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Duni Eduard III: el obscuro corazón del mal

Foto de Daniel Jensen en Unsplash

Los perversos no descansan hasta hacer el mal y no pueden dormir hasta que no le hacen daño a alguien. Su comida es la maldad y su bebida la violencia.

Proverbios 4:14-27

El origen del mal

Cuando se recorre la historia de vida de los primogénitos del Clan Eduard se da cuenta que la maldad como forma de vida viene desde hace muy largo tiempo en ese linaje. El presidente Balmaceda fue empujado al suicidio en el año 1891 por las sibilinas maniobras de uno de los primeros Eduard, el bisabuelo de Duni III, que financió totalmente la contra revolución anti Balmaceda y más tarde en 1973, el presidente Allende lo sería por su nieto, Duni III, a través un secreto lazo gringo, incubado en su obscuro corazón del mal. Se trata de un largo linaje de maldad que recogió en sus genes lo peor de la tradición y la turbia codicia inglesa originaria, que llegó a Chile en xxxx como parte de la tripulación de un activo barco corsario inglés.

Duni Eduard III nació el 24 de noviembre de 1927 en París, a raíz de que su familia huyó de Chile pues el General Ibáñez no acepto seguir tolerando sus tropelías económicas. Luego, estudió en Inglaterra y más tarde en Princeton, junto a notables especuladores financieros del país del norte. De vuelta en Chile, con la testosterona juvenil al tope,acosó a la mujer del prójimo, a la hermana de la que después sería su esposa, una dama procedente de una familia aristócrata, dueña de gran parte del campo central chileno, montados en sus caballospatronales, como una antigua soldadesca real dominando cuellos y vidas campesinas. Por lasvenas de Duni Eduard III, al igual que en las de sus antiguos parientes, corrió siempre la consigna de que la patria y el patrimonio privado familiar eran una misma cosa, porque según ellos eran sus fundadores. Muerto Duni Eduard II, su padre, suretoño intentó estudiar Derecho en la Universidad de Chile pero ese lugar era un bolsón muy estrecho para su personalidad, además estaban los insufribles masones tenaces constructores del Templo de Salomón entre la gente.

Un poco más tarde como primogénito continuador del linaje le correspondió hacerse cargo de la cuantiosa riqueza familiar mal habida y teñida de sangre de las anteriores generaciones de Dunies. Lo primero que hizo fue alejar de ella a sus hermanas y hermanos a través de múltiples artimañas. Una vez despejado el camino interno, su primer trabajo fue esquilmar a la naciente Universidad Federico Santa María en Valparaíso. Su creador, Federico Santa María, un hombre ateo multimillonario la fundó para educar a los chilenos pobres y la dejó con un legado de muchos miles de millones de pesos para su desarrollo. A su muerte le pidió  a Dunie Eduard III como hombre de finanzas, que la administrara. Este no tardo en usar el dinero encargado de la universidad para financiar las empresas familiares, lo cual hizo maliciosamente durante décadas. Fue en Valparaíso, en ese rol, cuando Luis Maira, el Diputado de la Democracia Cristiana y luego socialista, junto al Centro de Alumnos de esa universidad organizó una huelga e “insolente campaña” contra el abuso de Duni III.

Maira no descansaría hasta que los estudiantes porteños expulsaron a Duni de la Rectoría y este no pudo seguir enriqueciendo sus propias empresas con el dinero destinado a la educación de los chilenos. Durante más de 30 años de su vida él se encargaría de financiar el crecimiento de las empresas familiares, con préstamossacados a la fuerza de múltiples empresas relacionadas, privadas o estatales, cuantiosas robantinas a otros. Su vida en ese tiempo rezumaba traición y turbia codicia inglesa y no solo la ejercía contra sus hermanos sinotambién contra otros empresarios y por supuesto con todos aquellos que se interponían en su ley de que el patrimonio privado de los Eduard y la patria eran una misma cosa, porque sentían que eran fundadores. En la casa de Duni III de Graneros, cerca de Rancagua, en un depósito vidriado climatizado, están resguardados todavía lo que él llamaba “los incunables, entre otros: un ejemplar del acta original de la independencia chilena firmada por O´higgins en la cual se reconoce que sin el dinero de los Eduard esta no habría sido posible. En realidad el viejo Eduard de ese tiempo vio en ello nada patriótico sino solo una tremenda oportunidad de negocios que podía reportarle mucho dinero. Así lo habían hecho en tiempos de guerra los ricos en la vieja Europa desde épocas inmemoriales .

Una nueva traición a Chile junto a Nixon

Sonya, una de las hermanas de Duni III era izquierdista y por supuesto no compartía el linaje ni la ideología del mal de su familia. Mujer de belleza extraordinaria que durante su vida arrastró dolorosamente el recuerdo del abuso adolescente causado por su abuelo.

El presidente Allende durante su gobierno la acogió y más tarde ella se acercó al MIR. Así de radical era por lo cual siempre fue una exiliada de su familia. Sonia estudiaba psicología en la Universidad de Chile cuando quedó embarazada de un breve amorío. Duni III al enterarse de ello la obligó a irse a Londres y una vez que allí tuvo la guagua, mandó a regalarla a un orfanato, en el cual pasó muchos años, mientras Sonia languidecía de pena. Muchos años después la niña fue recuperada por ella y terminó viviendo en Santiago. En el intertanto Duni III ya tenía varios hijos con la Sra. Calú, que así se llamaba su esposa, hijos para los cuales nunca él tuvo tiempo. No así ella, quien desde una fe cristiana profunda, junto al su predilección por el arte, cuidaba de todos/as los seis hijos.Tempranamente, estos lo dejaron de querer y cultivarían distantes relaciones.

Él decía que eran una mierda. Las mansiones de Santiago, Graneros, Nueva York y otras, nunca eran visitadas por sus hijos y tampoco por sus nietos. Casi siempre eran invitados a ellas empresarios, políticos y personajes de la Derecha más conservadora del mundo. De igual forma, era en sus numerosos viajes en yate, los que tenía por montones, cuando compartía con innumerables personeros dueños del mundo. De todas las rutas la que más admiraba era la del mar de Nueva York. Yates que en marinas de diferentes puertos estaban siempre equipados, con personal permanente, atiborrados de manjares y las mejores bebidas del mundo para sus invitados. Navegaba siempre entonado por toda Europa, durante largos periplos, con sus mejores siervos a bordo. Esas amistades le ayudarían en los años setenta del siglo XX a sentarse en el Salón Oval de la Casa Blanca empuñando secretamente la mano que contenía la ominosa maldad de ejecutar el Golpe Militar en Chile y matar a Allende. Pero él siempre negó haberlo acordado con Nixon, hasta que papeles secretos desclasificados el año 2025 por Donald Trump lo admitieron pero Duni III ya estaba muerto y nunca fue juzgado por tamaña felonía.

Una vez ocurrido el Golpe de Estado en Chile, Duni III regresó al país desde los EEUU y se hizo cargo de su Diario El Perjurio”. Durante el gobierno Popular de Allende, ese diario había sido la incubadora de los hombres que luego gobernarían junto al dictador Pinochet. Desde allí, se rayaba la cancha política que seguía aplicadamente ese gobierno. Pero también durante el Gobierno Popular, a través de un estilo editorial que paso a llamarse PerjurialDuni II mintió y desfiguró la realidad político social del país durante el Gobierno Popular. Ya a fines de la dictadura de Pinochet DuniIII comenzó en la tranquilidad de ese tiempo (para ellos), a desarrollar los negocios y actividad que más anhelaba.

La cría y exportación de ganado Wayus en su isla Illeifa en el lago Ranco, la producción de leche, las cerezas de la empresa San Isidro en Rancagua exportadas a China con gran retorno económico ysus caballos fina sangre chilena. Se convirtió en un gran latifundista y patrono de la oligarquía patronal. Su casa de Graneros, hogar de este notable lumpen burguesía, recibía a muchos personajes a los cualesle interesaba influenciar. Entre las muchas finas curiosidades de la casa estaba un gran diente de narval comprado en sus navegaciones por los mares del norte, un inmenso y antiquísimo caballo de madera colgado desde el techo que volaba entre el cielo raso y la meza del comedor, más allá cerca de la meza un fino y carísimo guerrero de terracota comprado en China, pieza única de una antigua y gran dinastía, miraba a los comensales. En los patios colindantes, tenía las caballerizas y una enorme colección de elegantes carruajes. Cuando fue a Graneros invitado por él, el ultraderechista presidente de Colombia Álvaro Uribe, todo el sector se llenó de guardaespaldas, la cancha de aterrizaje propia se hizo pequeña para contener los helicópteros. El desfile de antiguos carros tirados por bellos caballos maravillosamente enjaezados, organizado en su honor, ocurrido en la gran explanada frente a la casa fueron el deleite del invitado, que según cuentan llegó muy atrasado contrariando al dueño de casa.

La decadencia del mal

Con el paso del tiempo y luego de varias décadas de ser un socialité en Chile, Duni III comenzó a apagarse pero siguió disfrutando del whisky durante varios años más. Ya no concurría a los rodeos y muestras de caballos chilenos junto a la Sra. Calú. De vez en cuando iba al sur, a Illeifa, su isla, pero solo cuando tenía invitados de su interés. Navegaba poco y nada en su yate preferido por el mundo, solo uno que otro viaje a Nueva York. Con el tiempo comenzó a escuchar poco y decidió ir a EEUU a ponerse un audífono conectado directamente a la corteza cerebral, cuyo cable le salía del calvo casco craneal hasta el oído. Despertaba temprano, y tomando un desayuno solitario leía por largo rato la Biblia en inglés. A cada visitante que acudía a verlos le recitaba algún pasaje bíblico, sobre todo aquellos que referían a entregarse por completo a la humanidad. Extraña regresión de un sujeto cuya principal pasión durante toda su vida fue apropiarse brutalmente de las riquezas y alegría de otros, no dando nada a cambio.

Sus hijos hacía largos años que habían desaparecidode su vida. Una de sus hijas nunca volvió a Chile, casada con un rico gringo vivía en la alta moda en los EEUU, otros en Chile, lejos de él y como un castigo: ningún nieto lo visitaba.

Al poco tiempo comenzó a perder la memoria y por más que intentaba recordar solo aparecían recientes recuerdos de conversaciones matinales con el jardinero de la casa. Durante el día recorría las casasde los empleados y trabajadores del lugar. Entraba silenciosamente a sus cocinas y se sentaba a la meza a conversar como si fuera uno más de la casa. Nadie se atrevía echarlo pues era el patrón. Así pasaba el tiempo. Un domingo de Ramos imperceptiblemente se orinó en misa dominical en la capilla que tenía en Graneros. El cura, obediente no dijo nada al contemplar de reojo la pequeña laguna en el piso bajo el banco de caoba, mientras la empleada que siempre lo acompañaba, lo retiraba callada pero presurosamente.

En la casa de Graneros poco a poco adquirió la manía de esconder las cosas de valor, que más tarde las empleadas de la inmensa mansión todos los días recogían y volvían a poner en su sitio. Entre otras, botellas de fino whisky inglés que sorbía de la misma botella. Pero era algo de nunca acabar, al igual que las explicaciones que daba biblia en mano de que lo más hermoso que podía hacer un ser humano era darse integralmente a sus congéneres, darlo todo por ellos. Dicen que él nunca se confesó y que la noción de pecado no exist nunca en su pensamiento.

Murió el 24 de abril de 2017 en Graneros. Sus pulmones de un rato para otro dejaron de funcionar. Lo encontraron tieso y muerto a la mañana siguiente. Al abrirle la mano derecha, fuertemente cerrada por el rigor mortis, una moneda de un dólar brillosamente lustrada rodó hasta perderse bajo la cama. Cayo cara arriba donde decía In God we trust(en Dios creemos).  Sus hijos, nunca le dieron elprimogénito deseado Agustín IV, la obscura saga de maldad de los Eduard se había acabado.

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