
Las actrices-creadoras Amanda Toloza Soto y María Paz San Juan Mondaca, integrantes de la compañía Teatro Aguja, desarrollaron una residencia de creación en Espacio Txawün, en el marco del proyecto “Entre el fuego y el fogón: perspectivas humanas y no humanas del fuego”, financiado por el Fondo de las Artes Escénicas, Convocatoria 2026. La iniciativa busca investigar el fuego desde distintas dimensiones, articulando investigación interdisciplinaria, trabajo territorial y creación colectiva.
Durante la residencia, las creadoras trabajaron a partir de la acumulación de estudios preliminares sobre los conceptos y temáticas que atraviesan el fuego. Para abordar la perspectiva no humanas, profundizaron sus saberes mediante asesorías en ecología del fuego con la ingeniera forestal Korina Ocampo, y en la mirada teatral con la directora y dramaturga Manuela Infante. En cuanto a la perspectiva humana, han indagado en la historia del pueblo Mapuche con el antropólogo Antü Quintulén, y en la aproximación teatral con la directora y dramaturga Alejandra Sáez. A este proceso sumaron investigaciones en terreno mediante visitas al volcán, sus faldas, cuevas volcánicas y campos de lava, las cuales se complementaron con un taller de orfebrería mapuche impartido por Fanny Manríquez Melivilu.
En las jornadas de residencia, mediante la exploración de sonoridades, movimientos, voces, gestos e improvisaciones con elementos vinculados al fuego, obtuvieron diversos hallazgos escénicos y pre-escénicos. El proceso les ha permitido experimentar con nuevos procedimientos creativos sin la exigencia de llegar de inmediato a una obra terminada. “Queremos encontrar un lenguaje distinto como compañía. Venimos de una escuela muy física y hace tiempo sentíamos la necesidad de probar otras formas de crear, de pensar y de cuestionar el teatro y sus prácticas”, explicó Amanda Toloza Soto, destacando el valor de contar con un espacio enfocado en la indagación más que en un resultado inmediato.
Para María Paz San Juan Mondaca, la experiencia también significó ampliar las posibilidades del proceso creativo. “Ha sido un descubrimiento porque el tema es mucho más amplio de lo que pensábamos y eso ha sido lo grato: permitirnos transformar y mutar con las ideas. El proceso ha sido un enorme aprendizaje para el cuerpo y la memoria personal”, señaló.
La actriz y técnica Marioly Torres Navarro, invitada a colaborar con la compañía en unos de los días de residencia, también destacó la experiencia de explorar desde el cuerpo y el juego. “Fue muy entretenido y desafiante poder llevar al cuerpo y enfrentarme al juego de este laboratorio”, comentó, valorando especialmente la posibilidad de compartir y experimentar en torno al fuego.
Desde Espacio Txawün valoraron la posibilidad de acoger el proceso de la compañía y contribuir a la generación de espacios para la creación artística regional. “El gran objetivo de este espacio es generar una oportunidad para que artistas regionales puedan venir a crear”, señaló Támara Colipán Rachel, gestora del espacio, quien destacó además el aporte del entorno natural, el silencio y la libertad que ofrece el lugar para el desarrollo de procesos creativos.
La residencia constituye una de las etapas del proyecto “Entre el fuego y el fogón”, que continuará con nuevas instancias de investigación y creación durante el año. Como cierre, el proceso contempla una conferencia escénica abierta para compartir con la comunidad parte de los hallazgos y materiales desarrollados, la cual se realizará en diciembre en Espacio Txawün. Toda la información sobre esta y las próximas actividades estará disponible en la cuenta de Instagram de la compañía: @teatro.aguja.






