Economista, Instituto Igualdad
La estrategia de Kast es “pasar piola” y “ningunear” al crearle problemas al gobierno y provocar arteramente a su contrincante presidencial, la candidata Jeanette Jara, al evitar enfrentarse con ella en los debates
Se trata de intervenir solapadamente incluso en asuntos de Estado para generarle problemas al gobierno, como lo ha hecho Kast al amenazar a los inmigrantes indocumentados al intimidarlos con los días contados que le quedan en Chile cuando él sea jefe de estado y conminar al presidente Boric para que se haga presente de inmediato en el lugar donde se concentra un creciente número de atemorizados inmigrantes que no pueden salir de la frontera, cerrada por Perú en el norte, generándose una situación de abandono, fragilidad y miedo en esa gente que afectan principalmente a niños y mujeres, provocando además serios problemas al gobierno de Chile para resolver este asunto humanitario.
Asimismo, Kast se pavonea negándose a conversar y debatir en esta elección, incluso a tener una conversación amena con Don Francisco en medio de la Teletón porque se hablaría de temas humanos, la misma que tuvo lugar con muchas personalidades en su calidad de candidatas o candidatos a la presidencia. Se trata de invisibilizar, ignorar y con ello denostar a sus adversarios. Ciertamente, queda la duda de si lo que le ocurre a Kast es miedo por carecer de argumentos o salir trasquilado de estas pruebas frente a la ciudadanía, perdiendo los votos que ha cosechado mintiendo y perjudicando al país con un relato perturbador.
Para muchos la conducta de Kast no es precisamente republicana, con lo cual le resta méritos al nombre de su propio partido. Las elecciones libres e informadas son una de las bases fundamentales de la democracia y ello significa enfrentar a la ciudadanía con argumentos, ideas y propuestas. El pueblo para tomar la mejor decisión necesita saber qué propone cada candidato a la presidencia para resolver los problemas del presente y lo que hará para un mejor futuro.
Ante cada negativa de debatir sobre lo mejor para el país, Kast cree que gana posiciones para ser presidente, pero, se equivoca. La cosecha de votos realizada con mentiras y actos antipatrióticos tienen mal pronóstico, no se puede esquivar la mirada al pueblo, más temprano que tarde hay que responderle con la verdad y con el rostro descubierto.
Kast ha conducido su campaña con frases apologéticas y apocalípticas en las que menciona solo títulos en su relato y nada dice de cómo va a lograr sus objetivos y metas. Repite lo mismo, que el país se cae a pedazos, que no existe ni un peso en la cartera fiscal para el nuevo gobierno, que reducirá en 6.000 millones de dólares el gasto fiscal, que echará del país a todos los inmigrantes indocumentados, que Jara es Boric, que Jara es Venezuela, y otras tantas barbaridades, amenazando a quienes él considera sus enemigos y no sus adversarios políticos.
Se trata en definitiva de una campaña que dejará a Chile sin la verdad completa y lamentablemente la gente votará por lo que más ruido provoquen los medios de comunicación y las redes sociales. Porque sabemos que las frases repetidas una y otra vez, que las malas noticias escuchadas y vistas muchas veces, sobre todo, lo que afecta más la vida de la gente es la información que se mantiene en su memoria y que la utiliza al tomar sus decisiones.
