Demandas claras para la nueva Carta Magna invoca el presidente del Sindicato de Pescadores de mediana altura Puertecito N°1 de San Antonio, Miguel Ángel Hernández. Un hombre de mar que, a sus 60 años, ha debido sortear las complejidades de una labor de alto riesgo en alta mar, como lo es la extracción de recursos marinos con las artes de pesca manual.

Un sinfín de desventajas laborales, sociales y económicas a la que se enfrentan miles de familias de las zonas costeras de todo el país, que deben luchar con la veda, el avasallamiento de la industria y una legislación que no considera el bienestar total de quienes son capaces de encarar a la muerte para llegar con el sustento a sus hogares.

“Los recursos del mar debieran ser de dominio del Estado, donde se garantice el acceso del consumo de los productos del mar y al pueblo, donde existan áreas protegidas, de toda actividad pesquera en zonas de surgimientos y repoblación de  las especies”, señala el dirigente de la pesca artesanal quien trabajó durante más de 25 años en la extracción de la pesca de albacora y en los últimos años se dedicó a la extracción de jibia, no obstante hoy se encuentra paralizado a la espera de la temporada de la sardina y la anchoa que comienza en marzo.

Hernández, quien además fue vicepresidente de la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales de Chile (Conapach), entre 2014 y 2016, actualmente es suplente en el Consejo Nacional de Pesca en el cupo nacional y,  además, vocero regional de la Coordinadora Nacional Jibiera, agrega que “existe un alto precio de los productos del mar para el consumo humano y eso se debe a que gran porcentaje de la pesca se va a reducción para aceite y harina de pescado, lo cual ha llevado al colapso de la mayoría de los recursos de consumo directo para la población”.

El dirigente de la pesca artesanal, manifiesta que la solución para que los recursos marinos, sean más accesibles para la gente, es que; primero debe existir una regulación de las artes de pesca, como por ejemplo, la extracción de arrastre de merluza. En segundo lugar, cuotas exclusivas para el consumo humano y tercero mejorar los fraccionamientos de las cuotas de pesca, a favor de la pesca artesanal, en pesquerías como: sardinas, anchoas, jureles y  merluza común.

Este padre de familia San Antonino, quien también preside desde hace seis años la Federación de Sindicatos Unidos de la Región de Valparaíso “Nuevo Amanecer”, que alberga a las caletas de San Antonio, El Membrillo, Quintero, Higuerillas en Concón y Caleta Portales en Valparaíso, relata sus diferencias respecto del lugar que se le ha dado al tema pesquero en la orgánica estatal: “ Desde 1953 a 1973 la pesca fue regulada por el Ministerio de Agricultura, perteneciente a la Dirección General de Pesca y Caza; creemos que lo más lógico sería un Ministerio de Pesca y Acuicultura. El gobierno ingresó al Congreso una propuesta sobre una nueva cartera, denominándolo  Ministerio de Agricultura, Alimento y Desarrollo Rural (Minagri) donde será incluida la pesca; nosotros los pescadores artesanales, nos oponemos a este proyecto, pues minimiza nuestra actividad”.