Periodista.
No solo la aparición del ultraderechista Johannes Kaiser en las encuestas, desplazando a José Antonio Kast en las preferencias de los consultados, está provocando escalofríos en Evelyn Matthei y Chile Vamos. El rumor -sólo rumor- de que Michelle Bachelet podría ser su contendora en las elecciones presidenciales de noviembre representando al amplio abanico del progresismo, tiene a las derechas descompuestas.
A tal extremo, que de inmediato comenzaron ataques virulentos en su contra, sin que hasta el minuto la ex Mandataria haya emitido ni una palabra y se mantenga durante todo el mes de febrero descansando en su casa de Caburgua.
Si hasta entró a tallar de inmediato la presidenta de la empresarial Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez. Aseveró que las reformas que impulsó durante sus mandatos fueron «complejas para el desarrollo económico del país». «Yo creo que generaron daños en la economía y en nuestra capacidad de crecer», señaló Jiménez. A su juicio, «se hicieron reformas tributarias que en parte son responsables del estancamiento; se hicieron reformas laborales; se hicieron reformas educacionales que han dado prueba de que han sido bastante críticas. Y no hay que olvidar que la educación, ese sí que es el motor de desarrollo en el medio y en el largo plazo». Por ahí vendrán los misiles de la derecha intentando derribar a la recordada ex Jefa de Estado. Cuestión no fácil. Porque hay quienes no olvidan, por ejemplo, que por su decisión hay gratuidad en las universidades. Y que por su decisión, las mujeres comenzaron a tener una pensión básica solidaria.
Lo que está más que claro es que marzo será el mes de las definiciones. En uno y otro lado. Y en el oficialismo, todo dependerá de la voz de Michelle Bachelet, cuyo nombre ,sin pedirlo ni buscarlo, volvió a instalarse en la carrera presidencial, pese a que ella ha dicho en todos los tonos -en público y en privado- que no está en su horizonte una tercera apuesta por llegar a La Moneda.
La esperanza que no muere
Pese a esas negativas y sin que haya dado indicio alguno que podría estar pensando en esa posibilidad, la sola esperanza de que cambie de parecer transmitida por algunos dirigentes socialistas –entre ellos el secretario general del PS Camilo Escalona, quien dijo que “hay ingredientes que me hacen pensar que Bachelet puede cambiar de opinión”- elevó automáticamente las preferencias en las encuestas.
Sin haber aparecido en los medios de comunicación, sin haber dado entrevistas u opinado sobre la contingencia, como sí lo han hecho los candidatos que están corriendo en las derechas, la ex Mandataria saltó 7 puntos en las preferencias en la última encuesta Cadem llegando al 12%, un punto por debajo de Káiser que le quitó el segundo lugar a José Antonio Kast, quien alcanzó solo el 8 por ciento de las preferencias.
Un dato interesante y que también preocupa en Chile Vamos es que Evelyn Matthei si bien aparece con un 20% de apoyo, registró una caída de tres puntos respecto al sondeo anterior. El estancamiento de la ex alcaldesa preocupa de sobremanera a sus partidos. Y hay otro dato de importancia: la cifra más alta en la encuesta corresponde a los indecisos o a quienes no se inclinan por ninguna opción, alcanzando el 30% del total.
Para el analista político y director de Tu Influyes, Axel Callís, la candidatura de Evelyn Matthei, representante de Chile Vamos, está estancada y es el libertario Johannes Kaiser el que está capitalizando esta situación. «Aunque para mucha gente sea imbatible, yo creo que la candidatura de Evelyn Matthei tiene problemas para evolucionar en términos electorales (…) Kaiser le quita votos».
En todo caso, se sabe que el próximo mes será el de definiciones. La Presidenta del PS, Paulina Vodanovic reveló que por mandato de la mesa de su partido, “le hice saber que si ella estuviera disponible, cuenta con el apoyo del partido”. Mencionó además, que le extendió una invitación para que en marzo “concurra a nuestra sede para que la mesa saliente le haga un reconocimiento y ella, además, pueda hacer un análisis político que nos ilustre”. En el PS hay elecciones internas programadas para 16 de marzo. Y en marzo, Michelle Bachelet tiene pensado ir a México para participar de una actividad junto a ONU Mujeres. A su regreso, las nubes que hoy no dejan pasar el sol en el escenario actual se disiparán y ello podría cambiar todo el mapa político no sólo del oficialismo.
¿Habrá primarias?
Al parecer pocos dudan que podría haber primarias en el progresismo. Se habla de una donde se presenten los llamados partidos del socialismo democrático, donde se incluiría a la Democracia Cristiana. Lo que no se sabe aún es qué pasaría con el Frente Amplio y el Partido Comunista. Son conversaciones pendientes, dicen. Pero, todos se inclinan por las primarias como forma de darle legitimidad absoluta a quien sea elegida o elegido por los ciudadanos. Por la cobertura mediática que tendrían esas primarias, dicen los entendidos en la situación electoral, sería un excelente momento para dar a conocer qué es lo que el progresismo le plantea al país, a todos sus ciudadanos para hacer la vida más llevadera en Chile. Ya hay candidatos que han señalado que vaya o no la ex Presidenta a la carrera presidencial, igual debería haber primarias y competir allí en igualdad de condiciones. Todos sienten que tienen algo que decirle al país. Así lo señalaron el candidato liberal Vlado Mirosevic y el recientemente ungido por la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet.
Pero hay también otras opiniones. Aparte de la del senador José Miguel Insulza que dijo que no le gustaban tanta reelecciones, mientras el aspira a serlo en la región de Arica y Parinacota, aunque se le critique por su edad, está la del ex ministra Francisco Vidal quien al ser consultado respecto a una posible primaria oficialista con Bachelet incluida, afirmó que «siempre son buenas las primarias, porque te permiten tener más espacio de pedagogía política. Pero dificulta, creo yo, que Bachelet cambie de opinión». «Lo más probable –agregó- es que el conjunto de candidatos que hoy día conocemos, diga no. Todos (irán) detrás de ella».
Demasiado nerviosismo
La derecha entonces ya se está preparando para enfrentar este fantasma que les quita el sueño. El diputado republicano, Agustín Romero señaló: “Una tercera postulación de Michelle Bachelet revela una brutal falta de liderazgo en la izquierda. Sin embargo, la izquierda sabe unirse y presentar candidatos y levantar o incluso resucitar figuras para llegar al poder”.
“Ahora bien, creo que en el caso de Michelle Bachelet, esta vez se enfrentará a una situación distinta, ya que deberá hacerse cargo de su legado, el que incluye una crisis económica, más de una década de estancamiento en el crecimiento del país, y una crisis en materia de educación derivada de sus propias reformas, además de su rol en la inmigración legal. Pues fue en su gobierno en el que se inició esta crisis actual. Por lo tanto, la expresidenta Bachelet deberá responderle al país”. Todos son misiles muy fáciles de echar abajo por el progresismo, dicen los expertos.
El guion lo repite Renovación Nacional. Su diputado José Miguel Castro trató de explicar la situación señalando que “lo que vemos en el oficialismo o en la izquierda es que no tienen un camino claro. Están confundidos en el tema presidencial. Y pareciera que lo único que les queda es apostar a Michelle Bachelet, incluso en la misma generación del Frente Amplio que hizo su carrera política criticándola a ella”.
“Si llega o no a ser candidata, creo que la expresidenta va a tener que dar varias explicaciones sobre su segundo mandato, donde teniendo mayoría parlamentaria, se hicieron tres reformas que provocaron mucho daño a Chile: la reforma tributaria, la electoral y la educacional. Tres reformas que terminaron en muy malas historias y que la ciudadanía sabe”. Es lo que la derecha cree.
