Escalona cree que la dificultad principal que hasta hoy existe para la realización del plebiscito de octubre es la posición dual que tiene el gobierno en este tema. Porque por una parte -dice-, el Ministro de Salud ha señalado que este proceso tiene todas las condiciones para llevarse a cabo, pero al mismo tiempo, se especula desde las autoridades de Interior con una eventual situación sanitaria que lo afecte. “Creo que esa es la dificultad mayor que enfrentamos: la especulación con el impacto de un rebrote. Creo que frente a eso, la oposición tiene que tomar medidas unitarias, para incentivar la participación y dar confianza y seguridad”.

¿Cuáles serían los siguientes pasos para la oposición luego del 25 de octubre?

Lo más importante es establecer una lista unitaria para la Convención Constitucional, y la nueva Constitución se redacte por un organismo cien por ciento electa. Sobre esa base, es indispensable tener una lista que optimice a la oposición, porque el sistema electoral se estableció con los distritos de la Cámara de Diputados actual, con ese mismo sistema, y la dispersión que hoy vive la oposición, significaría una catástrofe desde el punto de vista de la representación de la  futura Convención Constitucional. Lo óptimo es que la oposición pueda confluir en una sola  lista. Si eso fuera imposible por la cantidad de partidos y fuerzas que tienen representación, bueno, en ese caso, tendría que ser a lo más en dos listas. Pero si la oposición no tiene la capacidad de aunar su caudal electoral en una representación que optimice esa enorme mayoría nacional que tienen y se dispersa en  muchas alternativas, el resultado puede ser catastrófico.

Creo que después que gane el APRUEBO, la tarea más importante es establecer las bases de una representación pluralista, pero unitaria en la Convención Constitucional.

¿Cree posible esta unidad de toda la oposición, si hasta ahora eso no ha ocurrido? Incluso no fue posible construir un comando único para la campaña del plebiscito. Y no sólo para la Convención, sino para la seguidilla de procesos electorales que se avecinan.

En el caso del APRUEBO, por lo menos se estableció una coordinación. Los comandos de los diferentes sectores  de la oposición mantienen una coordinación que colabora a resolver los problemas de la conducción de un proceso tan complejo como el del plebiscito. Reconozco que hay un problema. Si la oposición  se dispersa va a  ser derrotada.

Separaría completamente el tema del proceso constituyente de las municipales, de los Cores e incluso de las parlamentarias. Yo creo que si se mezclan es fatal, porque no habrá  otra posibilidad de redactar una Constitución en varias décadas.

Este es el proceso más importante -me atrevo a decir-, de este siglo. Y por lo tanto, no puede entrar en una bolsa en que se estén disputando número de concejales o eventuales liderazgos en determinados municipios en alguna región del país, porque es imposible. Si se mezcla el tema del proceso constituyente con elecciones municipales, va a ser un descalabro. Creo que las representaciones políticas de los partidos de la oposición tienen que separar  el proceso constituyente de los otros procesos electorales y tratarlo en su carácter. Este es un proceso de naturaleza histórica. No habrá otra ocasión como la que se ha presentado como resultado de la potencia que tuvo la movilización social del 18 de octubre en adelante y, por lo tanto, no se puede despilfarrar.

La estrategia de la derecha es tratar de copar la Convención Constituyente, elegir candidatos conocidos y jugarse por mantener lo que les interesa de la Constitución del 80. Dicen que a ellos los unen los con tenidos, que tienen una sola voz. Frente a eso ¿cómo se presenta la oposición con temas que le interesan a la mayoría del país?

Primero, creo que eso que la derecha está de acuerdo en los contenidos es un engaño completo. Su candidato presidencial se declara socialdemócrata y su base de apoyo social está en contra. No es casual que se haya inflado en pocos días la potencial aspiración presidencial de Evelyn  Matthei, porque el desliz socialdemócrata de Lavín, por oportunista que sea, le provocó de inmediato fuerte rechazo en sus propias bases. La derecha no tiene propuestas que los unan. Así de categórico.

Ahora, sobre los temas de la oposición. Creo que tienen un pilar esencial. El reemplazo por un estado social y democrático de derechos. En mi opinión, la expresión material de la ideología neoliberal es el Estado subsidiario. El neoliberalismo pueden ser muchas palabras, mucha ideología, toneladas de demagogia, pero su pilar en el cual se aplica es el Estado subsidiario, es decir que el mercado domina las relaciones económicas y sociales y el Estado reprime a los que están descontentos. Ese es el Estado subsidiario. No protege a las personas, sino que las reprime. En mi opinión, lo que se tiene que lograr reemplazar dentro de la Convención Constitucional es precisamente la concepción y el rol del Estado en el ordenamiento constitucional. Eso es lo vital. Todo lo demás viene de ahí: los derechos de la mujer, el reconocimiento de los pueblos indígenas, los derechos laborales y la negociación colectiva, el cuidado del medio ambiente, la protección de los recursos naturales, el impulso a un nuevo modelo de desarrollo. Si no se resuelve el Estado subsidiario, lo demás no se resuelve…

¿Qué debería ocurrir con los independientes que quieren participar en la Convención, pero que tienen múltiples obstáculos para hacerlo?

No sé. Pero si sé que mientras más listas haya, más constituyentes va a tener la derecha. De eso no me cabe ninguna duda. En mi opinión, ese potencial de los independientes tiene que ser incluido en las listas que presenten los partidos. Los partidos tienen que lograr invitar al mayor número de independientes, darles cupo para que sean electos además, porque si no, no van a resultar electos

Pareciera que el proceso electoral para las presidenciales ya se inició. El presidente el PS dijo que después del 25 está el desafío de ocupar un espacio que no está siendo ocupado por los actuales precandidatos que marcan en las encuestas.

Yo no tengo candidatos. Soy un tenaz opositor a la discusión presidencial antes del APRUEBO. No entro en la especulación que uno es más bueno o más malo que otro. Todo eso hace mal. Creo que esta carrera hace mal. No es casual que el origen de esta carrera está en la derecha, ellos nos empujan a una pelea artificial. Todo eso tiene que quedar para después.