
Periodista.
A don Hugo Sebastián Lavados Montes se le debe estar cayendo la cara de vergüenza. Es el Rector de la Universidad San Sebastián y se le abrió otra caja de Pandora (la primera es la de Hermosilla y su “bandita”) con la altanera y desafiante confirmación de la ex ministra de Sebastián Piñera, Marcela Cubillos, actual candidata a alcaldesa de Las Condes, -donde nadie duda que saldrá elegida tomando en cuenta quiénes son los habitantes de esa rica comuna- de que efectivamente ganaba cada mes 17 millones de pesos. A estas alturas, se develó que don Hugo Lavados tiene entre sus “académicos” a prácticamente lo más “graneado” del gobierno de la derecha piñerista, aunque también por ahí uno que otro Demócrata, algún Amarillo y, por cierto, uno que otro Republicano. Como para que no digan.
Solo entre ministros y subsecretarios, la Universidad San Sebastián (USS) cuenta con 11 académicos que arribaron al plantel luego del término de los gobiernos de Piñera. Ellos, más ex parlamentarios y autoridades de rango menor de ese sector, dan cuenta del por qué se afirma en círculos políticos y académicos que esa casa de estudios es un bastión ideológico de las derechas.
Y por eso que no puede mover sino a una sonrisa que oculta la indignación, las declaraciones de Alejandro Pérez, socio de la Corporación de la USS quien salió a defender a esa casa de estudios asegurando que el caso de Marcela Cubillos es el único y que “no somos refugio de nada, no nos metemos en política”. Se unió así al Rector Lavados quien poco antes y obligado por el escándalo rompió su silencio, emitiendo un comunicado dirigido a la comunidad universitaria donde en lo principal, sale en defensa de su plantel expresando su frustración ante lo que calificó como “afirmaciones injustas” que buscan –a su juicio– desprestigiar la universidad. De paso, entregó un tibio respaldo a la “académica” Cubillos.
Atentado a ¿la libertad?
Mientras tanto, la criticada Cubillos continuó su camino desafiante defendiendo algo más que sus 17 millones mensuales. Comenzó una estrategia comunicacional apareciendo en los medios de comunicación que obviamente no la pondrían en aprietos con preguntas inquisidoras, como en Canal 13 o Megavisión. Ha utilizado profusamente las redes sociales y ha llamado en distintas oportunidades a puntos de prensa repitiendo el mismo guion. Cuando en todos los tonos y desde todos los sectores políticos se ha criticado su sueldo que finalmente proviene también de fondos públicos, ya sea por becas, el CAE o gratuidad, Marcela Cubillos acusó a la izquierda por supuestamente pretender «fijar su sueldo». Luego, extendió su ataque a los sectores afines al primer proceso constitucional: «Lo que hay atrás es lo mismo que trató de hacer el ‘octubrismo’ en la Convención, que porque haya recursos públicos en universidades privadas, ellos puedan tomar por asalto a las universidades privadas. Eso es lo que quisieran, que porque entra plata pública a una universidad privada, ellos tengan derecho a controlar qué se enseña, quién enseña, cómo enseña».
Además, se autoasignó un valor como “rostro” y se refirió a las palabras del Presidente cuando el Mandatario fue consultado sobre el tema, respondiendo que era ella la que debía responder. «El Presidente Boric decía que yo me preguntaba si mi sueldo era justo. ¿Quién va a definir que es justo? ¿Quién va a definir si es justo o injusto, por ejemplo, el sueldo de un rostro en una campaña publicitaria? Yo por lo menos creo en un Chile libre y creo que lo que hay acá es un atentado muy brutal a la libertad”.
Distinto piensa Evelyn Matthei, la candidata presidencial de la UDI, que luego de muchos tiras y aflojas, finalmente se refirió al sueldo de Cubillos, defendiéndola primero, enredándose después. En uno de esos encuentros con la prensa, se le preguntó si mantenía su apoyo a la exministra de Educación: “no se la voy a contestar”, respondió tajante, intentando no entrar en la polémica por el indignante caso. Pero, no pudo evitar el esbozo de una defensa aunque sin nombrar a Cubillos. Por supuesto, atacando al gobierno. Dijo que sería “cosa pequeña, porque también podríamos estar hablando de si la persona que se fue a la OCDE (en referencia al expresidente de RD Diego Vela) merecía ir”. Y después Evelyn Matthei se enredó de mala manera al plantear que “ningún chileno se espanta o tiene alguna duda cuando un futbolista o un cantante gana 100 millones de pesos al año. Y tampoco nadie se espanta cuando otro futbolista u otro cantante no llega ni al millón de pesos al año”.
Luego, intentó aclarar, a través de X, que “hay sueldos en el mundo privado y público que pueden ser considerados altísimos. El tema de fondo, creo, es si ameritan ese pago. Eso es algo que creo es correcto aclarar con transparencia. La libertad es un valor fundamental y siempre debemos defenderla. Sin embargo, todas las personas nos debemos a la sociedad en que vivimos, lo que significa que la libertad debe ir acompañada de principios como la solidaridad, la responsabilidad y la empatía. Un país que respeta esta combinación de valores respeta también el esfuerzo, el mérito y el talento por sobre cualquier otra consideración”.
Es que hasta en la UDI tiritaron con tamaña respuesta. Las réplicas en el oficialismo no se hicieron esperar: “Es ridículo comparar el sospechoso sueldo de Cubillos con lo que ganan los artistas o futbolistas, porque la verdad no sabemos cuántos discos o camisetas con su nombre venderá la señora Cubillos. Lo que está en cuestión no es un salario alto, sino las sospechas a propósito de ese salario de un presunto mecanismo de financiamiento ilegal de la política”, señaló el diputado socialista Daniel Manouchehri.}
Por supuesto, reaccionaron los futbolistas. El Sindicato de Futbolistas Profesionales (SIFUP) rechazó los dichos de la alcaldesa Matthei, asegurando que el sueldo que los asociados al gremio ganan es en virtud al «sacrifico, esfuerzo y profesionalismo que han tenido desde niños». “Tampoco podemos olvidar el compromiso de cada una de sus familias para ver lograr el sueño de ser futbolista”.
Y terminan expresando su enojo: «Ante los dichos de las alcaldesa de Providencia (…) manifestamos que como gremio jamás nos hemos referido a los sueldos de los políticos, como tampoco a los escándalos que han protagonizado varios de ellos», recalcando que las remuneraciones que reciben los futbolistas «tampoco provienen de aportes del Estado».
El fuego ¿amigo?
Cuando ya han pasado varios días desde que se desató el escándalo Cubillos, opacando por pocos días el de sus amigos Chadwick-Hermosilla, la pregunta que ronda en las derechas es quién filtró el sueldo de Marcela Cubillos, a quién le convenía desprestigiarla no sólo a ella, también a su casa de estudios e incluso, a Chile Vamos, particularmente la UDI.
La propia académica cuestionada se pregunta por qué entre todos los sueldos de ex autoridades del gobierno de Piñera, el suyo fue el elegido solamente. Todos andan mirando bajo el agua y han surgido distintas hipótesis. La que más se repite es la de culpar al académico esposo de Daniela Peñaloza, a quien hicieron renunciar a sus aspiraciones de continuar como alcaldesa de Las Condes en favor de Cubillos.
Peor fue para Marcela Cubillos la declaración inesperada del presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, quien tras una reunión de coordinación de Chile Vamos, indicó que la USS debe dar una explicación por el sueldo de $17 millones mensuales que entregaba a Marcela Cubillos, de quien dijo que “hace muchos años que renunció a la UDI, renunció también a ChileVamos y hoy día es candidata fuera de pacto independiente”. Consultado por el apoyo a Cubillos, que compite con el apoyo de la coalición y los republicanos, respondió: “Hoy día estamos pidiendo mayor aclaración y por lo tanto no hay que adelantarse”.
Nada demoró la candidata de Las Condes en responder a quienes se supone, deben respaldarla. Su airada respuesta puede abrir otra caja de Pandora, de imprevisibles consecuencias para ese sector: “Soy independiente hace más de 12 años pero si al Pdte. de la UDI @GmoRamirez le preocupan los altos sueldos en una universidad privada, que parta por preguntar a la USS y a todas las univ. privadas por los sueldos de los militantes de la UDI que ocupan cargos directivos”.
Las peores críticas han salido sin duda, de boca de sus propios aliados. Se afirma por ejemplo que en la UDI hay enojos múltiples y esperan que Cubillos no obtenga un alto porcentaje de votos con lo que podría levantar su candidatura presidencial desplazando a Evelyn Matthei. Porque esa es la aspiración de los sectores duros de la derecha.
Las críticas
Pese a todo, nadie duda que Cubillos será electa como alcaldesa de Las Condes, aunque lo ocurrido haya bajado sus bonos. Para el académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, Max Colodro, por el escándalo “es la universidad la que empieza a entender que hay costos políticos y reputacionales tanto en la situación que le genera Andrés Chadwick como Marcela Cubillos”. A ella “le pega muy fuerte. Pero no creo que vaya a tener un efecto trascendental en el resultado de la elección municipal de Las Condes. Puede tener, eso sí, algún grado de incidencia en el nivel de respaldo que obtenga Marcela Cubillos”.
Se sumó a las críticas el abogado y profesor de Teoría Política de la Universidad Adolfo Ibáñez, Cristóbal Bellolio. Dijo que “en Chile no existen académicos que por labores de docencia e investigación meramente reciban esa cantidad de dinero. Ni de cerca, ni la mitad“. Afirmó que la postulante a alcaldes “hace muy pocas clases” y recordó que fue ella misma la que dijo —cuando era ministra de Educación en junio de 2019— que “las clases que no se hacen, no se pagan”.
“La investigación, en términos académicos, no es publicar columnas o llamar a cuatro amigos para escribir un panfleto político de tu lado, que es lo que ella hizo a propósito de la Convención, cuando habla de sus libros”, criticó Bellolio
Y tajante afirmó que a su juicio, “es obvio que aquí lo que se está haciendo es financiar la sobrevivencia política de personas que no están en el gobierno, pero se preparan para volver a algún cargo de representación popular”, cuestión que –dijo- hacen varias universidades. “La Andrés Bello también lo hace”.
El exjefe de la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente, hoy académico Carlos Gajardo, planteó por su parte que el problema con la situación de Cubillos es que, si bien se trata de una universidad privada, la San Sebastián recibió más de 100 mil millones de pesos el año pasado por el CAE y becas fiscales. “No se condice que con esos dineros se le pague a usted uno de los sueldos universitarios más altos en el mundo. No se entiende“, señaló Gajardo a través de la red social X.





