“Aprovechamiento” político de las derechas, renuncia y expulsión de Manuel Monsalve del Partido Socialista de Chile

Captura de pantalla TVN

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Hasta ahora, pocos son los que se atreven a asegurar con absoluta certeza qué fue lo que le ocurrió un domingo de septiembre a Manuel Monsalve, ex subsecretario del Interior, encargado de las luchas múltiples contra el crimenorganizado en el país. Sin embargo, hasta este momento los medios de comunicación -prácticamente todos en manos de la derecha-, afirman casi con certeza que se compruebe o no el delito, el ex socialista Monsalve es culpable de una presunta violación a una asesora de su cartera, hecho que está en investigación. La otra certeza es que la vida política de este socialista de años, que ocupó diversos cargos, y que en su puesto de subsecretario había pavimentado un gran futuro, explotó  terminando de un día para otro.

El efecto expansivo de esta verdadera bomba que cayó en el escenario gubernamental, alcanzando no solo a La Moneda,sino también a las coaliciones que son su soporte, particularmente al Partido Socialista, aún continúa y es de difícil pronóstico.

Para la derecha fue un bocatto di cardinale. Monsalve les entregó un verdadero banquete del que están disfrutando en Chile Vamos, en Demócratas, Amarillos y Republicanos. Y para el progresismo, fue un terremoto grado 10 cuyas réplicas recién se están sintiendo de la peor manera para el oficialismo y cuya extensión es difícil prever.

Extrañas situaciones

Luego de estar silenciosos durante días impactados por los chats del abogado Hermosilla, protagonista de uno de los casos más escandalosos de corrupción que golpeaba a la derecha y de la inmoralidad del sueldo de 17 millones de pesos mensuales de la candidata a alcaldesa de Las Condes, Marcela Cubillos, -de la que prácticamente pocos dudan que no salga electa dadas las características de una de las comunas más ricas del país-, el escándalo de Monsalve fue un verdadero salvavidas a pocos días de un proceso electoral importante.

Día a día se suman situaciones extrañas, anuncios  y revelaciones que no pueden sino sumar interrogantes einquietudes en chilenos y chilenas. Porque no otra cosa son por ejemplo el anuncio del abogado Hermosilla quien dijo que en diez días más liberará chats de su hermano Luis con fiscales y jueces. Una verdadera amenaza para los magistrados. Por de pronto, dos ministros de la Suprema, cuyas responsabilidades estaban en las antípodas -Vivanco por el caso de corrupción de Hermosilla y Muñoz por haber entregado supuestos datos confidenciales a su hija hace más de un año- cayeron. El senador Núñez lo resumió así: “Esta situación no guarda relación alguna con el caso Vivanco”… “Jamás veremos en el celular de Hermosilla chats con el juez Muñoz; no tienen nada que ver y, sin embargo, se le incluyó en el mismo saco”, reclamó.

Se agrega una información que ha pasado casi inadvertida de seguimientos y hasta robos en casas y autos de fiscales que investigan el caso Hermosilla. También supuestas amenazas de muerte a la involucrada en el caso Monsalve. Uno que otro anuncio de que se estaría preparando otra acusación constitucional contra la ministra Tohá. El aprovechamiento de luces y cámaras de los vociferantes de siempre en el oficialismo presionando al Presidente Boric para cambios en el gabinete, a sabiendas que aquello era un hecho. La incorporación del Consejo de Defensa del Estado y de la Contraloría en la causa contra Monsalve pedida en este último caso por la UDI. Y, además, especulaciones sobre una “guerra frontal” como señaló un medio, entre socios que hasta hace algunas semanas se felicitaban por la postura unitaria conseguida para enfrentar las elecciones municipales y regionales.

Según se comenta en La Moneda, se responsabilizó a la jefa de gabinete de exponer tanto al Presidente como a la Ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, de quedar en medio de una crisis política, cuando se trataba de un asunto judicial de subordinados de la repartición que encabeza.

El griterío político

La oposición no perdió un minuto en anunciar una consabida comisión sobre el último escándalo. Se alinearon para impulsar una sesión especial y la creación de una Comisión Especial Investigadora (CEI) con el fin de esclarecer los hechos relacionados con el caso Monsalve, los diputados de Chile Vamos, respaldados por Republicanos, Demócratas, Amarillos y Social Cristianos.

Pero, más que el caso en sí, el objetivo obvio de estas iniciativas es investigar las actuaciones del gobierno y otros actores involucrados en la denuncia por violación. En el documento, los parlamentarios destacan la necesidad de reunir información sobre las decisiones tomadas por el Ministerio del Interior y Seguridad Pública y el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género. Se subraya la necesidad de examinar las acciones del gobierno en respuesta a la mencionada denuncia,  especialmente en lo referente a la reacción de las autoridades durante las primeras horas tras conocerse la situación.

Evidenciando su cercanía con los objetivos de la ultraderecha, diputados del Partido Demócrata -de Ximena Rincón- no descartan acciones legales contra el gobierno, incluyendo una posible acusación constitucional al Presidente Boric. “No descartamos ningún tipo de fiscalización ni tampoco alguna acusación constitucional al Presidente de la República”, advirtió el diputado Miguel Ángel Calisto (IND-Demócratas), presidente de la Comisión de Constitución. “Hemos solicitado una sesión especial para pedir explicaciones a la ministra Carolina Tohá y a las autoridades policiales involucradas”, declaró por su parte Joanna Pérez, jefa de bancada de los Demócratas. Los parlamentarios cuestionan la demora en la destitución de Monsalve, sugiriendo que podría haber habido encubrimiento por parte del gobierno.

La bancada Republicana fue especialmente crítica del manejo del caso y aprovechó el hecho para tirarse a la yugular del Mandatario. Luis Fernando Sánchez, jefe de bancada, afirmó que el Congreso no podrá obtener toda la información necesaria si el Presidente Gabriel Boric no comparece personalmente ante la Comisión Investigadora y la sesión especial. “Cualquier indagación va a estar incompleta si el Presidente no da explicaciones ante otro poder del Estado”. Los Republicanos solicitaron que se convoque a Boric a ambas instancias para que explique qué sabía sobre el caso y cuándo se enteró de los hechos.

Y a propósito del Ministerio de la Mujer, la ministra Orellana, figura pública de un gobierno feminista, no ha perdido tiempo en remover aún más las aguas en La Moneda. Cada vez que ha podido, ha dejado entrever que ella no tiene responsabilidad alguna en el desarrollo de los acontecimientos, que la responsabilidad más bien recae en  la Ministra Tohá, aunque sus lamentables palabras respecto a que Monsalve “no es un portero”, refiriéndose a las responsabilidades del ex subsecretario, han  quedado grabadas a fuego y, por cierto, muy aprovechadas por la oposición.

En el Frente amplio hay quienes dicen que la ministra Tohá había expuesto la condición de Gobierno feminista, se había saltado a la ministra Orellana al no compartirle los detalles que manejaba del caso Monsalve. Refiriéndose al ex subsecretario recalcó: “Evidentemente traicionó la confianza que le había entregado el Presidente, porque yo evidentemente le creo a la denunciante”, destacó la secretaria de Estado tras emitir su voto.

La expulsión

Aunque Monsalve quien militaba en el PS desde 1992, ha reiterado tener “la absoluta convicción de que no he incurrido en ninguna conducta constitutiva de delito. Por lo cual, en el marco de la investigación, demostraré mi inocencia”, cuestión que repitió en su comunicado renunciando al Partido Socialista. Lo cierto es que la colectividad suspendió de inmediato su militancia al conocerse el hecho y, posteriormente, tomó la decisión de expulsarlo de sus filas: “(El Tribunal Supremo) ha determinado que el militante Monsalve es responsable de conductas graves, ampliamente conocidas por la opinión pública, que infringen tanto el Estatuto del Partido como su Código de Ética. Por estas razones, y atendiendo a la gravedad de los hechos, el Tribunal ha decidido aplicar la sanción de expulsión de las filas del Partido Socialista”.

El enrarecido clima político existente ha hecho reflexionar a la ex ministra socialista, analista política, sicóloga y antropóloga, Clarisa Hardy. Dice que “lamentablemente, en vez de hacer una reflexión sobre lo que le pasa a la sociedad con el abuso de poder contra las mujeres, el abuso sexual y el abuso de poder en general, con el uso abusivo del poder en la política, que no logramos poner los contrafuegos que se requiere que existan para la autonomía de las instituciones, y en vez de estar discutiendo lo de fondo, lo que importa, esto se convierte en una guerrilla política, de quién le saca provecho y levantan la voz quienes han cometido delitos tan flagrantes y tan groseros como los que se denuncian”.

Añade Clarisa Hardy que lo que genera esto es la absoluta pérdida de confianza y credibilidad de unos y otros, que es lo que se va a ver probablemente en el resultado de las elecciones y que también explica -frente a lo violento que es todo lo ocurrido- que reaparezca la violencia al interior de las escuelas. “Si finalmente estamos socializando a niños y jóvenes, en un clima de impunidad visible del poder,  una guerrilla política que en  vez de tratar de reflexionar y resolverlo, lo que hacen es usarlo como argumento para abatir al adversario político”.