Las derechas inician su campaña de agresiones en colaboración con los medios de comunicación conservadores

Captura de pantalla CNN Chile (imagen de archivo)

Captura de pantalla CNN Chile

Junto con el inicio del precalentamiento en la carrera presidencial, se abrió la temporada de lo que en el oficialismo se anticipa como un camino repleto de agresiones; mentiras convertidas en verdades; y estupideces al por mayor. No otra cosa es la increíble campaña que  las derechas comenzaron de inmediato a construir, una vez que la candidata presidencial Carolina Tohá revelara públicamente su relación amorosa con el actual Ministro de Hacienda, Mario Marcel. Una situación que era conocida desde hace mucho por los periodistas y que uno de los primeros en saberlo fue el Presidente de la República. Se demoraron poco más de un día en armar un  guion que les sirviera para una nueva campaña en contra del gobierno. Alguien mencionó “conflictos de intereses”. Y listo, por ahí se armó el guion que se está repitiendo en medios y redes sociales.

 En el colmo del desvarío, las derechas comenzaron a cuestionar ese eventual conflicto de interés por el aumento de recursos asignados a la cartera del Interior en los últimos años, mientras era liderada por Carolina Tohá. Recibieron la contundente respuesta del ministro de Hacienda, el acusado por haberse enamorado de una colega de gabinete: «Nunca he sentido que exista ese conflicto de interés», dijo. A renglón seguido preguntó: «¿restarle recursos a la seguridad ciudadana por una relación sentimental? Imagínense lo que eso le diría al país».

El papel de los medios

En definitiva, son muy pocos los medios que no se engolosinaron en esta campaña. El diario El Mercurio está metido de lleno en ella, llegando incluso a editorializar al respecto. “…nunca las decisiones de un gobierno en materia fiscal son políticamente inocuas, menos en un año electoral, pero si a eso se añade el hecho de que el ministro de Hacienda es también la pareja  de una de las candidatas, tal efecto se multiplica  e introduce un elemento adicional de suspicacia…”                    Otros medios controlados por los grandes empresarios del país han tocado el tema con  algo de pudor, no tan desvergonzados como el decano.

Pero los que no tienen pudor son los partidos de las derechas. Los Republicanos acusaron “una suerte de aprovechamiento político” de la situación. Diputados de la Unión Demócrata Independiente (UDI) llegaron hasta la Contraloría General de la República presentando antecedentes que darían cuenta de supuestos “ataques” contra la candidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, por parte del ministro de Hacienda, Mario Marcel. Señalaron que el ministro ha criticado en varias ocasiones a la ex alcaldesa de Providencian y candidata presidencial Evelyn Matthei poniendo como ejemplo las críticas que Matthei hizo al Gobierno por no recoger la recomendación del Consejo Fiscal Autónomo de recortar en US$ 1.500 millones el gasto público en 2025. Un recorte que significaría cesantía y cierre de programas sociales para los más necesitados. Marcel respondió que prefería creerle a una «clasificadora de riesgo que a alguien que está haciendo una campaña electoral, lo que a su juicio «lleva a exagerar ciertas cosas». O que en febrero pasado, después que Matthei cuestionara el crecimiento del 2,6% registrado por el país en 2024, el ministro haya respondido que “la respuesta a las tensiones fiscales no puede ser ni el voluntarismo ni la motosierra“, aludiendo al recorte al gasto fiscal que la derecha propone.

Son muy pocas las voces que se han levantado en las derechas para detener lo que en definitiva es una campaña en contra del amor de dos personas que se encontraron cuando eran ministros. Hay, sin embargo, algunas voces cuerdas. Una de ellas es la del Presidente del Senado Manuel José Ossandon. “Desgraciadamente en las electorales todos buscan una cosita de donde uno se resbala o el otro, pero esto no tiene nada que ver, yo sinceramente quiero ser súper claro, a mí me tocó trabajar tres años y tanto con Carolina Tohá, jamás vi una cosa irregular en este sentido”.

“Yo creo que la política es mucho más que esto. Cuando los políticos entran solos en estas discusiones chicas, tratando de buscarle algo malo al del lado, terminan desprestigiados ellos mismos”, agregó el senador, a la vez que hizo un llamado a preocuparse “de los problemas que existen”. «Yo creo que las instituciones democráticas deben funcionar, y no se debe usar la vida privada para interpretar decisiones políticas“ y que ”no he visto nunca que Marcel haya dicho alguna locura que sea para proteger, o sea parte de una campaña, no. Yo en esto no estoy de acuerdo…”

No piensa lo mismo su compañera de coalición, María José Hoffmann. Ella llegó al punto de exigirle al gobierno “la más absoluta prescindencia por parte del ministro Marcel. A partir de hoy el ministro no puede pronunciar una sola palabra” y omitir con mucha más razón “cualquier tipo de comentario con respecto a la campaña de Evelyn Matthei”. Tampoco el inefable secretario general de la UDI, Juan Antonio Coloma: “yo no me voy a meter en las relaciones personales de Carolina Tohá y Mario Marcel“, pero –añadió- la relación entre el titular de Hacienda y la ex ministra sirve para “entender los virulentos ataques de Mario Marcel al programa económico de Evelyn Matthei“.

El gobierno debió pronunciarse. La ministra Secretaria General de la Presidencia, Macarena Lobos  advirtió que este «es un tema de la esfera privada de la vida de las personas. La candidata tomó la decisión de revelarlo, pero es un tema que es de la vida privada y no me corresponde a mí estar comentándolo». En cuanto a si hay conflicto de interés, la secretaria de Estado apuntó que «todos los ministros, no solo el ministro Marcel, sino todos los ministros tenemos un deber de prescindencia y por tanto, estamos llamados a respetarlo cabalmente y no me cabe ninguna duda que el ministro Marcel lo hará».

El nerviosismo que cunde

Esta campaña, que si no fuera porque hace daño a personas calificadas de intachables y respetuosos de la cartera fiscal como el Ministro Mario Marcel, llamaría a risas, lo que parece esconder en realidad es el nerviosismo que se ha apoderado del comando de Evelyn Matthei. No porque tema al oficialismo, sino a sus antiguos  socios de ultraderecha, Kast y Kaiser. Los mismos que se negaron a los ruegos de la candidata de Chile Vamos para realizar una primaria. Lo mismos que de acuerdo a las  encuestas, unidos recogen más votos que Matthei. Si uno de ellos se bajara y compitiera en la primera vuelta, el resultado es incierto para Evelyn Matthei.

En Chile Vamos, la coalición de la candidata, han creído hasta ahora  que la carrera a la Moneda es carrera corrida. Desprecian la fuerza de la centroizquierda; consideran que no es un peligro  y sólo les preocupa Kast y Kaiser. En ese lado, el desafío de Matthei va cuesta arriba, porque mantener el liderazgo en las encuestas no garantiza éxito electoral. Lo sabe bien el ex candidato presidencial de la UDI Joaquín  Lavín quien  lideraba las encuestas permanentemente. Se presentó como candidato a la presidencia de la República en 1999, perdiendo en una estrecha segunda vuelta contra Ricardo Lagos. Nunca pudo acceder a  la Moneda. En Chile se sabe que quienes lideran los sondeos con mucha anticipación, como Matthei que ha tocado techo en las encuestas,  suelen enfrentarse a un desgaste prematuro, producto no solo de la sobreexposición. También  por la presión de defender posiciones antes que sus competidores. Los errores no forzados los encuentran a la vuelta de la esquina, como ya le ocurrió a Matthei.

La última encuesta de la Cadem revela que la exministra del Interior consignó en los últimos siete días un alza de 5 puntos porcentuales en intención de voto, siendo respaldada por un 11% de los consultados. Con estos resultados, Tohá superó al diputado libertario Johannes Kaiser (10%), y se posiciona a dos puntos del líder republicano José Antonio Kast (13%), y de la candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei, quien encabeza el sondeo, subiendo del 20% al 22%. Puntos más puntos menos, estas tendencias se han  repetido en todas las encuestas.

Y, aunque desde el comando de Matthei repiten que son la única candidatura que puede ganarle a la izquierda, lo cierto es que miran los números de los sondeos con especial interés, el que irá aumentando con el paso de los meses.  A veces Kaiser sube y a veces baja. Durante los últimos días surgieron rumores sobre la posible bajada de su candidatura a primera a vuelta. Algunos  dicen que puede ser para una eventual primaria con el candidato del Partido Republicano, José Antonio Kast, o por su caída en algunas encuestas.

Pero, Kaiser despejó las dudas rápidamente: “este debate de sí me bajo o no me bajo, está generando un ruido innecesario”. “En la medida en que las condiciones se mantengan tal como están en este momento, yo no me voy a bajar; si cambian para peor, no me voy a bajar; y si cambian para mejor, tampoco me voy a bajar”. En realidad Kaiser está convencido que puede ser el Milei chileno y está operando en consecuencia.

Mientras, el progresismo prepara su camino a La Moneda. Los partidos de la alianza que respaldan al gobierno del presidente Gabriel Boric buscan medirse en las primarias voluntarias previstas para el próximo 29 de junio. Compiten en esta expectante medición Carolina Tohá, militante del Partido por la Democracia, PPD con el apoyo de los partidos Socialista, Radical y Liberal. También compiten la militante comunista y exministra del Trabajo Jeanette Jara, el diputado Gonzalo Winter, del Frente Amplio y el también diputado Jaime Mulet, de la Federación Regionalista Verde Social. De estas cuatro personas saldrá el nombre de quien se enfrentará a las derechas, apoyado por toda la coalición y probablemente con sectores del centro político del país.