Inicio política Radiografía a la carrera presidencial de las derechas: candidatos disputándose el poder

Radiografía a la carrera presidencial de las derechas: candidatos disputándose el poder

Las derechas, incluyendo algunos Amarillos y Demócratas, están convencidos que ellos serán los próximos inquilinos de La Moneda. Y como siempre les ha ocurrido, cuando aún no terminaban de dar los abrazos para festejar el inicio del 2025, comenzó una guerra soterrada entre ellos que probablemente se hará abierta y directa a medida que pasen los días y se acerque noviembre, mes en que chilenos y chilenas elegirán un nuevo Mandatario, si es que no hay segunda vuelta.

Frente al desafío electoral del 16 de noviembre, las diferencias comenzaron a aparecer abiertamente, casi con agresividad. Asomó con fuerza el populismo más radical de la derecha, personificado en Johannes Kaiser, diputado y figura del Partido Nacional Libertario (en formación). Este parlamentario perteneció al Partido Republicano, que lo apoyó en su campaña a diputado y al que luego renunció “por una cuestión de convicciones”, cuando se negó a votar “A favor” en el fallido plebiscito constitucional de diciembre de 2023.

Es un diputado al que muchos minimizan –por su escasísima influencia en el Parlamento, donde prácticamente no ha existido, salvo cuando ha dicho una o dos frases contra las mujeres-, pero que otros empiezan a mirar con más atención, sobre todo por el “auge” de la extrema derecha en el vecindario regional y mundial. Los focos se pusieron en él cuando el año 2018 difundió un video en que puso en entredicho el derecho a voto femenino. También cuando se ha declarado admirador del Gobierno Militar. “No tengo ningún problema con decir que el 11 de septiembre de 1973 fue absolutamente necesario para impedir que Chile se terminase transformando en un país totalitario o marxista-leninista”.

El imitador de Milei

Hoy es un imperfecto imitador de Milei, a quien admira. Su discurso actual, peligrosamente populista, imita al argentino en no pocas áreas. De hecho, ha declarado que de ser Presidente de Chile, cerraría “al menos 13 ministerios”, como lo hizo el Mandatario argentino. También habla de la “casta política”, a la cual -dice- no pertenecer: ”ser miembro de una casta política, aquellos que transversalmente empiezan a generar redes para beneficio propio a costa del Estado, es otra cosa. No toda persona que ejerce un cargo público pertenece a esas redes de amiguismo y protección”.

Se dice que es su hermano Axel, filósofo, el que lo nutre de sus ideas. Kaiser considera que el Estado “es como un administrador de condominio” y ha señalado que “sus ideas paleolibertarias lo sitúan en la derecha conservadora en lo social, minarquista respecto del rol del Estado (un Estado mínimo) y liberal en lo económico”. Eso, además de desconfiar profundamente del sistema judicial chileno, que tiene encerrado en Punta Peuco a Miguel Krasnoff, a quien visita en la cárcel y con quien – dice- se ha cometido una injusticia, pese a las más de 25 condenas ratificadas por sus violaciones a los derechos humanos y su condena a más de 1.000 años de cárcel.

Está convencido que puede llegar a acuerdo con los republicanos siempre que “se cumplan a rajatabla esos acuerdos. Yo creo en el valor de la palabra empeñada. Los quiebres de contrato son muy complejos: nos ha pasado con el Gobierno, nos ha pasado con Chile Vamos, y espero que Republicanos haya aprendido de los eventos del último año”. Y también está convencido de que “estamos empezando a recoger mucho voto que tradicionalmente era de izquierda, por razones sociológicas, y que de la mano de este pésimo Gobierno que tenemos está entendiendo que los defraudaron, una vez más”.

Es partidario de la pena de muerte y ha promovido el derecho a portar armas en defensa propia. También ha defendido la dictadura de Augusto Pinochet y lo ha comparado con la figura de Bernardo O’Higgins. No por nada su hermano, Leif, es el líder de la Asociación Chilena del Rifle.

En materia de seguridad, Johannes Kaiser ha instalado un relato similar a republicanos con su “política de shock”. Cree que la crisis de seguridad que vive el país tiene directa relación con la inmigración. Respecto al control migratorio, por ejemplo, es partidario de cerrar las fronteras e instalar “campamentos de refugiados” para retener a personas irregulares. “Si fuera presidente lo primero que haría sería apretar a Bolivia para que empiece a recibir a la gente que entra ilegalmente a Chile por el norte”, asegura.

A competir

Este es, entonces, el hombre al que algunos en la derecha tradicional califican como “el fantasma de Kast”. Y en realidad, aparece como el fantasma de uno y otro de ese sector. Porque tanto a Chile Vamos como a Republicanos la aparición de Kaiser sobrepasando a José Antonio Kast en las últimas encuestas es todo un problema. Uno, porque los republicanos no están dispuestos a participar en una primaria amplia, como insiste la candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei. Y dos, porque hasta ahora, Kaiser se ha mostrado dispuesto a hacerlo, siempre y cuando se cumplan algunas condiciones, que aún no especifica. Y todos saben en la derecha que si no se unen, difícilmente podrán llegar a La Moneda.

Y la unidad de ellos, al menos hasta ahora, se ve más que complicada. Tal parece que el acuerdo al que llegó Chile Vamos con el oficialismo para finalmente, y en lo principal, elevar las pensiones de la gente mayor de hoy y de mañana, encendió no sólo las alarmas de los republicanos, sino también la ira. Desde los republicanos les llego una andanada de recriminaciones. Su líder, Kast, les señaló que “tener coraje es oponerse a este mal acuerdo. Y espero que los senadores y diputados que se dicen de derecha, voten en contra. Si no lo hacen, en noviembre los chilenos se la van a cobrar”. Hubo diputados republicanos, entre ellos el jefe de bancada Luis Sánchez,  que aseguraron que “los senadores de Evelyn Matthei le dieron su voto a la ministra comunista (Jeannette) Jara para pegarle un manotazo a los fondos de pensiones”.

En otra publicación, Benjamín Moreno emplazó a la candidata presidencial de los partidos de Chile Vamos: “Sería bueno que Evelyn Matthei salga a decir algo. ¿O en todas las cosas difíciles se va a quedar callada? ¿Así pretenden enderezar el país?”. De paso, el republicano los tildó de “irresponsables”.

Las respuestas estuvieron a cargo del diputado RN Diego Schalper, quien aprovechó de aludir al alza en las encuestas de Johannes Kaiser como opción presidencial, convencidos de que afecta las opciones del republicano José Antonio Kast: “Entiendo que estén ansiosos porque se les apareció K (por Kaiser) y que no estés acostumbrado a argumentar. Pero Chile se cansó de las pachotadas, del inmovilismo y la superioridad moral. Además, dejen de oponerse a que sesionemos!  Saludos”.

El Presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, criticó la postura de los republicanos y los instó a replantear su posición. “Habría querido que reconocieran que se equivocaron al no participar en las conversaciones”.

El escenario hasta marzo

La situación en la derecha amenaza con desbordarse más aún. Y voces menos fanáticas se han levantado para advertir del peligro de esta división que se ha manifestado hasta hoy. El abogado constitucionalista y principal asesor del Partido Republicano en el Consejo Constitucional, Jorge Barrera, se refirió a la irrupción del diputado Johannes Kaiser en los sondeos para las elecciones presidenciales. “Con esto si no hay primarias amplias pueden terminar regalándole el triunfo a la izquierda en segunda vuelta. ¿Por qué? Porque la guerra de quien es más de derecha es fratricida… y termina tan dañado todo, que es imposible que después alguien de Kast o Kaiser vote por el otro”.

Así está el escenario político de la derecha. Hay analistas –como Cristian Valenzuela- que creen que no habrá primarias amplias. “Yo creo que Chile Vamos no va a ir a primarias con Kaiser, no lo van a invitar. Yo creo que no le conviene a Evelyn Matthei, porque una primaria (…) es un grupo muy acotado y mucha gente que ve la novedad podría influir y perfectamente (Kaiser) podría ganarla”.

Hasta ahora, Kaiser se ha mostrado disponible para una eventual primaria, pero tras el acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo y Chile Vamos para aprobar la reforma previsional, manifestó su descontento con la negociación, por lo que “reconsideraría seriamente” esta opción si es que el proyecto avanza.

Ya lo habían advertido diputados de Chile Vamos: Diego Schalper (RN), Juan Antonio Coloma (UDI) y Francisco Undurraga (Evópoli), frente a la intención de los republicanos señalaron: “¿Es eso lo que necesita nuestro país, cuando resulta evidente que urge pavimentar un cambio de rumbo el año que viene? ¿No se aprendió la lección de la equivocada pretensión que impulsó el Partido Republicano de llegar con más de un candidato a la primera vuelta de los gobernadores regionales? ¿No es el momento de postergar ambiciones y mezquindades, en pos del bien común de Chile?”.

Y José Antonio Kast  les respondió rápidamente. Les aseguró que “en primera vuelva no va a ganar nadie. A pesar de lo que decían, por ejemplo, el 2017 (…) decían ‘si tú te bajas, Piñera gana en primera vuelta’ y el resultado de Sebastián Piñera fue un 36%, una mala votación”.

El ex ministro Harald Beyer, le envió recados a su candidata: “Matthei debe enfrentar a la extrema derecha, marcar las diferencias. Lo acabamos de ver a propósito de la reforma previsional. Más allá de las advertencias que ella hizo en un primer momento, ahora se está jugando para llegar a un acuerdo. Crecientemente, tiene que seguir introduciendo diferenciaciones con ese otro mundo de derecha. Esa es la estrategia que le conviene”. A su juicio, “porque como el centro está vacío -ni Demócratas ni Amarillos han logrado prender-, ella puede crecer y convocar desde ahí. No se ven alternativas. El Socialismo Democrático parece un poco confundido y tampoco crece…”

No es novedad lo señalado por Beyer. El tema presidencial se discute soterradamente en el oficialismo y por aquí y por allá comienzan a repetirse nombres para la competencia en una o dos primarias. Porque quienes se inclinan por repetir lo que se hizo en las últimas elecciones de gobernadores y en municipio, donde fueron unidos desde el PC hasta la DC, se están encontrando con la negativa de esta última a repetir el cuadro. En el Socialismo Democrático saben que si compiten con dos o más candidatos, pierden las primarias ante el candidato del PC o del FA. El senador Juan Luis Castro (PS) lo advirtió así: “El PS y el PPD, a lo menos, debiese tener una sola candidatura y hay que conversar, dialogar y buscar una fórmula”.

Lo concreto es que en pocos meses más, específicamente en abril de este año, se cumple el plazo para la inscripción de candidaturas a primarias presidenciales. Dos meses después, el 29 de junio, los chilenos que lo deseen irán a las urnas para elegir al candidato que competirá para llegar a La Moneda, competencia que en primera instancia se concretará el 16 de noviembre. Y un mes después, una eventual segunda vuelta entre las dos preferencias más votadas.

Esta situación, indisolublemente ligada a la elección de parlamentarios, tiene a los actores políticos dando vueltas en redondo para encontrar la vara mágica que los lleve a la Primera Magistratura y a las ansiadas mayorías en el Parlamento. La experiencia del gobierno de Gabriel Boric, que poco o nada ha podido cumplir de su programa inicial por ser minoría  en ambas Cámaras, es toda una lección para la veintena de partido que allí convive. Este fin de año se sabrá lo que opina la ciudadanía de los actuales parlamentarios, que ostentan un nivel de desaprobación en las encuestas que a muchos les provoca vergüenza.

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