Periodista.
Hay más o menos consenso en que la decisión oblicua del ex presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle de salir con foto y todo en apoyo del ultraderechista candidato Kast era esperada -aunque no pocos pensaban que saldría antes en apoyo de Matthei en la primera vuelta-, ello no moverá la aguja electoral, y es más bien un golpe anímico en los partidarios de la candidata progresista.
Y no moverá la aguja electoral por varias razones: Una, porque de acuerdo a encuestas, Frei no medía nada cuando se preguntaba por el ex Mandatario como posible candidato de la centroizquierda. Dos, porque los sectores de derecha de la DC -donde se inscribe este ex presidente- hace rato que se fueron, unos a crear el partido Demócratas presidido por la senadora Rincón que en marzo dejará de ser parlamentaria y que ahora desaparecerá al no sacar el mínimo requerido por la ley para seguir existiendo, otros a crear Amarillos, que correrá la misma suerte. Y tres, porque aunque el electorado chileno ha dado pruebas de actuar pendularmente, le hace un poco de asco a la inconsecuencia.
Y eso es lo que ha mostrado Frei. Es cuestión de analizar sus ultimas actuaciones. Es capaz de rechazar la candidatura que su propio partido apoya para ir a abrazar a Kast, anticomunista hasta los tuétanos, en circunstancias que este empresario ha hecho pingues negocios justamente con la China Comunista.
Peor aún. Abraza a José Antonio Kast quien no ha tenido pudor en confesar su apoyo a la dictadura de Pinochet yendo incluso a visitar y defender al peor criminal de ese régimen, el militar Krasnoff Marchenko, sabiendo este hijo pródigo que ellos fueron los asesinos de su padre, Frei Montalva.
Pero, según el ex Mandatario, con Kast “coincidimos en los temas esenciales en este momento para nuestro país”. Nadie le preguntó cuáles serían esos “temas esenciales”, aunque todos suponen que tienen que ver con “negocios”. Es lo que piensa, por ejemplo, el ex diputado DC Rodolfo Seguel: “Frei ha hecho lo que quiere. Está bien, son sus negocios, es su vida. Seguramente va a recuperar la plata perdida que le robó su hermano, no sé. De Frei no espero nada”.
El apoyo a la extrema derecha
Por todo esto y aunque prácticamente todos confiesan que se lo esperaban, es que nadie pensaba que el expresidente cruzara el Rubicón y pasara a la historia como el DC que terminó apoyando a la extrema derecha. De ahí que la reacción de los democratacristianos ha sido variopinta, pero reflejando pena, rabia, hasta humillación. Dura fue la respuesta del presidente de la DC, Francisco Huenchumilla quien señaló que hacía tiempo que el ex Mandatario estaba “arrastrando el ala” a la derecha. En un punto de prensa en el Congreso, Huenchumilla afirmó que el gesto del exmandatario DC “lesiona la memoria histórica de Eduardo Frei Montalva, y de la Democracia Cristiana”.
“Permanentemente estamos viendo esta conducta (de Frei), pero esto creo que ha sido una culminación de que al parecer anda buscando pretextos para irse definitivamente con la derecha. En este caso, con la ultraderecha, contrariando además las decisiones de los organismos regulares del partido, donde nunca concurrió a defender su postura”, agregó el jefe DC
Víctor Maldonado, exsecretario general DC y actual miembro del comando de Jara, cuestionó la decisión de Frei de reunirse con Kast y no con la exministra comunista, cuyo partido lo apoyó en 2009 en su segundo intento por llegar a La Moneda. Maldonado se pregunta; ¿“por qué esa repulsión al PC acá y el atractivo de ser una de las personas mejor recibidas en la China comunista”.?
Más adelante criticó que el show del expresidente Frei fue una puesta en escena “para mostrar una decisión que ya se tomó, previo a haber escuchado a nadie”. En tal sentido, agregó que “por respeto a los chilenos y por su alta autoridad que tuvo como expresidente, tiene la obligación de escuchar a todos los candidatos que interpretan al pueblo chileno y llegar a conclusiones después de dialogar. Es lo que corresponde si se está haciendo el esfuerzo de la unidad nacional”.
Incluso quienes son cercanos eternos del ex Presidente, desaprobaron la actitud de Frei. El exministro Andrés Zaldívar, dijo que “el hecho de que lo haya recibido, por supuesto se presta para muchas interpretaciones. Es un tema que tiene que aclarar él. Yo, por lo menos, no lo hubiera recibido (a Kast)”.
Pero obviamente, quien salió en su defensa fue la aún senadora Ximena Rincón. Aseguró que el gesto de Frei es de “importancia real”. “Creo que, para ser consistente con su historia y su trayectoria, el expresidente Frei habla cuando tiene que hablar y comunica lo que tiene que comunicar en el momento preciso y oportuno para él”, señaló en una entrevista radial.
Muy distinta a la actitud adoptada por el diputado Eric Aedo quien dijo que el apoyo de Frei a Kast “ofende no solo la memoria de la DC, sino que a millones de chilenos que vivieron la dictadura, que ven con distancia a la extrema derecha. Y yo en lo personal, que sufrí la persecución a mi familia y a mi padre por parte de la dictadura, ver a democratacristianos apoyando a alguien que defendió esa dictadura es francamente una afrenta histórica. Por eso espero que Frei clarifique su posición”.
Si hasta el ex candidato presidencial Parisi cuestionó con fuerza el encuentro que José Antonio Kast sostuvo con el expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Para el economista del Partido de la Gente, el encuentro es incomprensible desde el punto de vista histórico y político. “Kast votó por el Sí, apoya a Pinochet. Y sabemos que los Frei fueron perseguidos por Pinochet. Entonces yo digo… Todos vimos cuando Figo se cambió del Barça al Real Madrid. (…) Pero en la política, yo creo que al presidente Frei no le aportaba mucho este abrazo que tuvo”.
Para el líder del PDG este tipo de actitudes solo agregan confusión al escenario político. “Creo que no aporta, no engrandece, no es bueno para la política chilena. Esa es mi posición. Y claramente no han entendido absolutamente nada”.
Hay quienes en el oficialismo temen que el acercamiento entre Kast y Frei podría lograr que votantes indecisos comiencen a considerar al republicano como una alternativa “moderada”. Para eso podría servir la performance del ex Presidente. Y así lo señaló la ex secretaria general del PC, Bárbara Figueroa: “Es legítimo que un expresidente se reúna con un candidato para compartir visión sobre desafíos país. Pero Kast sigue siendo un candidato de ultraderecha que quiere recortar beneficios y meter la mano al bolsillo de familias trabajadoras. Reunirse con Frei no lo convierte en moderado”.
En definitiva, la situación de Frei apoyando al ultraderechista Kast será analizada en el Tribunal Supremo de su partido, único organismo con facultades para expulsar de sus filas a cualquier militante que haya roto la disciplina de su colectividad.
Y sigue escondido
Mientras se suma y se resta en función del resultado de la segunda vuelta electoral que deberá definir al Presidente de la República por 4 años, la derecha tradicional sigue sin conducta clara frente al estrepitoso derrumbe de su conglomerado, Chile Vamos, con la escasa votación de su candidata Matthei. Ellos hoy, además de rendirse ante la superioridad mostrada por sus socios de la ultraderecha, se encuentran en un debate desatado cuyo centro es la sobrevivencia o no de su conglomerado.
También se ha desatado el verdadero pensamiento de muchos de los seguidores de Kast como el recientemente electo diputado republicano, el ex carabinero Sebastián Zamora, acusado de lanzar a un joven al río Mapocho. El compartió una provocadora publicación que decía -porque al cabo de algún tiempo alguien le aconsejó que la bajara- que «mis cursos y yo esperando que gane Kast para salir a limpiar las calles”. En la publicación, perteneciente a la cuenta polilla.chile junto a republikastdechile se veía a una serie de militares que se miraban alegres portando y mostrando armas. Y se suma a las innumerables amenazas en las redes sociales, contra “los zurdos”, al mejor estilo de la dictadura.
Tal vez en la imposibilidad de responder este tipo de actitudes reside la negativa de Kast a asistir a diferentes debates, entre ellos el streaming de Parisi y el programa de Don Francisco.
Quien mejor lo ha explicado es justamente un DC, el ex Canciller, abogado y doctor en Ciencias Políticas, Ignacio Walker quien, en el programa Al Pan Pan con Mirna Schindler, desmenuzó los tres ámbitos que Kast ha evitado mencionar una y otra vez.
“Uno es los temas valóricos, la agenda valórica, que la ha desechado completamente bajo el pretexto, la excusa, el argumento, de que aquí viene un gobierno de emergencia y, por lo tanto, los temas valóricos más bien dividen”. El segundo ámbito -dijo- son los “derechos humanos”, tema que considera especialmente incómodo para el abanderado. El tercero corresponde a “sus contactos internacionales”.
Walker profundizó en la relación que atribuye a Kast con figuras de la derecha radical global. Señaló que nada puede borrar sus antecedentes, “en el sentido que él ha dicho, uno, que habría votado por Donald Trump, dos, ha viajado a El Salvador y Hungría dos veces en los últimos dos años, los países que él admira, con Nayib Bukele y Víctor Orban”. Recordó que Viktor Orbán “es el autor del concepto de illiberal democracy, lo que se traduce como democracia iliberal. Ellos no creen en el liberalismo, porque lo consideran débil”.
El exministro enumeró además otros referentes de este sector político: “suma y sigue, pues Jair Bolsonaro era cuate, como dicen los mexicanos, de José Antonio Kast, se reunieron, conversaron, y lo mismo, ¿no es cierto? Hay muchos líderes en Europa, Marine Le Pen, Jordan Bardella en Francia, Nigel Farage, ojo con él, en el Reino Unido, que le está quitando todos los votos al Partido Conservador, Alice Weidel en la extrema derecha de Alemania, que está como en el 20%, Geert Wilders en los Países Bajos, aunque perdió hace un mes”. Agregó que algunos han sido derrotados electoralmente, pero destacó que “el líder de todo este grupo, de todo este club, es Donald Trump, es el referente principal”.
A esa extrema mundial, llamada en el periodismo progresista como “la Internacional negra”, si asume Kast “los veo venir el 11 de marzo, a la asunción del mando, y colaborar estrechamente”.
