Lanzarán libro sobre periodismo en tiempos de dictadura, la radio y la Iglesia Católica: “Entre la voz y el miedo”

“Esta no es sólo la voz de un periodista. Es la de muchos. Esta es, sobre todo, una historia desde la palabra y el amor, en tiempos donde pensar distinto era un riesgo y hablar era un acto de valentía”, señala el periodista y hoy escritor Guillermo Hormazábal, en el prefacio de su libro “Entre la Voz y el Miedo”, Periodismo en dictadura, radio, iglesia y familia.

Quien fuera director de Radio Chilena , del diario La Nación y Agregado de Prensa en la Embajada de Chile en México, entre otras actividades profesionales, agrega que en este libro hay vida: “la mía, de otros, la de un país que habló en susurro mientras la noche se alargaba. Fui periodista en dictadura. Una tarde cualquiera creí que todo acababa: los trajes oscuros, las manos sin nombre, la venda que cerró mis ojos y, sin embargo, todo empezaba”.

En las casi ciento cincuenta páginas, a través de noticias, recuerdos e historias, algunas íntimas, otras cargadas de denuncia, el autor nos lleva por los años más oscuros de Chile, cuando la palabra era peligrosa y la fe se convertía en refugio. Entre crónicas, relatos, micrófonos y el amor de la familia, esta obra es testimonio, confesión y agradecimiento.

El lanzamiento del libro se efectuará el lunes 8 de septiembre, a las 12 horas, en el Teatro Camilo Henríquez, Amunátegui 31, sede del Círculo y del Colegio de Periodistas de Chile, organizaciones que Hormazábal presidió en la década del noventa del siglo pasado.

Al consultarle sobre el porqué de este libro, señala que es dejar un testimonio. Es recordar, es contribuir a la memoria. “La memoria, creo, es una importante herramienta del periodismo: sin él, el poder impone su versión y el silencio ocupa el lugar de la verdad”.

Y agrega: “ la memoria periodística nace del testimonio: reportear, narrar y preservar lo que otros quieren borrar. Para mí, la memoria, también es informar: sin memoria no hay verdad y sin verdad no hay libertad y el periodismo existe, entre otras cosas, para ser voz de quienes se atreven a contar”.

“Y entonces, añade, surge Radio Chilena. La voz de los sin voz, como señalaba uno de sus lemas. Creo que la democracia de este país, esa que recuperamos el año 1990, le debe mucho a hombres y mujeres que trabajaron en ella , poniendo en riesgo sus vidas y la de su familia en aquellos oscuros años de dictadura.

A su juicio también este país le debe mucho a la Iglesia Católica, esa encabezada por el Cardenal Raúl Silva Henríquez quien, con su palabra y acción, suplicó una y otra vez, que las armas y el poder no destruyeran el alma de Chile. Junto con crear la Vicaría de la Solidaridad, el Cardenal del pueblo, como le llamaban, impidió que este país sufriera mayores tormentos y desgracias que los vividos por miles de chilenos y chilenas.

Y finalmente, no por ello, menos importante, recuerda a su familia donde se transmiten valores, creencias y tradiciones culturales que sirven de apoyo y fortaleza para emprender, vivir y materializar lo que creemos es correcto.

Son los tres puntales que lo impulsaron a escribir este libro, el segundo de su producción, además de diversas antologías en prosa y poesía en que ha participado en los últimos años.