Las verdaderas caras de los candidatos de las derechas

Captura de pantalla Radio Bio Bio en Youtube

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Tal como era previsible, llegó octubre y a pocas semanas de la elección presidencial, el verdadero rostro de los candidatos de las derechas y de quienes los apoyan, comenzó a aparecer. Por ejemplo, la reciente participación del Presidente de Chile en Naciones Unidas, donde lejos de arrodillarse ante el Presidente Donald Trump, fue capaz -entre otras materias- de condenar el genocidio del gobierno de Israel contra el pueblo palestino. Tal actitud fue calificada como “imprudente” por quienes temen que el ex guardián del mundo tome represalias contra Chile, sea por los aranceles, sea por las visas Waiver u otro beneficio que se pueda lograr desde el país del norte.

De hecho, el Mandatario aprovechó la ocasión para postular a la ex Presidenta Bachelet como candidata a ocupar el cargo de Secretaria General de Naciones Unidas. Y de nuevo, las derechas no sólo evidenciaron pequeñez al no alegrarse con la postulación de la ex Presidenta, -como sí lo hizo la mayoría de chilenos y chilenas- sino incluso fueron capaces de poner en duda el apoyo a la ex Mandataria si alguno de ellos fuera elegido presidente del país y asumiera en marzo del 2026.

Aunque de acuerdo a la encuesta Cadem, un 57% piensa que la elección de Bachelet como secretaria general de la ONU sería un orgullo para Chile, las derechas no apoyaron de inmediato la candidatura de la ex Mandataria. De hecho, Evelyn Matthei dijo que “no puedo decir si sí o si no porque va a depender de las circunstancias” y señaló que ella se pronunciará sobre la candidatura de Bachelet “el 12 de marzo”, es decir, después de asumir o al momento de asumir un nuevo gobierno, pues considera que corresponde que la decisión sea evaluada por quien ejerza el cargo.

Kast por su parte, no pudo o no supo esconder su odiosidad hacia la ex Mandataria, cuyo gobierno calificó como “un desastre”. Se negó a apoyar su candidatura, diciendo que esa decisión se tomaría después del 11 de marzo. También dijo que el respaldo anunciado por Chile ante la ONU era apenas “una sugerencia”, quitando piso a su propio país. De paso, criticó al Presidente Boric por supuestamente haberse dado “un gustito” con la mencionada nominación.

Si no fuera por lo desequilibrado de sus afirmaciones, podría ser motivo de risa lo que Johannes Kaiser llegó a declarar, tratando de involucrar a la ex Mandataria en la crisis de inmigración existente en el país. Dijo que sospechaba que Michelle Bachelet “llegó a ser Alta Comisionada de Derechos Humanos en razón de un acuerdo que trajo haitianos a Chile”.

Lejos de lo dañino que pueden ser para la postulación de Chile las mezquindades evidenciadas por las derechas, a nivel internacional, expertos y medios de  comunicación se han pronunciado favorablemente con la candidatura chilena. El País de España, por ejemplo, señaló que “Chile presenta a Bachelet como una figura capaz de tender puentes “entre el norte y el sur”, en un contexto global polarizado, y aunque menciona que hay otros candidatos, también dice que hay un reconocimiento a su trayectoria. Otros medios como la UPI y Reuters, resaltan que esta candidatura es coherente con el valor que muchos países le asignan al liderazgo femenino y a la experiencia diplomática, además de su conocimiento previo de órganos multilaterales.

La cuestión es que el actual Canciller Van Klaveren ha señalado, sin dudarlo, que Michelle Bachelet es “una candidata sólida y competitiva”, afirmando que, si no existieran posibilidades reales de éxito, el gobierno no impulsaría la candidatura.

Una posición de Estado tal como la tuvo el gobierno con la repostulación de Andrés Allamand a la Secretaría General Iberoamericana. Su reelección estuvo a punto de fracasar, y lo logró gracias a la intervención del Presidente Boric, quien convenció al jefe del gobierno español para que no quitara el respaldo al dirigente chileno. Así Allamand consiguió la prórroga de su mandato por cuatro años más.

Más odiosidades

Hacía días que la derecha se estaba preparando para opinar de lo divino y de lo humano cuando el Presidente diera a conocer el Presupuesto 2026. Y las críticas se desataron cuando el Mandatario dio cuenta al país, en una cadena nacional, del proyecto realizando un recorrido por los principales programas que ha impulsado su administración, con un crecimiento “que se recupera” y la “menor” alza de la deuda pública en los últimos ocho años.

De acuerdo a su permanente postura, enfrentó, sin mencionarlo, al candidato Kast. “Es irresponsable, además de indeseable, la propuesta de recortar US$6.000 millones de gasto que algunos han levantado sin decir de dónde pretenden hacerlo”. Aludía así a la permanente negativa del ultraderechista a especificar dónde recortaría para cumplir con su propuesta.

Kast no tardó en responder. Calificó el discurso presidencial como un “acto de cobardía, de corrupción y de mentiras”. Curiosamente argumentó que el jefe de Estado utilizó la cadena nacional para enfrentar a un candidato opositor sin otorgarle la misma posibilidad de respuesta.

Su asesor estratégico, Cristián Valenzuela, calificó la intervención como “imprudente, imprecisa e irresponsable” y hasta un “acto de cobardía”. Lo mismo opinaron parlamentarios de Chile Vamos, quienes anunciaron que recurrirán a la Contraloría General de la República, alegando que Boric infringió el principio de prescindencia política.

Algo de esa temática ha mencionado quien es señalado como el futuro ministro de Hacienda de Kast, Jorge Quiroz, conocido por estar involucrado directamente en dos de los casos de colusión más escandalosos del país: la colusión de los pollos y la colusión de los medicamentos.

Los ejes de su modelo económico serían la reducción de los impuestos a las grandes empresas, la disminución del gasto público y la desregulación de la economía. Quiroz ha afirmado que “nuestra propuesta busca desregular sustantivamente y sin complejos”. Muy parecido a lo que el presidente de Argentina ha hecho en su país, que hoy está en plena crisis económica, social y política.

Los ajustes ¿desconocidos?

Frente a la propuesta de ajuste fiscal de US$ 6.000 millones que ha anunciado Kast, que no convence a nadie salvo a los republicanos, Quiroz responde que “ese recorte es absolutamente necesario. El Estado de Chile está en una situación de déficit crónico a consecuencia de una serie de beneficios sociales que se fueron dando en el tiempo y que nosotros queremos proteger, pero tenemos un problema de ingresos. Ahí está la gratuidad universitaria, que hoy día cuesta US$ 2.500 millones anuales. La PGU, que genera un gasto de un punto de PIB anual. Si bien para financiar la PGU se pusieron como fuentes la eliminación de algunas exenciones y holguras fiscales, la verdad es que ninguna de estas cosas se ha cumplido”.

Queda más o menos claro de dónde podrían venir los ajustes Como queda claro también los costos -según dice Quiroz- están dispuestos a asumir. Como si ya estuviera en La Moneda, contó que uno de sus proyectos claves es la reducción del impuesto a las empresas del 27% al 23% y luego al 20%, y que piensan ingresar esta iniciativa en marzo, para que sea aprobada el primer semestre.

Kast también acusó intervencionismo del presidente Boric y cuestionó además que asumiera un rol de “vocero” de la candidatura de Jeannette Jara, la carta del oficialismo. Descartó  presentar acciones formales en la Contraloría, debido a que Boric no lo mencionó directamente por su nombre. “Podríamos iniciar acciones en la Contraloría, pero por lejos la mayor sanción que va a tener este Presidente va a ser la derrota que va a sufrir en noviembre y su candidata en diciembre, más allá de si gano yo o gana otro candidato del sector”.

Aprovechó de repetir lo que a cada rato aparece como publicidad pagada en radios, y redes sociales: “No vamos a recortar ningún gasto social. La PGU no se va a tocar, los adultos mayores van a tener mejores pensiones. Presidente, no siga mintiendo”. En este sentido habría que esperar, porque Kast ha insistido en que los logros sociales no se van a tocar. Sin embargo, en su programa se menciona, por ejemplo, suspender la aplicación de las 40 horas.

Finalmente, el candidato se sumó a lo planteado por Evelyn Matthei, emplazando al Gobierno a “sincerar” la deuda pública.  Y aprovechó de pintar un país casi destruido, quebrado, en crisis, sin mencionar las ganancias que hasta ahora está mostrando el comercio, por ejemplo, con sus tiendas trabajando al tope, o los restaurantes casi siempre llenos.

Eso, además de la información del sector inmobiliario que señaló que todas las compañías reportan mayor dinamismo en el sector. “Echeverría Izquierdo vendió en julio y agosto el doble de viviendas que el año pasado; Ingevec alcanzó ventas récord; Paz anticipa un segundo semestre superior en un 10% al primero, y Moller & Pérez Cotapos habla de reactivación en la industria. Las empresas ya están evaluando el inicio de nuevos proyectos”.