
Este lunes 23 de junio, la familia de Julia Chuñil, dirigenta mapuche desaparecida desde noviembre de 2024 en la comuna de Máfil (Región de Los Ríos), llegará hasta la Segunda Sala de la Corte Suprema para exigir justicia frente a lo que denuncian como actos de intimidación, arbitrariedad y violaciones a los derechos humanos en el marco de la investigación.
El Espacio “Día a Día por Julia Chuñil” convocó a organizaciones, activistas y medios a acompañar a la familia en dos momentos clave: desde las 9:30 hrs en los Tribunales de Justicia, y a las 11:30 hrs, luego de los alegatos del equipo jurídico compuesto por las abogadas Carmen Calfil, Karina Riquelme y Mariela Santana.
Pablo San Martín Chuñil, vocero de la familia, estará presente en la audiencia, donde la Corte Suprema revisará la apelación interpuesta tras el rechazo de la Corte de Apelaciones de Valdivia a un recurso de amparo. Este documento acusa al Ministerio Público, Carabineros y la PDI de cometer actos ilegales durante la investigación.
Uno de los hechos más graves expuestos en el recurso es el interrogatorio intimidatorio sufrido por Jeannette Troncoso Chuñil, hija de Julia, a manos del Suboficial Mayor José Arriagada Solar (LABOCAR). Según el testimonio, el funcionario la acusó directamente de la desaparición, usó lenguaje amenazante e incluso realizó gestos intimidatorios con su arma, todo dentro de un vehículo policial y en presencia de la fiscal regional Tatiana Esquivel, quien no detuvo el procedimiento.
Además, se denuncia un allanamiento desproporcionado el 30 de enero en la vivienda de Jeannette en Máfil, basado en antecedentes que el equipo jurídico califica como falsos, incluido un supuesto hallazgo de ADN posteriormente descartado por peritajes.
La abogada Mariela Santana enfatizó la urgencia de que la Corte Suprema «falle con enfoque en derechos humanos y ordene restablecer el imperio del derecho». El recurso también señala la vulneración de garantías fundamentales como el debido proceso, la integridad física y psíquica, y los derechos indígenas consagrados en el Convenio 169 de la OIT.
La familia teme que se esté preparando un montaje para encubrir a los responsables y exige una investigación transparente, que priorice líneas hasta ahora ignoradas para hallar a Julia Chuñil.





