Un enérgico rechazo al proyecto de ley denominado «Escucha su Corazón» manifestó la diputada Carolina Cucumides (PS), integrante de la Comisión de Mujeres y Equidad de Género de la Cámara de Diputadas y Diputados, calificando la iniciativa como un retroceso en materia de derechos de las mujeres y una forma de revictimización para quienes enfrentan un embarazo en el marco de las tres causales permitidas por la legislación chilena.
Durante su intervención, la parlamentaria sostuvo que «no se desviola a una mujer» obligándola a escuchar los latidos del embrión o feto cuando ha sido víctima de violación o cuando su embarazo se encuentra comprendido en alguna de las tres causales legales.
«Lo que está aquí de fondo son gobiernos de ultraderecha que se han puesto de acuerdo internacionalmente para ir contra los derechos de las mujeres en el mundo», afirmó la diputada, agregando que considera «inaceptable» que desde el Estado se promuevan medidas que, a su juicio, profundizan el sufrimiento de las mujeres que atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad.
Asimismo, cuestionó el respaldo que la iniciativa ha recibido por parte de algunas parlamentarias, señalando que le «extraña muchísimo que haya mujeres firmando este tipo de proyecto», ya que, en su opinión, representa un castigo institucional hacia quienes enfrentan embarazos producto de violación o aquellos en que se encuentra en riesgo la vida de la mujer o existe inviabilidad fetal.
Cucumides sostuvo que la propuesta carece de un enfoque humanitario y afirmó que «la tortura sí es para la mujer», enfatizando que obligar a continuar con procedimientos de esta naturaleza implica desconocer el dolor y las circunstancias que enfrentan quienes recurren a la interrupción del embarazo bajo las causales establecidas por la ley.
En ese contexto, anunció que solicitará que la iniciativa sea revisada también por la Comisión de Mujeres y Equidad de Género, argumentando que la discusión requiere una mirada especializada sobre los derechos de las mujeres y el impacto que este tipo de proyectos podría generar.
Finalmente, la diputada hizo un llamado a las mujeres y a las distintas fuerzas políticas a manifestar su rechazo a la iniciativa, señalando que, a su juicio, el proyecto constituye un retroceso en los avances alcanzados en materia de derechos sexuales y reproductivos y «viene a torturar a las mujeres de Chile».
