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Venezuela aproblema al oficialismo

Aunque no era difícil preverlo, lo ocurrido en las elecciones de Venezuela impactó fuertemente el escenario político chileno. No sólo por las consecuencias de la gran inmigración venezolana en el país, sino por la postura del gobierno y los partidos políticos en general frente a lo ocurrido con los resultados, calificados como poco confiables, de esos comicios que -según el Consejo Nacional de Venezuela ratificaron el triunfo de Nicolás Maduro por un tercer período por un 51,2% contra un 44,2% de Edmundo González. El PC quedó en una posición más que complicada, al ser la única colectividad gobiernista que apareció apoyando al gobierno venezolano.

Ese solo hecho –la posición de los partidos oficialistas frente a Maduro-, está  provocando más divisiones que lo ocurrido con la inscripción de los candidatos a alcaldes,  concejales y gobernadores. No se logró la tan ansiada unidad sobre la que se estaba trabajando supuestamente desde hacía meses. Y ello dejó una mezcla de rabia y desesperanza entre los partidarios del gobierno del Presidente Gabriel Boric cuya actuación frente a lo ocurrido en la tierra de Bolívar ha sido aplaudida por todos los partidos de su coalición, salvo por uno: el partido  Comunista. Y he ahí el quid del conflicto que está en pleno desarrollo.

En la oposición no fue mejor lo ocurrido. Dejó en evidencia  lo que todos han  sabido desde siempre: la derecha adolece de fagocitosis. Total y definitivamente no lograron la unidad. Peor aún. Su división es peor que en la centroizquierda, y las heridas siguen supurando al extremo de llegar incluso a golpear a una alta dirigente de Renovación Nacional, partido que no inscribió en su lista al hechor.

Aún queda tiempo para bajar a candidatos molestos para la derecha tradicional que busca a todo evento, derrotar al gobierno. De ahí que se estén realizando ingentes esfuerzos para, por ejemplo, bajar al controversial abogado defensor de narcotraficantes, Aldo Duque, quien con su postulación ya inscrita, le puede restar votos al ex carabinero Mario Desbordes, candidato de Chile Vamos. Y lo mismo ocurre en varias regiones y comunas, una de ellas Recoleta, donde el hombre que golpeó a la dirigente RN se inscribió bajo el paraguas del Partido de la Gente.

Entonces no es extraño el verdadero clamor lanzado por el Director del Centro de Políticas Públicas de la UDD, el UDI Gonzalo Müller: “Me parece que en la derecha se ha instalado un juego de suma cero entre los partidos, donde cada uno busca su mejor lugar perjudicando al conjunto y no existe espacio para la cooperación. Eso explica el mal momento de la oposición”. Más aún. Afirma que “si la izquierda tiene un buen resultado municipal, podría hacerse realidad algo que era impensado: que haya un segundo gobierno de izquierda luego de Boric, un gobierno del Frente Amplio encabezado por Bachelet”.

Y sigue apareciendo

Es un secreto a voces que la ex Presidenta Bachelet ha dicho y repetido en todos los tonos que no es su interés entrar a competir en las presidenciales. Pero, el nombre de la expresidenta socialista Michelle Bachelet sigue surgiendo en las encuestas y ahora, con fuerza inusitada, apareció en la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP).

Sin moverse de su escritorio, sin aparecer en la televisión o en la prensa escrita y radial como acostumbra hacerlo la  candidata de la derecha Evelyn Matthei, en plena campaña desde hace meses, la ex Mandataria prácticamente empató en la evaluación que chilenos y chilenas hacen de los personajes públicos. Bajo los prismas de “Muy positiva+Positiva” aparece Evelyn  Matthei con un 47%, pero la ex Presidenta la sigue muy cerca con un 45%, lo que se puede considerar en el margen de error de 3 puntos que siempre existe en las encuestas. Y en un sorpresivo tercer lugar se ubicó el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, con un 40%. Y los tres tienen las siguientes percepciones “Muy negativa+Negativa”: 25% Matthei, 24% Bachelet y 23% Vodanovic.

No es casualidad entonces el temor que refleja Müller: “Si la izquierda tiene un buen resultado municipal, podría hacerse realidad algo que era impensado: que haya un segundo gobierno de izquierda luego de Boric, un gobierno del Frente Amplio encabezado por Bachelet. Cuando las cosas se hacen mal, hay consecuencias. La falta de visión en los dirigentes de la derecha ha provocado que algo que parecía imposible, hoy aparezca como probable”.

Y cuando aún no se apagaban el desconcierto, la frustración y las múltiples dudas respecto al resultado de los comicios en Venezuela, con un gobierno que a más de 72 horas de las votaciones no daba a conocer públicamente las actas con los escrutinios, como lo pedía de una u otra manera la mayoría de los países de Europa y América, se desató en el país una controversia que  involucraba a los partidos oficialistas, azuzada obviamente por las derechas.

Expulsiones

Todo comenzó con la declaración tajante del Presidente Gabriel Boric, quien fue uno de los primeros en pronunciarse sobre el cuestionado proceso eleccionario en Venezuela. “El régimen de Maduro debe entender que los resultados que publica son difíciles de creer. La comunidad internacional y sobre todo el pueblo venezolano, incluyendo a los millones de venezolanos en el exilio, exigimos total transparencia de las actas y el proceso, y que veedores internacionales no comprometidos con el gobierno den cuenta de la veracidad de los resultados”, dijo en su cuenta de X. Finalizó su tuit con la comentada frase “desde Chile no reconoceremos ningún resultado que no sea verificable”.

Es la posición que el Mandatario ha mantenido hasta ahora, pese a la respuesta del gobierno venezolano, propia de un régimen dictatorial: exigir la salida del país de todos quienes no reconozcan el triunfo de Maduro. Allí está el personal diplomático de Argentina, Chile, Costa Rica, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay.

El gobierno venezolano no se atrevió a hacer lo mismo con Brasil, Estados Unidos y la Unión Europea, que no reconocen aun a Maduro. Joe Biden y Luiz Inácio Lula da Silva, reclamaron conjuntamente a Nicolás Maduro que haga públicas las actas oficiales completas de los resultados de las elecciones presidenciales del domingo en todas las mesas electorales. La información fue difundida por sus Gobiernos después de una conversación telefónica de 30 minutos. Biden y Lula coincidieron en la necesidad de que las autoridades electorales venezolanas “divulguen de inmediato datos completos, transparentes y detallados de las votaciones en los colegios electorales”. Estuvieron de acuerdo en los comicios venezolanos representan un “momento crítico para la democracia en el hemisferio”, y se comprometieron a seguir en estrecha coordinación sobre el tema.

Y mientras tanto en Chile, se sigue esperando un pronunciamiento categórico del PC  respecto a la opacidad del resultado de los comicios del domingo en Venezuela. El oficialismo en su conjunto ha respaldado la posición del Presidente Boric y hay malestar por la posición de los comunistas que en su declaración inicial, felicitaron al mandatario caribeño expresando que espera la pronta publicación de las actas electorales. Posición en las antípodas del PC venezolano que entre otras cosas declaró: «Lejos de brindar las garantías necesarias al proceso, profundizan las dudas sobre los resultados presentados al país. En tal sentido, exigimos al CNE la publicación de la totalidad de las actas de votación -tal y como lo establece el reglamento electoral- así como la máxima transparencia en el escrutinio de los resultados».

 

 

 

 

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