Hernán García Moresco, Magister©️ Ingeniería Informática USACH. Diplomado en Big Data
Universidad Católica. Diplomado en Ciencias Políticas y Administración Pública. Universidad de
Chile. Licenciado en Educación en Matemática y Computación USACH
José Orellana Yáñez, Doctor en Estudios Americanos Instituto IDEA-USACH, Magister en Ciencia
Política de la Universidad de Chile, Geógrafo y Licenciado en Geografía por la PUC de Chile.
Integrante del Centro para el Desarrollo Comunal Padre Hurtado.
La simpleza del titular de columna puede denotar mero voluntarismo de quienes suscriben la misma, sin embargo, profundizando en el contenido, existen herramientas argumentales para desterrar esa impresión. Una que da cuenta de ello, es al referido “ hecho no menor en la forma y el fondo” en que gana la elección primaria, más aun, compitiendo contra una histórica militante PPD, con una larga trayectoria política, luchadora de importantes campañas y heredera de la historia moderada, como la calificaba El País en días previos a las primarias de junio 2025.
En ese contexto y momento, Jara, cual Boric en el 2021, no esperaba ese resultado. Pues, no disponía, aparentemente del apoyo necesario para llegar a ser gobernante. Además, el acuerdo de Unidad actual que logró la lista congresal (Lista C), que sin ánimo de menospreciar el descuelgue de Acción Humanista y los Regionalistas Verdes, terminó siendo el más amplio desde los referentes partidarios más importantes de la centro e izquierda de los últimos años, no así en las derechas. La amplitud de acuerdo tuvo un objetivo común, esto es, el fortalecimiento de una Jeannette Jara, por medio de una bancada congresal lo más maciza posible. El hecho es destacable, cuando se compara con las veredas de en frente, donde el camino seleccionado fue el de la fragmentación, inclusive, polarizada internamente.
Indudablemente, implicó capacidad de gestión política de los sectores de centro e izquierda y de la candidatura presidencial, transformándose en una cuenta de ahorro política para lo que se viene. Y, sin lugar a dudas, para alguna/os la presencia de ‘Jara 2025 en la papeleta’, se homologaría con la candidatura de Bachelet, 20 años antes, esto es, una mujer de izquierda probadamente dialogante en la transversalidad político-ciudadana que alcanza la primera magistratura.
Es bueno consignar que las primarias son una breve temporalidad de intimidad político electoral de las colectividades convocantes, pues están planeadas para resolver una candidatura, con mensajes dirigidos a electorados propios, convocados a espacios focalizados. Entonces, al igual que en el 2021, Jara cual Boric, ingresa siendo medida por las encuestadoras con magros porcentajes que terminaron sorprendiendo hasta los propios. Incluso a Tohá.
Lo que viene, no es menor, el desafío siguiente tiene que ver con cómo logra el despliegue territorial con las candidaturas vigentes y nuevas al Congreso Nacional, autorizadas por el Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL), en su expresión diputacional como senatorial, concentrando idealmente en una sola idea, las tres elecciones. Más territorio, será necesario y singularizante de la campaña, cuestión que está ejecutada en una primera fase, siendo éste, otro argumento de éxito, que permite, además, una buena lectura de la geografía electoral del país.
Un solo mensaje con distintos rostros en cada territorio, sumarán alegrías, ideas y principalmente votaciones. Ir de localidad en localidad recibiendo apoyos (también resistencias), en la variopinta geografía nacional, es parte de lo que tendrá que re-editar en este tiempo de campaña, logrando un nuevo vínculo entre aliados y ciudadanía, que a la postre, es lo más importante. Estratégica es la territorialidad que le permiten los gobiernos subnacionales y organizaciones sociales a lo largo y ancho de la pretendida patria tricontinental. Lo dicho, es fundamental para transmitir la idea de vínculo vivencial entre la candidatura y los territorios tanto físicos como virtuales, los cuales, se interrelacionan.
Si bien el despliegue de Jara por el territorio físico, más que por el virtual, ha traído críticas por su ausencia en foros ante grupos de interés, el encuentro cara a cara, dio buenos resultados, pues las encuestas permitirían ver que ha mantenido su cuantía de apoyos y/o aprobación y en ningún caso de retroceso por ausentarse. Es más, el propio foro televisivo de CHV (10-sept.) que fue muy comentado por analistas de larga data, no logra mellar el apoyo hacia su candidatura.
Interesa entonces que Jara pueda invertir sus energías, declaraciones y estrategias, por medio de la mejor didáctica en ciudadanía, funcional a un relato de efectividad (pensiones), sin descuidar aquellos factores que también interesan a la ciudadanía (seguridad pública, empleo, crecimiento económico, salud, otros, es decir un horizonte de realizaciones que impacten positivamente en la calidad de vida de las personas). Interesa entonces gestionar el mayor apoyo en primera vuelta respecto de las ideas y los votos.
En la primera vuelta se difunde un mensaje que debe ser reestructurado, ajustado y ampliado para la segunda vuelta. Se debe considerar el relato de las otras candidaturas presidenciales, más allá de la centro izquierda. Hay factores en los mensajes de esas candidaturas, que deben ser estudiados ahora, para morigerarlos adecuadamente, pues hay un/a elector/a, que puede adscribir a simples ideas, los que sumarían apoyos para la segunda vuelta. La propia candidatura de Boric pasó desde la primaria 2021 con un millón de votos a primera vuelta y de ahí con un millón ochocientos mil al 2º lugar de la primera vuelta, para obtener en 2ª vuelta, cuatro millones seiscientos mil votos (55,87%) y con voto voluntario. Es decir, se debe tener capacidad de observación crítica de los otros discursos, funcionales al mejor ajuste de Segunda Vuelta.
Jara, encarna un HACER, que tiene correlato en las personas y en los territorios gracias a la gestión de gobierno (30%), pero también gracias a sus méritos y carisma, que aportan junto con el discurso y las propuestas. Existe una base objetiva, desde donde construir el relato, resistiendo la posverdad dibujada por las derechas, sobre todo la extrema (con ese discurso: “el Chile que se cae a pedazos”), que, dada la realidad internacional, capaz que se tenga que diseñar una segunda vuelta entre Jara y Matthei y no la que indican las encuestas…, y ello, hay que vislumbrarlo ahora, ya que es más desafiante, en cuanto es menos polarizante.
