Las chilenas y chilenos se sintieron más que sorprendidos cuando la mañana del 7 de noviembre de 2019, el Presidente Sebastián Piñera anunció una serie de medidas tendientes a recrudecer la represión en Chile.

Entre ellas, algunas de carácter legislativo y en donde el mandatario no tiene mayoría en el Congreso Nacional, apuntan a dar más facultades a las fuerzas del orden y seguridad para coartar derechos ciudadanos.

En breve, una ley antisaqueos que sube las penas a delitos de propiedad; discusión inmediata a proyectos de ley antiencapuchados; ley contra barricadas o similares que entorpezcan la libre circulación; equipo de abogados del Ministerio del Interior para querellarse; equipo especial en Fiscalía, Carabineros, Policía de Investigaciones para inteligencia policial; reforzar capacidad de denuncias ciudadanas para persecución penal de vandalismo, denuncias en páginas web de Carabineros y PDI; estatuto de protección para Fuerzas de Orden y Seguridad: Carabineros, PDI y Gendarmería; discusión de proyecto de ley sobre Modernización y Fortalecimiento al sistema de Inteligencia Nacional; y urgencia de proyecto de ley sobre Modernización de Carabineros y la PDI.

Convoca al Cosena

Paralelamente, el mandatario llamó al Consejo de Seguridad Nacional, con el fin de recibir colaboración y consejo para superar las movilizaciones ciudadanas, de las últimas 3 semanas, y “reencontrarnos con la paz social, con el progreso y la unidad entre todos los chilenos”, dijo.

Dicho organismo fue creado en la Constitución Política del Estado de 1980 durante la dictadura del general Augusto Pinochet Ugarte. En su artículo 106, se señala “habrá un Consejo de Seguridad Nacional encargado de asesorar al Presidente de la República en las materias vinculadas a la seguridad nacional y de ejercer las demás funciones que esta Constitución le encomienda”.

Se agrega que tal consejo “será presidido por el Jefe del Estado y estará integrado por los Presidentes del Senado, de la Cámara de Diputados y de la Corte Suprema , por los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, por el General Director de Carabineros y por el Contralor General de la República”.

A pesar de estos anuncios, la protesta social no ha decaído y, en los dos últimos días, se ha concentrado al sector oriente de Santiago de Chile, zona donde habitan la mayoría de chilenos con alto poder adquisitivo y una mejor calidad de vida.

A juicio de varios analistas políticos, el Presidente Piñera sigue sin entender este fenómeno social y en una encuesta dada a conocer ayer solo cuenta con un 9 por ciento de apoyo, la cifra más baja de un mandatario en la historia de Chile.