Elección de gobernadores: ¿Un plebiscito contra el gobierno?

Mientras varios medios de comunicación insisten en anunciar que la formalización de Manuel Monsalve, ex subsecretario de Interior denunciado por violación de una subalterna es inminente, el país sigue suministrando capítulos de esta novela por entregas en que se ha convertido, a partir de ese escandaloso hecho.

Un capítulo fue: ¿dónde está Monsalve? Desde que se supo el hecho, nunca más se supo de él. Fue uno de los episodios que la derecha intentó levantar sembrando otro manto de dudas al criticado proceder del gobierno frente al caso. Y Monsalve apareció, entregando sus esperadas primeras declaraciones limitándose a señalar que por orden de los tribunales, el proceso era secreto y no podía hacer declaraciones. Aún.

Otro capítulo de los muchos que van apareciendo a medida que pasa el tiempo fue: ¿Y qué pasó con la lista que ofreció Juan Pablo Hermosilla, el abogado, con los nombres de fiscales, ministros de corte y otras autoridades que aparecían en los chats de su hermano Luis, actualmente en prisión preventiva? Era otro capítulo. Finalmente la lista fue entregada en un verdadero show que pareciera estuvo dirigido a dejar en entredicho al Fiscal Nacional y a la persecutora de su hermano también, sembrando la duda por no haber avisado a tiempo de su relación con Luis Hermosilla y hasta con el entonces ministro Chadwick por parte del fiscal Valencia, sin aportar mayores antecedentes. Eso sí, el capítulo continuaría en dos semanas, donde nuevamente entregará ahora sí -dice él- mayores referencias.

Otro episodio sería el de la buscada acusación constitucional contra la Ministra del Interior tratando de involucrarla a todo evento en el escándalo de Monsalve y de paso, pasarle la cuenta por sí o por no, responsabilizándola de la crisis de seguridad en el país. Hace un mes trataron de hacerlo y fallaron. Ahora sólo tienen las ganas, pero no los votos. El diputado Luis Sánchez, jefe de bancada del Partido Republicano, contó que están en conversaciones para concretar una acusación contra la ministra del Interior, Carolina Tohá por la polémica generada por el caso Monsalve. «No soy partidario porque, como se ha visto en este periodo, no tenemos los votos en la Cámara”, señaló el diputado Jorge Alessandri (UDI). La tienda de José Antonio Kast ha aspirado todo este tiempo en llevar a juicio político e incluso destituir a la ministra. Este capítulo, por el momento, se mantiene en latencia.

Los capítulos se suman semana tras semana. Se podría nombrar -entre otros- el de las elecciones municipales, que no provocaron fuegos artificiales, pero si una pausa obligada en las pasiones políticas; la elección de gobernadores el próximo 24 de noviembre; el caso Monsalve, por supuesto, quien aún no es formalizado y el curioso arresto domiciliario de la ex alcaldesa de Maipu, Cathy Barriga imputada por fraude al fisco y falsificación de instrumentos públicos que ahora -inesperadamente en realidad-, pasó a prisión preventiva en la cárcel de San Miguel. Su futuro y el de su marido, el diputado Lavín Jr., es incierto.

La madre de todas las batallas

El capítulo que se está acercando a pasos agigantados es el de la elección de gobernadores. Luego del último proceso electoral que dejó sorpresas en uno y otro lado del espectro político, la elección de gobernadores se transformó en un dato más de la causa, pese a los esfuerzos denodados que están haciendo las derechas para transformar esta elección en un plebiscito contra el Gobierno.

Particularmente en la Región Metropolitana, donde el candidato de las derechas, Francisco Orrego se enfrenta a otro Orrego, Claudio, que se presentó como independiente y es apoyado, entre otros, por el oficialismo. La diferencia está en que uno tiene bonhomía y experiencia de sobra -Claudio- mientras que el otr, Francisco, se ha hecho conocido por sus ataques destemplados a los adversarios, su conducta violenta y su inexperiencia absoluta en gobernar instituciones. Menos una región completa. Los diarios El Mercurio, La Tercera y La Segunda tienen al Orrego de derecha como su favorito con sendas crónica a su favor y sin ningún pudor.

Son actitudes que obviamente incomodan a sus patrocinadores de Chile Vamos. No sólo porque tienen que soportar a los Republicanos, con quienes esa derecha mantiene un enfrentamiento permanente por vanguardizar el sector, sino porque Francisco Orrego no suma. Pese a que la candidata de la derecha, Evelyn Matthei hasta ahora ha hecho todo para que así ocurra. Se entiende que así sea, porque para la ex alcaldesa de Providencia si es una señal potente en sus ambiciones de convertirse en Presidenta del país el próximo año. Perder la gobernación de la Región Metropolitana les entrega pésimos augurios para el futuro. Por eso, es que tratan y tratan de convertir el enfrentamiento entre los dos Orrego en un plebiscito contra el Presidente Boric, aprovechando la evaluación negativa que hasta ahora tiene esta administración.

Impresiona el desorden de las derechas frente a la actual coyuntura que se abrió con la elección local y regional pasada. La decisión de apoyar al representante de las derechas provocó un pequeño tsunami en el escuálido Partido Demócratas, que preside Ximena Rincón, que se había pronunciado institucionalmente por apoyar al candidato de las derechas Su vicepresidente y que hasta ahora ha sido su escudero, Matías Walker, señaló en una entrevista reciente que si él votara en Santiago en esta segunda vuelta emitiría su voto en favor de Claudio Orrego.

Las críticas le han llovido. Especialmente por parte de la senadora Ximena Rincón. Fue de las primeras en hacerlo. Ella escribió un largo mensaje criticando a Walker: “Creo pésimo precedente lo hecho”. También se refirió a los dichos de Walker quien señaló que “muchos” militantes de Demócratas están con Orrego Larraín. En ese sentido, enfatizó que ella, como presidenta del partido, está en casi todos los chats de la militancia y ha recorrido las distintas regiones del país donde están constituidos, y sostuvo que nadie en el partido ha planteado que ese debate sea “como para renunciar”. Y al parecer al borde de la desesperación, dijo: “Estoy muy, muy molesta. Esto NO se hace. ¡No si queremos guardar y cuidar este proyecto!”.

La molestia de Rincón

La senadora, que insiste en que son de “centro”, no sólo dejó en claro su apoyo a Francisco Orrego, sino se deshizo en alabanzas incomprensibles hacia el susodicho, quien es también apoyado por Republicanos. Dijo ella que el “el partido definió apoyar a Francisco Orrego porque es el más calificado para ser gobernador de la Región Metropolitana. Es un hombre que a punta de esfuerzo se ha convertido en un gran profesional, probo, honesto, decidido, valiente. Lo fue para el Rechazo y lo es ahora al enfrentarse a alguien que nadie creía se podía derrotar (…)”.

El abogado Gabriel Alemparte, seguidor desde siempre de Rincón, vicepresidente de Demócratas al igual que Walker, sostuvo, a modo de ironía, que “quedamos estupendo”. Y luego apuntó contra el senador por referirse a la elección en la Región Metropolitana, pese a que él vota en Coquimbo. “¿Cuál es el afán de hacer lo que se quiere y dejar esta confusión y despelote gratuitamente? (…). Usted (Walker), con mucho respeto, no tiene ninguna capacidad de respetar a la mayoría”, sostuvo.

Carolina Latorre, vicepresidenta también, calificó la declaración de Walker como “muy grave” e “inaceptable”. Y reclamó que “lo mínimo” es actuar en consecuencia de los acuerdos que se tomen al interior del partido.

Y no podía faltar el exministro Carlos Maldonado, otrora radical y actual secretario general de Demócratas, que tildó de “grave” e “inaceptable” lo dicho por Walker.

Frente al apoyo recibido, Claudio Orrego fue claro: “Yo creo que lo que está en juego en esta elección, a diferencia de lo que dice mi contendor, que es un plebiscito al gobierno, es precisamente el tipo de liderazgo, el estilo de hacer política y el proyecto de ciudad y región que tenemos. Nosotros hemos sido bien majaderos en esto, de que esta no es una primaria presidencial, esto no es un plebiscito al gobierno, esto es una elección, al igual que las elecciones municipales, que dice relación con cuál es nuestro proyecto de Santiago, de región y ciudad, cuáles son los principales dolores, cuáles son nuestras propuestas”. Es lo que parece no entender Francisco Orrego, quien calificó el próximo proceso eleccionario como “la madre de todas las batallas”, afirmando con todas sus letras que este “será un plebiscito contra el gobierno”.