Diversas organizaciones sociales, culturales, políticas, estudiantiles así como también numerosos artistas, profesionales, sindicalistas y dirigentes políticos, se reunieron este lunes 21 de octubre de 2019, en una convocatoria a llamar a un pacto social por una nueva constitución, a través de una asamblea constituyente, en la sede de la Universidad Academia Humanismo Cristiano.

En el primer documento de esta convocatoria amplia y ciudadana, se indica que “lo que se ha manifestado durante los últimos días, primero en las calles de Santiago y luego en todo el país, es la exasperación ciudadana con un modelo fundado en el abuso, la precarización de la vida y una política que es indiferente a la voluntad popular”.

El pueblo chileno ya no está dispuesto a que le den las gracias por haber llamado la atención con sus masivas movilizaciones sobre los agravios y malestares acumulados y que ahora corresponda a “los políticos” hacer su trabajo. Es precisamente esa política, elitista e indolente, la que ha sido también enjuiciada y encontrada culpable en las calles de las ciudades de Chile.

Las demandas

“Culpable de haber sido un instrumento para la instauración de un modelo fundado en el abuso. En el abuso que significa que nuestros derechos sociales sean oportunidades de lucrativos negocios: para las AFPs, mientras pagan pensiones de pobreza. Para las ISAPREs, que han sido condenadas por tribunales durante una década por violar derechos de sus afiliados y anuncian cada año más utilidades mientras la salud pública decae”, señalan.

Y continúan: “Para las sanitarias, que dejan por 10 días a una ciudad sin agua y luego deben solo pagar una multa; para las grandes empresas pesqueras, que se hicieron con el mar chileno comprando favores legislativos. Las necesidades básicas de los chilenos, por otro lado, son una oportunidad más para que las empresas se enriquezcan, cobrando precios que son fijados por comités de expertos que han sido diseñados para ser indiferentes a las necesidades y salarios de quienes tienen que pagarlas. Y por eso suben las cuentas de agua, luz, transporte”.

Agregan que esto muestra que en Chile no existe un pacto social. “Un “pacto” supone, fundamentalmente, reciprocidad: no puede ser que unos solo ganen y los otros solo pierdan. Por eso, el abuso es la negación misma de un pacto social. No es que necesitemos un nuevo pacto social, como suele decirse, es que el que fuera destruido por la dictadura nunca fue reemplazado por otro. Ya es hora de hacerlo”.

Por último señalan que un pacto social genuino requiere de una política distinta a la que se conoce. Una política que represente los intereses de los ciudadanos, no el de las empresas; una que pueda decidir sobre pensiones, sobre salud, sobre educación, sobre negociación colectiva, sobre el agua, etc.

“Una política distinta que se base en un pacto social que termine con el abuso en una nueva constitución”, finalizan.

Pero la nueva constitución no va a venir de la misma política que ha sido el instrumento del abuso durante 30 años, debe venir de la ciudadanía. Debe venir de una asamblea constituyente.

Para eso, exigimos medidas inmediatas y otras de mediano plazo.

  1. Rechazamos la idea autoritaria que el gobierno quiere imponer, de que los chilenos estamos en guerra. En democracia, los militares deben estar en sus cuarteles, no en la calle. Querer confundir delincuencia con ejercicio legítimo de la ciudadanpia es una grave irresponsabilidad de la autoridad. Exigimos el fin del Estado de Emergencia.
  2. Una inmediata y considerable reducción de las dietas parlamentarias y los sueldos de dirigentes de partidos políticos. Una decisión rápida en esta dirección mostraría que la clase política al menos ha comenzado a comprender la profundidad del problema.
  3. Que se vote y apruebe a la brevedad el proyecto de ley de 40 horas;
  4. Reajuste de la pensión solidaria para alcanzar el salario mínimo, ahora. Reforma de pensiones sin AFP obligatoria;
  5. Rechazar la llamada reintegración tributaria que solo beneficia a los más ricos de este país y resta recursos para políticas de justicia e igualdad social.
  6. Fortalecer la salud pública, terminando con la carencia de insumos como exigen los gremios de la salud. Limitación a utilidades de las ISAPREs;
  7. Recuperación del agua, la que ha sido privatizada en beneficio de unos pocos.

Pero esto no es suficiente. Los últimos años nos han mostrado que no basta hacer “perfeccionamientos” a un sistema basado en el abuso. En necesario que, en conversación con la sociedad civil, se acuerde un cronograma para la elección e instalación de una asamblea constituyente, que de paso a un momento participativo, a un gran dialogo horizontal entre todos/as los ciudadanos y ciudadanas, que culmine en una nueva constitución política para Chile. Nuestro llamado es a organizarse y a movilizarse para abrir paso a una solución de fondo al dilema y a la crisis que hoy vive nuestro país.

Se han sumado a esta convocatoria Fernando Atria, Bárbara Figueroa, CUT, Mario Aguilar, Colegio de Profesores; José Perez, presidente ANEF; Coordinadora No+AFP; Margarita Pastene, Presidenta Colegio de Periodistas; Daniel Alcaino, Álvaro Ramis, Alfredo Castro Mariana Loyola, Luis Le-Bert, Roberto Márquez, Alejandro Goic, Lorena Fries, Jorge Baradit, Tamara Acosta, Francisca Sandoval, entre muchos/as otras/os.