Periodista.
Dicen que la desesperación es mala consejera. Y si se suma la improvisación, peor aún. Es lo que está ocurriendo hasta ahora en la derecha que apoya a Evelyn Matthei. Una seguidilla de errores de la candidata que culmina con deponer unas primarias que –de acuerdo a las negativas opiniones mayoritarias en redes sociales y en el sentimiento íntimo de no pocos dirigentes y militantes de ese sector- no sólo aparecían como un circo preparado específicamente para hace brillar a Matthei, sino además, se temía que la agresiva verborrea de Carter dañara aún más la imagen de la candidata.
Detener unas primarias buscadas con suma urgencia a última hora, con situaciones bochornosas como la protagonizada por el senador Chahuán, a estas alturas ex RN porque renunció a su partido para competir en dicho evento, armado incluso a contrapelo de sus socios de Evopoli, no hizo sino revelar la incapacidad política de lograr primarias reales con Kaiser y Kast de quienes a estas alturas ya no están tan seguros como antes, de un triunfo absoluto en noviembre.
La imagen de la candidata habría quedado bastante a mal traer luego de los últimos episodios en que Evelyn Matthei fue protagonista. De hecho, en Chile Vamos catalogaron la semana que recién pasó, como la peor de los últimos meses para la candidata. En su afán de provocar noticia, comenzaron a aparecer los errores propios de una campaña que se ha hecho demasiado larga.
Y comienzan los errores
Primero fue la visita que realizó, acompañada del alcalde de Ñuñoa, al estadio Nacional, donde afirmó tajante que era “una vergüenza” que dicho recinto no contara con cámaras de seguridad. Fue desmentida de inmediato por el Ministerio del Deporte, señalando que sus dependencias cuentan con 322 de estas cámaras y que de hecho una de ellas capturó el punto de prensa donde Matthei hizo sus declaraciones.
Otro de los episodios para el olvido y que también le generó fuertes críticas fue el tuit con el que puso bajo cuestión la conveniencia de la alianza SQM-Codelco para la extracción y exploración de litio. Le pidió a los parlamentarios de su sector que «soliciten toda la información respecto del acuerdo» al ministro de Hacienda, Mario Marcel; de Ciencias, Aisén Etcheverry y de Minería, Aurora Williams. Atendida la gravedad de su solicitud, fue el propio Ministro de Hacienda, Mario Marcel, el que salió a responderle: «el hecho que se planteen dudas o se cuestione, al mismo tiempo significa también poner en duda hasta dónde Chile puede garantizar el abastecimiento de un mineral tan importante». Codelco también se apresuró en responderle aseverando que la alianza de ambas empresas «genera un gran interés» por las empresas que involucra y también por el mineral clave para la transición energética. «Sin embargo, en una coyuntura de especial incertidumbre y turbulencia, como directorio estimamos imperioso cuidar a Codelco y evitar que el proceso en marcha se transforme en objeto de debate político-electoral». Se suma la molestia manifestada por empresarios de su propio sector, respecto a sus dichos.
Y finalmente –por ahora- se suman las lamentables declaraciones respecto al golpe de Estado de 1973. Ocurrió justo cuando desde el comando de Matthei se había citado a una conferencia de prensa para dar a conocer –aseguran algunos analistas- la realización de una primaria de la derecha. En ella participarían representantes de cada uno de los partidos de Chile Vamos. Pero antes, Evelyn Matthei se fue a una entrevista de más de una hora nada menos que con un ultraderechista humorista que tiene un programa en radio Agricultura. Era un escenario cómodo y amigable. Y tal vez eso la hizo relajarse para hablar en demasía. Consultada su opinión sobre el golpe de Estado de 1973 dijo: “Era necesario. Si no, nos íbamos derechito a Cuba. No había otra alternativa”, respondió y luego aseguró: “Mi posición es que no había otra. Yo lo que quiero señalar es que probablemente al principio, en 1973 y 1974, era bien inevitable que hubiesen muertos, pero ya en el 78, el 82, cuando siguen ocurriendo, ahí ya no, porque había control del territorio”. “Entonces ahí yo siento que hubo gente que le hizo mucho daño, loquitos que se hicieron cargo y que nadie los frenó a tiempo”, agregó.
Tras los dichos de Evelyn Matthei, las reacciones de los abanderados del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, y del Partido Republicano, José Antonio Kast, fueron casi inmediatas. “La candidata presidencial Evelyn Matthei ha comenzado a dirigir su campaña a captar el voto duro de la derecha, si no, no se entiende que hable de las causas del golpe de Estado después de décadas sin decir nada”, señaló un alto dirigente del Partido Nacional Libertario (PNL).
El diputado Kaiser por su parte señaló: “Las violaciones de derechos humanos efectivamente nunca son justificables (…), pero una cosa que me sorprende bastante es que la candidata Matthei aparezca ahora haciendo este tipo de declaraciones. Creo que en los últimos 20 años no le habíamos escuchado nada similar. Nosotros hemos defendido la postura de que nosotros tuvimos un conflicto armado en su momento durante mucho tiempo, eso no es ninguna noticia”. En el mismo sentido, pero sin darle mayor importancia, reaccionó Kast.
Las primarias que no fueron
Hubo presiones de todo tipo para realizar, a como diera lugar, primarias aunque fueran con contendores amigos. El ex dirigente UDI, Pablo Longueira, dejó entrever sus preocupaciones: “Si tú tienes a Kaiser, pero puede ser también Kast, en una primaria dos meses, y estás frente a otra primaria del oficialismo, que tiene su protagonismo y vitrina, no puede estar Chile Vamos en el sofá de la casa viendo las dos primarias“, dijo el exministro.
Entre los principales argumentos para con vencer a Matthei de realizar las primarias estuvo la necesidad de aprovechar el espacio de la franja y no ceder espacio a la derecha más dura. Por eso es que en conjunto con los presidentes de los partidos de su coalición avanzaron en la fórmula de hacer una primaria exprés, en la cual participarían los senadores Francisco Chahúan, Luciano Cruz-Coke y el exalcalde Rodolfo Carter.
Pero al parecer no había agua en esa piscina. Las repercusiones a los planteamientos de Matthei sobre el golpe aún no se acaban y probablemente inciden en el nerviosismo que rodea estos días a Chile Vamos y al comando armado por Matthei. Se asegura que fue ese error uno de los factores que los llevaron a detener las primarias calificadas como “truchas” por el oficialismo. Pero no fue lo único.
Se afirma que en una primaria, aparte de la preocupación por la actitud que podría tomar Rodolfo Carter, se sumó la preocupación también por el posible daño que sufriría Matthei en un debate respecto a la dictadura militar. Los que serían sus rivales en esas primarias, tienen una conocida postura en contra del régimen militar. Matthei siempre ha tenido una postura más cercana a la dictadura de Pinochet. Entonces, sus asesores habrían concluido que al ir directo a una primera vuelta con otros candidatos que reivindican el régimen militar, estos costos se habrían aminorado.
También, a la hora de analizar si apostar por las primarias o no, se pensó que la ciudadanía podría ver esa primaria como que Matthei perdería fuerza dentro de Chile Vamos al tener competencia interna. Además, los dirigentes de Chile Vamos tuvieron a la vista que el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario han tenido actos de unidad en los últimos días. De hecho, ambos anunciaron un pacto que denominaron como “la nueva derecha” en el marco parlamentario.
Con la confirmación de que no habrá primarias, el ex alcalde Carter quedó con la vía libre para seguir su camino fuera de la coalición a la que pertenecía como independiente, aunque antes militó en la UDI. En el sector indican que podría competir por un cupo republicano en la Quinta Región, haciendo dupla con Arturo Squella, presidente del Partido Republicano. Habrá que ver si los republicanos lo apoya o solo se dedicarán a trabajar por su presidente.
Y mientras tanto, Chile Vamos seguirá con su estrategia de trasladar el peso de lo que ocurra en noviembre, tanto en las presidenciales como en las parlamentarias a Libertarios y Republicanos. “Todos saben que desde hace meses he pedido primarias amplias. A Chile entero le consta que he sido bastante insistente en esta materia, porque es evidente que haber hecho una primaria amplia nos hubiera permitido ganar en primera vuelta, pero además tener mayoría en la Cámara de Diputados como en el Senado (…). Desafortunadamente, tanto José Antonio Kast como Johannes Kaiser se han negado”, aseguró la candidata al anunciar que no habrá primarias en su sector.
Ello fue refrendado por Chile Vamos, evidenciando una ruptura que el tiempo dirá si podrá subsanarse: “Es evidente, porque lo han dicho una y otra vez, que el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario no acogieron nuestro llamado de unidad. Por eso, Evelyn Matthei y los partidos de Chile Vamos hemos decidido no perseverar en la idea de primarias y empezar ya el trabajo, consolidar equipos y tener la estrategia con miras a la primera y segunda vuelta presidencial que se hará a fin de año. Así es que lamentamos, como decíamos, que hubo partidos que no aceptaron este llamado de unidad”.
Finalmente, uno de los más entusiastas por las primarias, el presidente de la UDI, diputado Guillermo Ramírez, acusó: “Nuestro sector nunca ha gobernado con mayoría parlamentaria, y en el actual estado en el que se encuentra Chile, esta era una oportunidad especialmente valiosa. Lamentablemente, Johannes Kaiser y José Antonio Kast nos obligan a dejar pasar esta oportunidad”.
