psicóloga feminista matriactivista
En el Día de la Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro en América Latina y el Caribe, resulta indispensable reflexionar sobre como el patriarcado y el capital han despolitizado la frase «mi cuerpo, mi decisión» para posicionarla desde la subrogación.
En Chile, parte del debate público que interpela a quienes nos manifestamos en contra de esta práctica de explotación, hace alusión a esta consigna, como si gestar para otros, no estuviera mediado por presiones emocionales, económicas o culturales.
Es esencial entender que la autonomía de nuestras cuerpas no está determinada por las necesidades de terceros, sino que únicamente por las nuestras. El camino hacia la autonomía de nuestras cuerpas/territorias está atravesada por la lucha de nuestra genealogía, que, en décadas de penalización social y legal del aborto, ha encontrado la forma de decidir en la clandestinidad, para sostenernos y acompañarnos para abortar.
Gestar para otros, aunque se pretenda hacernos creer que es nuestra decisión, no nace desde nuestra autonomía ni soberanía. Son el patriarcado y capital quienes están detrás, siendo necesario para las mujeres, desenmascararlos, y denunciar que se quiere mercantilizar con nuestras cuerpas, someternos a la ilusión de control y “permitirnos” decidir, según su concepción.
En este 28 de septiembre, Día de la Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro en América Latina y el Caribe, seguiremos gritando con fuerza que, nuestra lucha estáen el aborto legal seguro y gratuito; mientras que la subrogación para nosotras va a la abolición. ¡Nuestras úteras y nuestras crías, no son material para su mercantilización!
