Sólo pasó un día desde que la primaria legal realizada el pasado domingo dio vuelta el escenario político, instalando al candidato de la derecha y del polo de izquierda listos para competir en primera vuelta para las presidenciales de noviembre, cuando comenzaron a surgir casi de inmediato desde los extremos de la derecha y de la izquierda, posibles candidatos a medirse en noviembre.

El ultraderechista José Antonio Kast celebró alborozado el despeje de su camino al vencer Sebastián Sichel a los representantes de partidos tradicionales. Apuesta ahora a que la derecha pinochetista, conservadora, antigua, que tiembla y se asquea cada vez que se nombra a los comunistas y que milita en las colectividades perdedoras, se refugie en su candidatura, independiente de lo que digan los dirigentes tanto de la UDI como de RN. Es sabido que allí se refugiaron todos los viudos de la dictadura. Para Kast entonces, que se presenta como el salvador de las tradiciones de la derecha, es un mar donde tendría buena pesca. Es lo que él cree.

De hecho, la misma noche del domingo, tras las primarias presidenciales de Apruebo Dignidad y Chile Vamos, José Antonio Kast anunció oficialmente su candidatura presidencial. “Para recuperar el trabajo, para defender a las Pymes, para proteger a los chilenos, para derrotar al comunismo. Por Chile, se viene Kast”, el ahora candidato. Y añadió que “hoy es un buen día para Chile: el Partido Comunista ha sido derrotado. Ahora a seguir desenmascarando a la ultraizquierda y construyendo el proyecto que nos permita recuperar Chile y volver a creer en losc hilenos”. Ni más, ni menos.

Mientras Sichel, aupado por sus antiguos amigos de la DC, como por ejemplo Mariana Aylwin, empieza lentamente a darse cuenta que no sólo tendrá que tomar lo que digan sus empresarios financistas, sino también los partidos de Chile Vamos, cuyos parlamentarios necesitaría en un hipotético gobierno suyo, en el otro lado surgen como estrellas que pueden ser muy fugaces varios nombres como posibles candidatos a la presidencia.

Esperando primarias ciudadanas

La única estrella que no será fugaz es la que se eleve desde Unidad Constituyente, que hasta ahora ha esperado el pronunciamiento de la Democracia Cristiana, para resolver el problema. Entre los socialistas se señala que, de no realizar primarias, que legitimen ante la ciudadanía una candidatura que los represente, no descartan la posibilidad de que el pueblo socialista, ese que no milita, pero sigue leal al partido de Salvador Allende, se canse.

Ya lo dijo la candidata Paula Narváez. “Reiteramos la necesidad de que a través de un organismo democrático podamos definir una candidatura única de la Unidad Constituyente y el progresismo, para poder estar en la primera vuelta de noviembre en la elección presidencial. No hay espacio para otra cosa. El tiempo se acabó, no hay más tiempo para estas definiciones, y temo que, de no tomarlas, el proceso sea irreversible”.

Paula Narváez calificó el actual escenario como “muy desafiante” y que “hay una serie de cosas que hoy hacen que partamos en desventaja, un poco más atrás”, pero que cualquier ejercicio que realice la coalición es importante. “Hay que leer este nuevo escenario y en función de eso, seguir trabajando, mostrar cuales son nuestras ideas y entusiasmar a más electores. Si bien hubo buena participación, claramente faltan muchos electores que pueden ir a votar, y hay una enorme cantidad de votos posibles que conquistar”, señaló la candidata PS-PPD.

Los socialistas descartaron de plano la posibilidad de que la candidatura de Paula Narváez se baje. Para Camilo Escalona, es una lectura fuera de la realidad los trascendidos que dicen que Narváez no llegará a la primera vuelta para priorizar la negociación parlamentaria del partido.

Algo así como una fake news que han lanzado algunos interesados, inmediatamente desmentida por los socialistas. “Tiene que haber primarias ciudadanas. Imagínense, después de la participación del domingo que se reúna el comité, con cinco o seis presidentes de partidos y saquen un comunicado de prensa dando a conocer el nombre de la candidatura… sería fatal. No sé cómo hay quienes piensen que eso es posible hoy”. Pues parece que es posible. No de otra manera se puede leer lo que declaró el senador DC Jorge Pizarro: “ojalá exista la generosidad que tuvo Soledad Alvear, cuando cedió su postulación porque entendió que estaba mejor posicionada Michelle Bachelet”. La referencia y el intento fue calificado como una falta de respeto por el diputado Marcelo Schilling, entre otros.

Consciente de estar contra el tiempo, la presidenta del Senado Yasna Provoste hizo finalmente el anuncio oficial: “Vamos a hacer un anuncio respecto del tema electoral el viernes una vez concluída la cuenta pública que es la responsabilidad que me corresponde como presidenta del Senado”. Habrá que esperar aun para que el misterio del cómo se resolverá el problema se despeje.

¿Surgen los Catapilcos?

La sorpresiva votación de Gabriel Boric sin duda que estremeció el ambiente político. Y, por cierto, despertó ambiciones dormidas. No de otra manera se puede leer la intentona -entre otros- del alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, que desde hace un tiempo le hace guiños a la Lista el Pueblo para que levante una candidatura presidencial. La de él, por cierto, aunque a última hora lo niegue. Es uno de los que podría convertirse en el legendario Cura de Catapilco.

La historia cuenta que para las presidenciales de 1958, competían Jorge Alessandri quien representaba al Partido Conservador y la derecha más tradicional; Eduardo Frei al centro social y los cristianos; Luis Bossay al Partido Radical y un centro más laico; y Salvador Allende al Partido Socialista y la izquierda. De las catacumbas surgió Antonio Zamorano, exsacerdote, ex socialista y que creó un partido más conocido como el Cura de Catapilco. Fue la candidatura de este expárroco la que definió la victoria de Alessandri, debido a que le restó votos claves a Salvador Allende. Ese 3,3 por ciento que logró impidió la victoria de Allende.

Pareciera ser que Sharp y sus simpatizantes no leyeron con claridad lo que el verdadero pueblo, al menos una parte importante de él, señaló el pasado domingo. Más de tres millones fueron a votar. Boric obtuvo más de un millón de esos votos. Y falta la centroizquierda, el sector mayoritario en las últimas elecciones de concejales, alcaldes y gobernadores.

Probablemente sorprendidos, cuando ya se conoció el amplio triunfo de Gabriel Boric (FA) sobre Daniel Jadue (PC), la cuenta oficial de Twitter de la Lista del Pueblo posteó varios mensajes, entre ellos, uno que decía: “Ni perdón, ni olvido”, además de una foto vacía de Plaza Baquedano y una frase asociada a la imagen: “Nadie celebrando en Plaza Dignidad”. Pareciera que se olvidaron que la RM estaba con cuarentena, y que, en Punta Arenas, sí había algarabía en las calles. Otro tuit indicaba: “Hoy ganaron los mismos de siempre. Pero en noviembre triunfa el Pueblo”.

Entonces, reapareció el alcalde Sharp en la escena política. Junto a la constituyente de la Lista del Pueblo Tania Madariaga firmaron una carta abierta en la que llaman a generar una “nueva actoría político-social de transformación”. “Consideramos fundamental avanzar con la mayor celeridad posible en un proceso de constitución de una nueva actoría político-social de transformación que permita canalizar la enorme energía y capacidad de movilización que se ha evidenciado tanto en la revuelta del 18 de octubre como en los espacios independientes que han participado en los procesos electorales recientes”, dice la misiva.

Lo que se afirma es que la carta en cuestión fue firmada por miembros y ex miembros de su municipio. De hecho, Madariaga fue secretaria de Planificación del Municipio. En todo caso en el Frente Amplio siempre se ha comentado sobre la ambición presidencial de Sharp, cuya reelección en la alcaldía de Valparaíso no fue para nada espectacular.

Y, por si fuera poco, los Catapilcos siguen apareciendo. De acuerdo al Servicio Electoral, 20 independientes están buscando patrocinios para llegar a la papeleta en noviembre. Si llegaran a conseguir las firmas, estos candidatos se sumarán a Gabriel Boric (Apruebo Dignidad), Sebastián Sichel (Chile Vamos), José Antonio Kast (Republicanos).

Pero también están Cristián Contreras (Centro Unido), Eduardo Artés (Unión Patriótica), el candidato de la Lista del Pueblo -probablemente Jorge Sharp- y una posible carta de Unidad Constituyente, con nombres como Carlos Maldonado (PR), Paula Narváez (PS) o Yasna Provoste (DC); el ex candidato Tomás Jocelyn-Holt, el empresario Bernardo Javalquinto y el ex dirigente de Izquierda Ciudadana, Diego Ancalao.
Además, el profesor Sergio Tapia, el ingeniero no vidente Gustavo Serrano; Marcela Aranda, directora del Observatorio Legislativo Cristiano; el dirigente evangélico y presidente de la Fundación Liderazgo Ciudadano, Abraham Larrondo, y la abogada y académica de la Universidad de Chile, Carola Canelo; Rodrigo Nagel, David Fernández, Eduardo Concha, José Carvajal, Juan Carlos Neubauer, Rocío Muñoz, José Antonio Gómez Oñate, Rodrigo Yáñez, Patricio Flores, Lastenia Ahumada, Luis Montecinos y la publicista Carolina Zambrano.

Parece chiste, pero no lo es.