
Periodista.
“Despreciar a la izquierda, pensar que esta fue una elección ganada…es peligroso. La izquierda en Chile gana elecciones, es un rival formidable, y aunque parezca en aprietos… se pueden unir, parar y te pueden propinar una derrota”. (Presidente de la UDI, Guillermo Ramírez en entrevista con Canal 13 en marzo de 2025). Palabras más, palabras menos, el gremialista lo ha repetido en distintos escenarios tratando de advertir que incluso si las encuestas favorecieran a la derecha, subestimar a su adversario político podría costarles caro.
Y ahí están hoy día entonces, pidiendo el apoyo incluso a la centroizquierda, para evitar «el peligro comunista” como lo han señalado tanto Ramírez como el presidente de RN, Rodrigo Galilea frente al contundente triunfo de Jeannette Jara Román -militante PC- en la pasada primaria del oficialismo.
Por eso, es que el aire se llenó de rumores y sacadas de cuentas luego de conocidos los resultados de la primaria oficialista del domingo pasado donde Jeannette Jara, ex ministra del gobierno del Presidente Boric logró un triunfo aplastante sobre el resto de los candidatos. Porque más del 60 por ciento de los votos obtenidos por ella frente al apenas 28 por ciento de las preferencias que logró la ex ministra y candidata del socialismo democrático Carolina Tohá; el escaso 9,02 del frenteamplista Gonzalo Winter y el paupérrimo 2,74 por ciento del Regionalista Verde Jaime Mulet, son resultados difíciles de digerir para muchos dirigentes y analistas políticos.
Este ejercicio democrático tuvo una participación insatisfactoria para los partidos y coaliciones incumbentes, cuya expectativa era alcanzar en lo posible los dos millones de electores. Pero, sólo votaron 1.420.435 personas, es decir, un 8,9% de los habilitados para hacerlo. Así y todo, no fue un fracaso. La izquierda se movilizó y logró una buena participación, tomando en cuenta que el voto era voluntario y no se elegía a un futuro gobernante, sino a quien representaría al progresismo en su enfrentamiento electoral con las derechas.
En todo caso, el triunfo de Jeannette Jara en las primarias oficialistas fue un golpe para el Socialismo Democrático. Una demostración palpable de que el Chile de hoy no es el mismo de la época dorada de la Concertación. Carolina Tohá, que decidió hacerse a un lado por ahora, anunció su retiro de la primera línea política de cara a las presidenciales de noviembre justamente para reflexionar sobre este nuevo Chile. Jaime Quintana , quien puso su renuncia a disposición en el PPD sin que hasta ahora haya sido aceptada, aseguró sin embargo que la responsabilidad del fracaso es compartida por toda la coalición. “Todos somos responsables de haber pensado que el centro político era un actor más gravitante y masivo y que iba a concurrir a hacer la diferencia. Eso no ocurrió. Finalmente, aún con esta votación tan restringida, cuyos responsables, digo todos porque también es el gobierno», sostuvo. En todo caso, está más que claro que llegó el momento de la reflexión en el oficialismo y los próximos días serán de análisis profundos mientras se preparan las estrategias electorales para noviembre.
La que más pierde
Como era previsible, muy rápido comenzaron los ataques a la vencedora por parte de las derechas, con el obvio objetivo de neutralizar su credibilidad como figura moderna y dialogante, y activar miedos históricos hacia el comunismo profundamente arraigados en el electorado chileno. Y no sólo en el electorado. También en partidos y figuras que se autocalifican de centro izquierda como el ex DC Andrés Jouannet; y otros ex compañeros de partido: Mariana Aylwin; René Cortázar; José Pablo Arellano o Pablo Piñera, solo por nombrar algunos, que antaño fueron felices bailando con la Concertación y la Nueva Mayoría. Tan asustados están que no dudaron en firmar una carta llamando a Matthei a transformarse en la candidata de “unidad” que ellos necesitan. Difícil tarea para Evelyn Matthei, que ahora debe cuidar sus palabras y sus gestos, para no ahuyentar a la derecha extrema que aún pulula en los UDI y en los RN, incluso en EVOPOLI y que ella también necesita si quiere pasar a segunda vuelta en diciembre.
Pese a la imagen triunfalista que hasta ahora han tratado de mostrar tanto Chile Vamos como Republicanos y libertarios, el resultado de esta primaria también provocó inquietudes imposibles de esconder. Por lo pronto, la más nerviosa parece ser Evelyn Matthei, que durante dos años aproximadamente se había posicionado como la más segura candidata con posibilidades reales de llegar a La Moneda.
Todo cambió, pero no sólo por el triunfo de la candidata comunista. La última encuesta Cadem, en la que creen a pie juntillas en las derechas, mostró el desfonde de Matthei. En cuatro semanas había bajado 9 puntos, para alegría de sus ex socios Kaiser y Kast que se sienten ganadores y para el nerviosismo al punto de la angustia en la UDI, RN y Evopoli. Si incluso hasta se habla en los pasillos del Congreso y de oficinas partidarias de bajar a la candidata si no remonta en los próximos dos meses.
En ese sentido, en pleno desarrollo se encuentran las peleas internas en Chile Vamos, mientras Kast e incluso Kaiser, siguen tranquilos su camino. Los próximos días auguran peleas feroces en las derechas para posicionarse como el más adecuado para enfrentar a la poderosa centroizquierda que tanto asusta a Ramírez.
De hecho, Evelyn Matthei ya comenzó. Inmediatamente después de la primaria, atacó a José Antonio Kast señalando que él, respecto de las mujeres, “no las pone en un eje central. Yo nunca eliminaría el Ministerio de la Mujer. Nunca”, resaltó, aludiendo a la propuesta que hizo el republicano en su candidatura de 2021, pero que luego desestimó. Le sumó que a su juicio, Johannes Kaiser, abanderado del Partido Nacional Libertario, “es mucho más respetuoso con las mujeres” que Kast, olvidando aquellas frases ya histórica del alemán: “62% de las mujeres tiene la fantasía de ser violadas y al mismo tiempo salen a la calle a protestar”, o que “ya casi no existen mujeres que quieran quedarse en la casa para servir y dar placer al marido”.
Y repasó a Kast afirmando estar en ventaja por sobre el abanderado republicano porque “he hecho las cosas. No son programas que uno suba en redes sociales. Son cosas que yo he hecho”. “Tengo experiencia en haber sido ministra, en haber sido alcaldesa, en haber abordado la seguridad ciudadana de una manera práctica, concreta”. Y luego remató con que Kast “nunca ha tenido un cargo ejecutivo. Yo tengo una experiencia que él no tiene, también dirigiendo equipos muy grandes”.
Así comenzó Matthei su estrategia: competir con Kast y situarse como la única opción de “centro derecha” capaz de enfrentar a Jara sin alimentar la polarización. Entonces, las ofertas hacia el centro moderado van a aumentar. Ya se dieron cuenta que Demócratas de Ximena Rincón o Amarillos, no les sirve de mucho, casi de nada.
Mientras tanto, los Republicanos están buscando aumentar su base de apoyo. Ya consiguieron el del Partido Social Cristiano, que tenía una postulante a la Presidencia. Pero les falta el de Kaiser, que pocos dudan que sucederá en algún momento.
Mirando a la DC
Por eso es que los ojos de Chile Vamos están puestos en la Democracia Cristiana que deberá tomar una decisión en su Junta Nacional del 26 de julio. Para todos es conocida la postura del Presidente DC, Alberto Undurraga, que ha dicho y repetido que no votará por el PC, partido con el que tiene -dice- grandes diferencias.
Ese día se enfrentarán quienes no tienen asco en aliarse con la derecha, sea dura o menos dura, y quienes han mantenido intacta su vocación democrática como por ejemplo el vicepresidente de la Cámara de Diputados, Eric Aedo, quien descartó de plano entregar su apoyo a algún candidato de la derecha. “No estoy dispuesto a dar un paso a la derecha”, aclaró. Apuesta a que su colectividad forme parte de una nueva coalición de centroizquierda que incluya al PC, como lo fue la Nueva Mayoría. “Yo al menos quiero ser parte de la construcción de esa nueva coalición política y al interior de la Democracia Cristiana es lo que estoy transmitiendo, no quedarnos fuera”.
En la misma línea se pronunció la alcaldesa de La Pintana y militante de la Democracia Cristiana (DC), Claudia Pizarro. Manifestó su respaldo a la candidatura de Jeannette Jara, destacando que “hoy día es muy importante la conexión con la ciudadanía” y asegurando que sabe “lo que piensa antes y hoy” la candidata de las filas del Partido Comunista.
Pizarro, que apoyó a Carolina Tohá, descartó una candidatura propia por la DC y cerró la puerta a que su partido se sume a la campaña de Harold Mayne-Nicholls o apueste por apoyar al ex intendente de Santiago Marcelo Trivelli.
“Yo estoy por sumarse a quien ganó las primarias… necesitamos hoy día avanzar en unidad y la DC no está para tomar palco y espero que podamos ganar esta decisión de apoyar a Jeannette Jara”.





