Paulina Vodanovic: “lo importante no es si la candidata se llama Carolina o Paulina, lo importante es la derecha y si el candidato se llama Kast o Kaiser, porque esas son nuestras amenazas”

Como siempre ocurre, finalmente, el progresismo se ordenó cuando el Partido Socialista hizo caso de la petición de su presidenta, Paulina Vodanovic, de apoyar a la candidata del PPD, PR y  Partido Liberal, Carolina Tohá y se está a la espera de la decisión de la Democracia Cristiana que, según importantes dirigentes de ese partido, de no apoyar a la candidata del Socialismo Democrático, podría ser su muerte como referente político.

Si bien fue una semana bochornosa para los socialistas, de acuerdo a lo que se conversaba en chats y en redes sociales, la decisión de Paulina Vodanovic, senadora y presidenta de esa colectividad de retirar su candidatura presidencial luego de haber sido proclamada pocos días antes por su Comité Central, no solo sorprendió al oficialismo reconfigurando de alguna manera el escenario electoral previo a las primarias de junio, también a las derechas, subsumidas en sus propias peleas internas.

No de otra manera se lee el tira y afloja entre las candidaturas de Chile Vamos con Evelyn Matthei y la ultraderecha, representada por Kast y Kaiser, que luchan por ser los vencedores de la primera vuelta, preocupando cada vez más a la ex alcaldesa cuyos errores políticos de las últimas semanas, la llevó  a nominar nada menos que a once voceros de su candidatura. Y no sólo para vencer a sus antiguos socios, sino también para evitar futuros errores que le quitan votos o hacia el centro que persigue con ahínco,- era para lo que le servía una alianza con Demócratas de Ximena Rincón y no pudo ser- o más a la derecha, que también  persigue con igual ahínco, de ahí su discurso más duro que los duros de Republicanos y Libertarios, justificando los asesinatos de la dictadura en los primeros años de ésta. Ese desiquilibrio catastrófico de su discurso es lo que tendrán que cuidar esos voceros nominados, en su mayoría alcaldes de comunas afines.

Por si fuera poco, en la derecha ahora tendrán todos que competir con la candidata evangélica, del Partido Social Cristiano, la diputada del Biobío Francesca Muñoz, quien asegura que “voy directo a la primera vuelta, vamos a estar en la papeleta, así que de ahí no me salgo, porque el compromiso con nuestras ideas y proyecto político está en un 100%. Y estoy convencida que nuestras ideas le hacen bien a Chile y en ese contexto evidentemente vamos a la papeleta en primera vuelta». Todo eso en medio de la desilusión de Rojo Edwards, quien estaba seguro que sería el nominado: para eso trabajó, para eso se hizo militante del PSC, y por eso ya renunció.

En el Congreso las críticas a la diputada evangélica surgen de todos lados, hasta de las derechas y es calificada como “fanática religiosa”. Frente a las críticas, Muñoz responde “que Chile Vamos abrazó la agenda 2030, globalista, y nosotros vamos a defender los valores cristianos sin titubear”. Para la parlamentaria “Chile Vamos se empieza a autodestruir “, asegurando que “le vamos a competir y ganar en cada rincón de Chile, en cada una de las 345 comunas. Por eso los ataques, tienen miedo”. Y obviamente, Biblia de por medio, señala “¿Si Dios es por nosotros, quién contra nosotros?”

Y en el oficialismo

Con todo lo ocurrido en las últimas horas, se ordenó el naipe oficialista y el llamado del progresismo que a trabajar con entusiasmo para lograr que en Chile no vaya a ocurrir el desastre de Argentina, que debió endeudarse no se sabe hasta cuándo para pagar jugosos préstamos del FMI, del BID y del Banco Mundial para salvar a un gobierno que día a día fracasa en su modelo, aclamado hasta ahora por Kaiser, Kast y Matthei. Solo un dato: llevan 15 meses con una caída permanente en  el consumo; aunque logró bajar la inflación brutal del gobierno anterior, ahora la inflación está subiendo,  los sueldos bajando y las calles todas las semanas son mudos testigos de conflictos sociales.

Aunque Camilo Escalona manifestó tener “un profundo respeto por la decisión de nuestra presidenta”, afirmó que “esa decisión en el Partido Socialista produce un gran impacto, produce dolor. Es una decisión muy compleja. Es una decisión que no es lo que nosotros teníamos previsto ni lo que esperábamos». Al final, sin embargo, y aunque no pudo participar por estar enfermo,  en  el último encuentro del Comité Central de su partido se apoyó la candidatura de Carolina Tohá.

Para Paulina Vodanovic fue muy clara su decisión. Sostuvo que “prefiero estar detrás de una candidatura que impulsemos todos y que podamos ganarle a la derecha”. También fue enfática en señalar que en las negociaciones con el PPD “no hemos pedido cupos, sino participación programática, participación en la campaña. Nos interesa tener un rol que nos permita seguir difundiendo nuestras ideas”.

En su discurso ante el Comité Central que decidió el camino a seguir, fue importante la voz de la presidenta del partido. En la oportunidad sostuvo que “no me arrepiento de haber asumido la candidatura, ni tampoco me arrepiento ayer de haber declinado ante ustedes, porque es lo que corresponde”. Y añadió:  “cuando yo he dicho y he pedido que apoyemos la candidatura de Carolina Tohá, lo hago con plena conciencia y sentido político de realidad, de lo que significa enfrentar a la derecha, de lo que significa nuestro proyecto político”.

“Si desistí en el día de ayer y decliné y les expliqué las razones, es porque creo que solo los necios no son capaces de apreciar cuando hay un escenario difícil, un escenario complejo, un escenario donde lo importante no es si la candidata se llama Carolina o se llama Paulina, lo importante es la derecha y sí es importante si el candidato se llama Kast o se llama Kaiser, porque esa es nuestra amenaza”.

El compromiso socialista

Y de ahí que todos en el oficialismo hayan destacado la generosidad del socialismo. “Han sido semanas intensas, y su decisión de hoy habla de generosidad y de compromiso con algo más grande: el futuro de Chile y las ideas progresistas. El Partido Socialista ha sido siempre un pilar fundamental en las luchas por la democracia, la justicia social y los derechos de las personas en nuestro país”, declaró Carolina Tohá.

. El representante de la Democracia Cristiana (DC), Eric Aedo, elogió la decisión de Vodanovic como un ejemplo de grandeza política. “Sé que esta fue una decisión difícil, pero demuestra su compromiso con el bien común. Este no es el momento de atrincherarnos”.

Sobre la decisión del Partido Socialista, la secretaria general del PC, Bárbara Figueroa, expresó que esto más que debilitar la primaria oficialista, la “robustece”. “Somos súper respetuosos de las decisiones de cada uno de los partidos. Creemos que independientemente de las definiciones que hayan tomado algunas colectividades de no presentar candidaturas propias, sino que respaldar otras, como también ocurrió con el Partido Acción Humanista, que nos respaldó a nosotros, más que debilitar, robustece aún más la primaria“, afirmó.

La exministra y secretaria nacional de la Democracia Cristiana, Alejandra Krauss, señaló por su parte: “La DC, como ninguna fuerza política, puede quedar sola. No tiene posibilidades  sola. En este país, se debe construir mayoría, se debe ser capaz de tener referentes y debemos ser capaces de construir coaliciones y la DC lo que quiere es una coalición para gobernar”.

Llegó el momento entonces de tomar definiciones en esa colectividad de centro. De hecho el diputado Erick Aedo dibujó el panorama que enfrenta la DC e hizo un llamado  a tomar definiciones sobre la base de tres alternativas: participar de la primaria, opción descartada por el candidato DC, Alberto Undurraga; respaldar a alguien al interior de la primaria, o llegar hasta la primera vuelta. “Pero hagámonos cargo de lo que vamos a decidir”, reclamó.

Hay que tener en cuenta que en las primarias de la Nueva Mayoría en 2013 votaron 2,1 millones de personas y en las de Apruebo Dignidad en 2021 1,7 millones, cuando participaban 7 millones en la primera vuelta presidencial. Ahora votarán más de 12 millones en la presidencial. Analistas políticos señalan  que se podría esperar la participación de más de 2 millones de electores en la primaria oficialista, la única que se pudo armar. La derecha no logró hacerlo.  Serán 16 días de franja televisiva y de una campaña intensa que de no ser por algún error garrafal, finalizará con el o la candidata que se enfrentará a las derechas en la primera y segunda vuelta.