Inicio política El desorden en las derechas amenaza sus candidaturas presidencial y parlamentaria

El desorden en las derechas amenaza sus candidaturas presidencial y parlamentaria

Captura de pantalla Senado TV

Captura de pantalla Senado TV

Fue casi un grito de desesperación el del ex actor y actual senador de Evopoli, Luciano Cruz Coke cuando en una entrevista televisiva dominical, a propósito de la elección de Ossandon en la testera del Senado señaló: “Nos pegamos un balazo en  los pies. Nos estamos farreando la oportunidad de gobernar”.

Es que la elección del militante de Renovación Nacional Manuel José Ossandon como Presidente de la Cámara Alta, ganándole justamente a su socio de coalición, Felipe Kast, dejó demasiadas heridas entre ellos. Y ¡obviamente! culparon al gobierno y al socialismo democrático haber realizado toda una operación –al parecer siniestra- para dividir a las derechas y “poner” en la presidencia del Senado a quien catalogan punto menos como marioneta del oficialismo. Lo que lamentan y les preocupa en realidad es que en la testera también quedó como Vicepresidente el PPD Ricardo Lagos Weber,  justo cuando las derechas necesitan el control de esa Cámara ad portas de una elección presidencial y parlamentaria.

La desesperación rayana en  el histerismo de Cruz Coke tiene fundamento. Y de no cometer nuevos errores, amenaza con desbordar a las derechas  convencidas hasta hace unas semanas que tanto la Moneda como el Parlamento serían para ese sector, dado el momento de debilidad del oficialismo. Por eso es que dolió tanto la elección de Ossandon. Se generó un quiebre que, aunque hayan disculpas y palabras de buena crianza ex post, dejó en muy mala posición a su candidata Evelyn Matthei. Quedó en evidencia la poca ascendencia de la abanderada sobre los parlamentarios de su sector. Aunque Matthei se restó de intervenir públicamente en  el conflicto, era sabido que respaldaba al senador de Evópoli.

Es más. La postura de Matthei y algunos dirigentes de Chile Vamos  durante un punto de prensa luego de lo ocurrido en el Senado, desdramatizando lo ocurrido, sumó un punto más en el enojo de Evopoli. “Había dos postulantes, ambos de Chile Vamos, y hoy día tenemos un presidente que es de Chile Vamos. Dejemos de hacer drama donde no lo hay. Las dos opciones eran válidas. Uno tuvo más votos que el otro. Le deseo lo mejor al senador Ossandón y dejémonos de dramatizar cuando tenemos al presidente del Senado que es nuestro”, aseguró Matthei.

Rápidamente le respondió Cruz Coke: “hay drama, claro (…). Aquí, quien gana es la candidata del gobierno, Carolina Tohá”. Y añadió: “Esta es una muestra más de un defecto histórico de la derecha chilena. A la derecha y a la centroderecha chilena las ambiciones personales le son siempre más importantes que el camino conjunto del sector político”.

A guardar los enojos

Los dos partidos más perjudicados por la elección de Ossandon  fueron la UDI, cuya candidata  presidencial es de sus filas, y Evopoli, que se había ilusionado con la Presidencia de la Cámara Alta. En RN en cambio, ni siquiera llamaron la atención a Ossandón y a quienes votaron a su favor. Alcanzó la presidencia del Senado gracias a 27 votos, provenientes del oficialismo, de cuatro descuelgues de RN, y además del apoyo de senadores opositores que no integran Chile Vamos, como Rojo Edwards (Partido Social Cristiano) y la senadora Carmen Gloria Aravena (Partido Republicano).

Lo ocurrido fue un regalo del cielo para el ultraderechista  Johannes Kaiser que no dudó en aprovechar la oportunidad para golpear a Chile Vamos y su candidata: “Lo que demostró la votación en el Senado es la falta de gobernabilidad que tiene Chile Vamos sobre sus heterogéneas huestes. Cómo se supone que gestionen un gobierno, si no son capaces de gestionar su propia mayoría en la cámara alta?“ preguntó.

Hubo varias señales del enojo en las huestes derechistas, pero luego de intensas conversaciones y conscientes de que no será la última de las crisis que tendrá que sortear Matthei y Chile Vamos este año electoral, decidieron encajonar las iras y desagrados, en función de la campaña que ya comenzó.

No les será fácil, dada la por ahora irrevocable decisión de Kaiser y Kast de estar presente en la primera vuelta de la elección presidencial. Las críticas llueven de lado y lado aunque hacen lo posible –también de lado y lado- de morigerarlas. El senador Juan Castro (Partido Social Cristiano), señaló que “gran parte de la gente de RN perdieron el sentido de unidad, hace mucho rato”. De paso, criticó a la candidata: “la elección de Matthei no tiene piso. No ha pasado el 25% y no tiene piso porque no está rodeada de gente con un sentido de mejorar la vida a las personas. Eso es lo que está pasando en la derecha…Tenemos una derecha cobarde que no tiene sentido de la necesidad que vive la gente. Por eso estamos como estamos”.

De que Evopoli  va a cobrar la afrenta, sin duda que lo hará. Sea en las listas parlamentarias, sea en la próxima conformación de la mesa de la Cámara de Diputados, porque la tensión en esas filas no cede. Parlamentarios de RN ya anunciaron que habrá efectos administrativos en la composición de comisiones y en la designación de sus presidentes en la Cámara Alta. Sobre todo en las apetecidas comisiones de Constitución y Hacienda.

Las encuestas

Y mientras, se suceden las encuestas que coinciden en dar como ganadora a la candidata de Chile Vamos. Se le acercan peligrosamente Kaiser y Kast y hasta ahora, no dan muestras de desistir en sus intenciones de competir en la primera vuelta.

De hecho, el libertario Kaiser debió salir al ruedo a desmentir el rumor de su bajada en las redes sociales: “He estado dándole un par de vueltas a la idea de bajarme… ¡Y no me bajo ni cantando…! ¿Lo entienden o no? ¿En qué idioma se los tengo que explicar? Nos vemos en la primera vuelta”. “¡Dejen de jugar sucio! Hablemos de los proyectos que pueden ayudar a nuestro país a salir adelante. Esta chimuchina chica, de cabro chico… ¡Basta!”, insistió Kaiser, en un mensaje que también replicó en una transmisión en vivo por sus redes sociales.

Mala noticia para los republicanos, donde existe el convencimiento de que Johannes Kaiser cumplirá la palabra empeñada en  febrero. “Es cosa de tiempo”, dicen, recordando lo que el propio candidato libertario dijo en esa fecha: “Mi carrera presidencial se baja si no supero el 18-20 por ciento”. Y los republicanos confían en que su candidato Kast irá remontando luego de su decisión de salir de la penumbra en que estaba para recuperar los puntos perdidos.

De todos modos, ya se está hablando en ese sector de qué pasaría si Matthei es la que pasa a segunda vuelta. La encuesta Casen del pasado domingo 21 de marzo dio cuenta de una baja de Kaiser de 13 a 10 puntos, luego de tres semanas en que estuvo fijo en los 13 puntos. El candidato presidencial del Partido Nacional Libertario, señaló que, en caso de que ni él ni José Antonio Kast lleguen a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y lo haga la candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei, le brindará su apoyo únicamente si ella le ofrece «garantías». “No lo hacemos a cambio de nada. Tiene que existir una negociación en la cual nosotros podamos empujar nuestro carrito en la dirección correcta», afirmó el candidato del Partido Nacional Libertario.

Si bien prácticamente todas las encuestas dan por vencedora a Matthei, llamó la atención el resultado de Black & White (B&W) que arrojó un resultado distinto: Johannes Kaiser ganaría la primera vuelta presidencial con un 25% de las preferencias. Si no fuera porque ese mismo resultado entrega la medición del Centro de Encuestas de La Cosa Nostra que dirige el sociólogo y cientista político Alberto Mayol, nuevamente la duda es la que manda en este convulsionado escenario político, donde también el progresismo libra batallas que aún no se resuelven.

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