Documento de parlamentarios PS abre debate: “Chile requiere un nuevo socialismo para un nuevo tiempo”

PS-Chile

Nueve parlamentarios del Partido Socialista firmaron un documento que marca un llamado urgente a renovar el proyecto socialista chileno, con una propuesta que combina raíces históricas y una visión de futuro. La declaración, titulada “Chile requiere un nuevo socialismo para un nuevo tiempo”, señala que lo que está en crisis no es un liderazgo ni una elección en particular, sino algo más profundo; “es una forma de hacer política que perdió conexión con la sociedad”.

Los parlamentarios firmantes Daniel Manouchehri, Daniella Cicardini, Daniel Melo, Marcos Ilabaca, Leonardo Soto, Ana María Bravo, Tomás De Rementería, Arturo Barrios y Nelson Venegas afirman que “no se trata de nostalgia ni de subordinación, sino de construir una alternativa capaz de liderar una nueva etapa política. Lo que está en crisis no son los principios del Socialismo Democrático, sino los moldes con que los hemos intentado representar”.

Frente a quienes se aferran a la Concertación como si fuera un programa de futuro, y a quienes diluyen toda autonomía al integrarse sin condiciones a otros proyectos, los parlamentarios afirman que “la salida no está en la añoranza ni en la subordinación”, sino en “reconstruir un proyecto propio, con identidad, raíces y ambición de futuro”, y que sea capaz de “articular una coalición progresista amplia sin exclusiones que sea capaz de unir al Socialismo, al FA y al PC, además de otras fuerzas de cambio”.

El texto plantea también una crítica clara al inmovilismo político, afirmando que “la renovación no puede seguir siendo un discurso vacío” y que “la política no es un derecho vitalicio. Es un servicio al pueblo”. En esta línea, sostienen que el nuevo socialismo debe ser capaz de representar con liderazgo, pero también de “inspirar con convicción, con calle y con ideas claras para enfrentar los desafíos del país”.

Uno de los ejes centrales del documento apunta a que el socialismo del siglo XXI debe reafirmar sus fundamentos, como la redistribución de la riqueza, la igualdad de género, la justicia social y la libertad efectiva, pero proyectarlos hacia nuevos desafíos. En ese sentido, indican que “lo que se requiere es una hoja de ruta clara, una visión estratégica que enfrente con decisión el nuevo ciclo histórico que vivimos”.

Tres transformaciones claves

Entre esos desafíos, se destacan tres transformaciones clave: la climática, la democrática y la tecnológica. “El socialismo debe encabezar esta causa con propuestas concretas, ambiciosas y con sentido de urgencia”, señalan, respecto de la crisis climática. Frente a la desafección ciudadana, proponen “una democracia más participativa, más cercana, más justa. Una democracia con poder ciudadano real”. Y ante el avance acelerado de la tecnología, advierten que “la izquierda debe intervenir en esta disputa con ética, con visión humanista y con capacidad de regulación democrática”.

El documento también enfatiza el tema de la seguridad, afirmando que “la lucha contra el crimen debe ser asumida como una causa progresista” y que “la seguridad es un derecho popular”. Plantean que “el Estado debe actuar con fuerza donde haya crimen, pero también con inteligencia y presencia donde el crimen nace”, y que “no hay justicia social posible si las familias siguen encerradas en sus casas mientras el narco toma el barrio”.

Junto con ello, destacan la necesidad de recuperar la militancia socialista, con presencia en el territorio, en los sindicatos, en los movimientos sociales y también en el mundo digital: “Hoy se disputa poder en múltiples dimensiones: en la asamblea territorial y en TikTok, en el sindicato y en Instagram, en la feria y en los foros virtuales. Y ahí debemos estar”.

El texto culmina con un llamado urgente a actuar con decisión. “Esta es una hora de definiciones. O el Socialismo Democrático se transforma con coraje y visión, o se disuelve en la irrelevancia”.

“Lo que hagamos hoy, no mañana, definirá si seremos parte del pasado… o del porvenir. Porque la historia no premia a quienes administran lo que fue. Premia a quienes tienen el coraje de construir lo que viene”, remarcan en el documento.